“CÓMO ACABAR CON LA CORRUPCIÓN” EN LA REVISTA OTRO MUNDO ES POSIBLE

@abogadodelmar

http://www.otromundoesposible.net/nuestro-invitado/decodificando-el-sistema-como-acabar-rapido-con-la-corrupcion

Decodificando el sistema. Cómo acabar (rápido) con la corrupción

Una de las trampas del sistema es la aparente complejidad de las cosas, especialmente en relación con la organización de la convivencia y la vida política, social y económica. No lo creáis. Demasiado a menudo esa complejidad es artificiosa y buscada de propósito para que sólo los iniciados puedan acceder a ella y para que aceptemos que necesitamos a expertos, jefes, entendidos, especialistas y gobernantes.

Veréis, en mi profesión he tenido muchas ocasiones tanto de toparme con el muro del poder como de comprobar que las leyes son de goma y de que ellos la interpretan en el sentido menos favorable para el ciudadano. Por esto, en orden a  establecer una ley que garantice acceso a documentos oficiales hay que ser muy generoso pero sobre todo muy claro y muy rotundo.

En la propuesta de reforma de la Constitución que escribí y que está condensada en el Manifiesto 2012 se incluye una nueva regulación del acceso a las cuentas y documentos que tienen que ver con la financiación y el gasto del Estado. La redacción es tan simple que parece obvia y consiste en que cada factura, cada nómina, cada contrato de la Administración (incluyendo aquí todos los organismos públicos) y cada asiento contable esté en todo momento disponible para los ciudadanos en internet y en las bibliotecas públicas. Simple y plano: Es la solución que habría proporcionado cualquier ciudadano común no versado en derecho. Si se quiere dejar afuera los fondos reservados, de acuerdo. Pero el sueldo del alcalde, los plus de los diputados por acudir a los plenos, el gasto de la tarjeta visa, el combustible de sus vehículos, la adjudicación de los contratos de obras públicas, la renovación de las concesiones de las autopistas, los tiquets de los viajes al extranjero, el importe de las excursiones para “hermanamiento” de ciudades, los acreedores de la deuda soberana… Todo, todo y todo, pero absolutamente todo a disposición de los ciudadanos bajo la consigna de que lo público es público.

Lo que tenemos ahora es por un lado una regulación que en teoría permite el acceso a los expedientes archivados, salvo los que afecten a la intimidad de las personas, y de otro el proceso de elaboración en las Cortes de una llamada ley de transparencia, lo que confirma que al marco legal actual es insuficiente.

Este marco legal está formado básicamente por el artículo 37 de la Ley de Procedimiento Administrativo Común, con arreglo al cual podéis acceder al contenido de cualquier expediente administrativo archivado. Pero eso simplemente no se cumple, a lo que se llega mediante variados subterfugios en los que los funcionarios (no todos) han sido formados de manera específica.

Mis problemas cuando quiero hacer uso del derecho del artículo 37 de la LPAC son constantes, pero sufrieron un pico en la primavera de 2009, cuando la Dirección General de Costas simplemente se negó a que se pudieran examinar los expedientes de deslinde de dominio público archivados. Yo tenía unos clientes a los que les iban a tirar la casa y para estudiar la situación necesitaban ver el expediente, que se había aprobado en los noventa, pero no me dejaron. La excusa era, como suele ser,  la pretendida necesidad de preservar la intimidad de las personas, básicamente su domicilio. Recuerdo que en aquellos días me metí en internet para obtener los domicilios y números de teléfono de la Directora General de Costas y del Secretario General del Mar, y que los obtuve fácilmente. En la primavera siguiente hablé del tema ante el Parlamento Europeo, aunque no me atreví a desvelar públicamente esos números de teléfono para que no me vinieran con alguna retranca legal. Pero en todo caso era obvio que la intimidad del domicilio era una excusa cuando podía obtenerse libremente en internet.

Lo importante de la situación que viví es que a través de ella pude confirmar lo que ya sabía: Que en nuestro país no hay controles y que la Administración puede hacer contigo lo que quiera. Denuncié la situación a la Dirección General de Servicios y prácticamente me mandaron a paseo. Y me siguieron mandando a paseo a pesar de que alegué con mucho candor que el Convenio Aarhus obliga a los Gobiernos a entregar a los ciudadanos la documentación medioambiental que éstos soliciten con la agenda con la que la soliciten y como máximo dentro del plazo de un mes. Bien, era documentación medioambiental lo que yo solicitaba, pero lo mismo que se burlaron del artículo 37 de la LPAC, se burlaron igualmente del Convenio Aarhus.

Me dirigí por escrito al gabinete del Ministro de Administraciones Públicas y recibí una larga cambiada por escrito diciéndome que estaba todo bien y que habían emprendido la elaboración de una ley de transparencia, que no sé si es ésta que están haciendo ahora u otra que fracasó, ni me importa.

Bajo mi punto de vista, la mejor ley de transparencia es ninguna. Es suficiente con ser fiel a la realidad de que lo público es público y consecuente con la idea de que si es nuestro dinero el que están distribuyendo, tenemos derecho a saber a quién se lo dan y por qué motivo. Se dice por ahí deja que ellos hagan la ley y déjame a mí hacer el reglamento, en referencia al procedimiento habitual de los que mandan para que esas leyes no sean eficaces. Sea como fuere, mi experiencia con la Administración y sus servidores me hace ser extraordinariamente escéptico en materia de leyes de transparencia (y de otras también).

Texto de la exposición de motivos de mi propuesta de reforma de la Constitución:

“Por fin, se introduce una norma también novedosa y audaz en la regulación de la Administración, disponiéndose que la totalidad de sus cuentas queden disponibles de forma libre y gratuita a través de internet y en las bibliotecas públicas.

La medida persigue, obviamente, la transparencia en los asuntos públicos, y de forma muy especial acabar con la lacra de la corrupción política y económica, que en los últimos años ha asolado el país. Siendo tecnológicamente posible, como es, exponer al público esos datos, no existe motivo alguno para no hacerlo, partiendo de la perspectiva de que los asuntos públicos, aunque esto parezca tautológico, son públicos, y lo son a todos los efectos”.

Modificación del artículo 103 de la Constitución:

El artículo 103 tendrá la siguiente redacción:

  1. La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho.
  2. Los órganos de la Administración del Estado son creados, regidos y coordinados de acuerdo con la Ley.
  3. La ley regulará el estatuto de los funcionarios públicos, el acceso a la función pública de acuerdo con los principios de mérito y capacidad, las peculiaridades del ejercicio de su derecho a sindicación, el sistema de incompatibilidades y las garantías para la imparcialidad en el ejercicio de sus funciones.
  4. A fin de llenar de contenido el derecho a la información y fomentar la transparencia de los poderes públicos, cada institución del Estado deberá publicar en internet la totalidad de sus cuentas económicas y contratos, de manera que todos los ciudadanos puedan tener acceso a ellas de modo libre y gratuito. Esta información estará disponible también y será susceptible de consulta en todas las bibliotecas públicas del país.

No sólo soy escéptico con las leyes de transparencia. Lo soy también con la Intervención General del Estado, la Sindicatura de Cuentas y todos los órganos encargados de revisar las cuentas públicas. Las personas que están al frente de esos organismos son o suelen ser miembros de partidos políticos y con eso lo digo todo.

De la misma forma que el NWO no puede manejar a los dirigentes políticos si la democracia está sujeta a su imprevisión natural, de manera que lo que surja de las urnas no pueda decidirse previamente con dinero, así también los corruptos que ahora campan a sus anchas pese a la supervisión de todos los órganos de control, nunca podrían estar seguros de que sus fechorías quedarán impunes, como lo están ahora, si ese control pasase a los ciudadanos. Siempre habría un economista en paro, un contable desocupado o simplemente un curioso que pueda descubrirlos.  Y además lo harían gratis, aunque desde luego creo que la iniciativa debería recibir estímulos económicos para hacerla más eficaz. Por ejemplo, el ciudadano percibe un 5% del importe recuperado por el Estado como consecuencia de su denuncia. Ya verías cómo se acababa todo en dos semanas.

Por ese motivo confío en mi propuesta contra la corrupción y en cambio no confío nada en la ley de transparencia que puedan elaborar los mismos que… Bueno, ya sabéis.

Si os parece que ésta puede ser una buena fórmula para impedir o dificultar al máximo la corrupción, simplemente hablad de ella. Difundidla, comentadla, refinadla para que sepamos que hay soluciones. El momento de ponerlas en marcha llegará si sabemos que existen. En cambio, si nos limitamos a quejarnos, lamentarnos e indignarnos, nunca cambiaremos nada.

José Ortega es abogado y autor del blog de José Ortega

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

LA MUJER LIBERÓ SUS PECHOS Y ÉL POSEYÓ SU MADUREZ (COMPORTAMIENTO SEXUAL Y PATRONES CULTURALES)

@abogadodelmar

Captura de pantalla 2013-05-06 a la(s) 00.15.46Este artículo se publicó en la revista JUSTA, de Méjico, en mayo de 2013. Para ir a la publicación pulsa sobre la portada.

Muchas veces me pregunté por qué mi héroe preferido, Gilgamesh, el rey de la ciudad de Uruk, en la olvidada Mesopotamia, es un desconocido para nuestra cultura. Me pregunté también muchas veces por qué motivo una figura como Hércules, que parece bastante superficial en la imagen que nos transmite de él por ejemplo Apolodoro, forma parte de nuestra vida cotidiana y se ha instalado con tanta fuerza en la memoria colectiva.

Gilgamesh es un héroe a nuestra medida: Duda, sufre, experimenta el miedo y asume una aventura imposible no como un semidiós, sino como ser humano imperfecto. Hércules parece un personaje de plástico o de metal. Es mecánico, sus especialidades son pegar y robar y aparentemente no siente, sólo actúa. Esta diferencia entre el héroe cuyos temores conocemos y cuyo pensamiento guía sus acciones y el personaje de cartón piedra que se limita a ir de aquí para allá puede ser una buena imagen para ilustrar la diferencia entre la buena literatura y esa cosa que llamamos best sellers, en los que el protagonista se limita a hacer cosas previsibles.

Tantas veces como me hice aquellas preguntas encontré una respuesta sencilla: Existe un prejuicio cultural y posiblemente también racial, por el que nos han hecho creer que nuestras raíces comienzan y terminan en Grecia. El discurso cultural dominante rechaza todo vínculo con los oscuros mitos sumerios, akadios, egipcios, babilonos, asirios o ugaríticos, y nos proclama herederos de la democracia, la filosofía y la racionalidad griega.

Quisiera romper ese convencimiento a través de dos conceptos que tienen que ver con dos hábitos sexuales proscritos.

El mito de Gilgamesh es una historia particularmente hermosa, llena, profunda y aleccionadora en la que el lujurioso y joven rey de la ciudad de Uruk es castigado por los dioses, que crean a un ser mitad hombre mitad animal, llamado Enkidu, para que luche contra él y lo derrote. Pero Gilgamesh y Enkidu se hacen amigos y juntos vagan en busca de unas aventuras que a la postre causarán la muerte del amigo y un penoso viaje de Gilgamesh en busca de la inmortalidad. Me enorgullece ser el autor de lo que creo que hoy constituye aún, veintitrés años después de su primera edición, la única novela en lengua castellana sobre el mito de Gilgamesh, bajo el título Gilgamesh y la muerte.

Esta historia encierra una bella metáfora de lo que podamos entender por humano. Enkidu no sabe que es más hombre que animal. Vive y pasta con las gacelas. Bebe la leche de sus ubres. Es un inconsciente viviendo una vida inconsciente con seres inconscientes, y los sacerdotes planean la forma de volverlo humano, o más bien de despertar lo que hay de humano dentro de él.

El procedimiento que emplean es enviarle una prostituta que se planta frente a Enkidu y realiza lo que parece ser el primer strip tease de la historia. Ella cohabita con Enkidu y de esta manera la bestia reconoce su verdadera naturaleza y acaba transformada en un hombre.

La moza libertó sus pechos, desnudó su seno, Y él poseyó su madurez. No se mostró esquiva al recibir su ardor. Desechó su vestido y él descansó en ella. Mostró al salvaje el trato de una mujer, Cuando su amor entró en ella. Durante seis días y siete noches Enkidu se presenta, Cohabitando con la moza. 

No son unas clases de Lengua e Historia lo que obran aquel cambio, sino siete noches de sexo con una mujer. Por lo demás, Enkidu es como la joven protagonista de Pigmalión, que una vez ha emprendido el camino de la cultura, el refinamiento y la consciencia, ya no puede volver atrás aunque así lo quiera. Es una especie de buen salvaje que pierde la inocencia en el contacto con la mujer. De hecho intenta rechazar la propuesta de ir a la ciudad de Uruk, donde le aguardan Gilgamesh, la civilización y la vida urbana, y pretende regresar con las gacelas, pero éstas lo evitan y él no tiene más remedio que asumir su destino humano.

Después que (se) hubo saciado de sus encantos, Volvió el rostro hacia sus bestias salvajes. Al verle, Enkidu, las gacelas huyeron, Las bestias salvajes del llano se alejaron de su cuerpo. Sorprendióse Enkidu, su cuerpo estaba rígido, Sus rodillas inmóviles – pues sus bestias salvajes habían huido.

Creo que se ha escrito poco o nada sobre esta metáfora del sexo con una prostituta como símbolo de introducción en la civilización, aunque Kirk propuso interpretar la relación entre Gilgamesh y Enkidu como la tensión entre cultura y naturaleza. En general la peculiar proeza de la ramera ha quedado tan velada a nuestro conocimiento como todo el conjunto del poema de Gilgamesh.

Ya sabemos que en oriente existía la llamada prostitución sagrada, en la que las sacerdotisas de la diosa se entregaban a los extranjeros como una singular faceta del culto. Me refiero, claro está, a la diosa que en Sumer se conoce como Inanna, en Akad y Babilonia como Isthar, entre los fenicios como Astarté y en Cartago como Tanit. Todas representan, como bien sabía y expuso Robert Graves, a la misma diosa, la diosa del amor simbolizada en la estrella Venus, y todas ellas, salvo Inanna, son diosas semitas cuyo nombre está claramente emparentado con el hebreo Esther, que como sabemos significa precisamente estrella. Incluso aunque la raíz lingüística el hebreo nada tiene que ver con las lenguas anglosajonas, el término esther es extremadamente semejante al inglés star y al alemán stern, con el mismo significado.

En todo caso, resulta perturbador y causa rechazo a nuestra cultura judeocristiana y puritana tanto el trato con la ramera como símbolo de civilización y cultura como la extendida costumbre de la prostitución sagrada. De hecho, en el ámbito católico el matrimonio es definido como remedio de la concupiscencia, lo que alude a la líbido como a un problema. Pero nuestra ansia de proclamarnos hijos y nietos sólo de la gran Grecia clásica, en parte para escapar de esas desviaciones tan perturbadoras, está manipulada.

Nuestra herencia resulta de la fusión de una raíz histórica, racial y cultural europea (occidental) y de una espiritualidad judeocristiana (oriental). Bajo mi punto de vista, nuestra pretensión (a la que creo que igualmente podríamos llamar superstición) de ser únicamente hijos de la occidental Grecia, de forma paradójica, está causada y sobre todo intervenida y manipulada por nuestra espiritualidad cristiana, judía y por tanto oriental.

Si buscamos en nuestra memoria algún conjunto de imágenes que nos retrotraiga a nuestros pretendidos orígenes en la polis griega, lo que encontraremos será a Sócrates enseñando en la plaza, al público presenciando una tragedia de Eurípides o quizá a un viril Leónidas conteniendo a las hordas orientales en el desfiladero de las Termópilas. Esta imagen tan heroica resulta clave en un inconsciente colectivo que ha sido trabajado cuidadosamente para hacernos recelar de la sinrazón que se extiende más allá de las fronteras de la civilización occidental.

Si, por otro lado, tuviéramos que aislar una práctica al mismo tiempo perversa, rechazable e imperdonable en nuestro mundo actual, ésta no sería ni la corrupción, ni la mentira, ni el robo. Lo más rechazable que podemos imaginar creo que es la pederastia. Los pederastas son personas aisladas socialmente que sin embargo se consideran a sí mismos miembros de una minoría tan avanzada como selecta. Curas, obispos y no sé si también cardenales han sido acusados de esas prácticas, que quizá hayan condicionado la dimisión del Papa Benedicto XVI.

Pues bien: la pederastia no sólo era una costumbre total y absolutamente integrada en la cultura de la Grecia clásica, sino que cumplía una función importante en la formación militar. Para comprobarlo es suficiente echar un vistazo a la cerámica ática, donde junto a las escenas mitológicas, a los cuadros de atletas ejercitándose o incluso de faunos de enormes penes cohabitando con señoras, aparecen escenas no explícitas pero sí claramente insinuantes de adultos varones junto a adolescentes de su mismo sexo.  Quizá un poderoso, hirsuto y desde luego valiente Leónidas, al marchar a las Termópilas hubiera dejado en el lecho a algún niño de trece años, nos guste o no.

De los hábitos sexuales del mundo clásico, quienes que filtran la cultura nos han dejado conocer, o entrever, los propios de la decadencia romana. Leamos a Juvenal para escandalizarnos con los excesos gastronómicos y genitales de la alta sociedad y entremos si queremos a ciertos detalles  inquietantes de la sociedad en tiempos de Séneca para conocer por ejemplo al personaje llamado Escauro, quien “esperaba con la boca abierta la menstruación de sus esclavas”. Pero no confiemos en que se hable abiertamente en ningún foro, y menos en ningún colegio, de la afición de los griegos a dormir con adolescentes de su mismo sexo.

No hay nada tan bello y tan necesario como la verdad. La pederastia nos podrá parecer censurable, desaconsejable, inadecuada o simplemente un hábito perturbador, pero no podemos negar la evidencia de que formaba parte de la vida cotidiana de esa Grecia tan modélica e idealizada y esto nos conduce a la realidad alarmante de que la historia ha sido sometida a censura, de que nuestros patrones culturales están manipulados y por lo tanto de que nuestras creencias, principios y convencimientos también lo están.

De entre todas nuestras necesidades espirituales, quizá la principal sea la de averiguar quiénes somos y cuál es nuestra naturaleza. Bajo mi punto de vista, la pederastia no forma parte precisamente de esa naturaleza. De hecho, está vinculada entre otras cosas a a una visión despectiva de la mujer que hoy no resulta ni siquiera coherente. No obstante, descubrir sabotajes, tabúes y censuras en nuestro pasado sólo contribuye a que caminemos perdidos.

José Ortega

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Dejar un comentario

DECODIFICANDO EL SISTEMA: CÓMO ACABAR (RÁPIDO) CON LA CORRUPCIÓN

@abogadodelmar

Una de las trampas del sistema es la aparente complejidad de las cosas, especialmente en relación con la organización de la convivencia y la vida política, social y económica. No lo creáis. Demasiado a menudo esa complejidad es artificiosa y buscada de propósito para que sólo los iniciados puedan acceder a ella y para que aceptemos que necesitamos a expertos, jefes, entendidos, especialistas y gobernantes.

Veréis, en mi profesión he tenido muchas ocasiones tanto de toparme con el muro del poder como de comprobar que las leyes son de goma y de que ellos la interpretan en el sentido menos favorable para el ciudadano. Por esto, en orden a  establecer una ley que garantice acceso a documentos oficiales hay que ser muy generoso pero sobre todo muy claro y muy rotundo.

En la propuesta de reforma de la Constitución que escribí y que está condensada en el Manifiesto 2012 (www.m2012.es) se incluye una nueva regulación del acceso a las cuentas y documentos que tienen que ver con la financiación y el gasto del Estado. La redacción es tan simple que parece obvia y consiste en que cada factura, cada nómina, cada contrato de la Administración (incluyendo aquí todos los organismos públicos) y cada asiento contable esté en todo momento disponible para los ciudadanos en internet y en las bibliotecas públicas. Simple y plano: Es la solución que habría proporcionado cualquier ciudadano común no versado en derecho. Si se quiere dejar afuera los fondos reservados, de acuerdo. Pero el sueldo del alcalde, los plus de los diputados por acudir a los plenos, el gasto de la tarjeta visa, el combustible de sus vehículos, la adjudicación de los contratos de obras públicas, la renovación de las concesiones de las autopistas, los tiquets de los viajes al extranjero, el importe de las excursiones para “hermanamiento” de ciudades, los acreedores de la deuda soberana… Todo, todo y todo, pero absolutamente todo a disposición de los ciudadanos bajo la consigna de que lo público es público.

Lo que tenemos ahora es por un lado una regulación que en teoría permite el acceso a los expedientes archivados, salvo los que afecten a la intimidad de las personas, y de otro el proceso de elaboración en las Cortes de una llamada ley de transparencia, lo que confirma que al marco legal actual es insuficiente.

Este marco legal está formado básicamente por el artículo 37 de la Ley de Procedimiento Administrativo Común, con arreglo al cual podéis acceder al contenido de cualquier expediente administrativo archivado. Pero eso simplemente no se cumple, a lo que se llega mediante variados subterfugios en los que los funcionarios (no todos) han sido formados de manera específica.

Mis problemas cuando quiero hacer uso del derecho del artículo 37 de la LPAC son constantes, pero sufrieron un pico en la primavera de 2009, cuando la Dirección General de Costas simplemente se negó a que se pudieran examinar los expedientes de deslinde de dominio público archivados. Yo tenía unos clientes a los que les iban a tirar la casa y para estudiar la situación necesitaban ver el expediente, que se había aprobado en los noventa, pero no me dejaron. La excusa era, como suele ser,  la pretendida necesidad de preservar la intimidad de las personas, básicamente su domicilio. Recuerdo que en aquellos días me metí en internet para obtener los domicilios y números de teléfono de la Directora General de Costas y del Secretario General del Mar, y que los obtuve fácilmente. En la primavera siguiente hablé del tema ante el Parlamento Europeo, aunque no me atreví a desvelar públicamente esos números de teléfono para que no me vinieran con alguna retranca legal. Pero en todo caso era obvio que la intimidad del domicilio era una excusa cuando podía obtenerse libremente en internet.

Lo importante de la situación que viví es que a través de ella pude confirmar lo que ya sabía: Que en nuestro país no hay controles y que la Administración puede hacer contigo lo que quiera. Denuncié la situación a la Dirección General de Servicios y prácticamente me mandaron a paseo. Y me siguieron mandando a paseo a pesar de que alegué con mucho candor que el Convenio Aarhus obliga a los Gobiernos a entregar a los ciudadanos la documentación medioambiental que éstos soliciten con la agenda con la que la soliciten y como máximo dentro del plazo de un mes. Bien, era documentación medioambiental lo que yo solicitaba, pero lo mismo que se burlaron del artículo 37 de la LPAC, se burlaron igualmente del Convenio Aarhus.

Me dirigí por escrito al gabinete del Ministro de Administraciones Públicas y recibí una larga cambiada por escrito diciéndome que estaba todo bien y que habían emprendido la elaboración de una ley de transparencia, que no sé si es ésta que están haciendo ahora u otra que fracasó, ni me importa.

Bajo mi punto de vista, la mejor ley de transparencia es ninguna. Es suficiente con ser fiel a la realidad de que lo público es público y consecuente con la idea de que si es nuestro dinero el que están distribuyendo, tenemos derecho a saber a quién se lo dan y por qué motivo. Se dice por ahí deja que ellos hagan la ley y déjame a mí hacer el reglamento, en referencia al procedimiento habitual de los que mandan para que esas leyes no sean eficaces. Sea como fuere, mi experiencia con la Administración y sus servidores me hace ser extraordinariamente escéptico en materia de leyes de transparencia (y de otras también).

Texto de la exposición de motivos de mi propuesta de reforma de la Constitución:

“Por fin, se introduce una norma también novedosa y audaz en la regulación de la Administración, disponiéndose que la totalidad de sus cuentas queden disponibles de forma libre y gratuita a través de internet y en las bibliotecas públicas.

La medida persigue, obviamente, la transparencia en los asuntos públicos, y de forma muy especial acabar con la lacra de la corrupción política y económica, que en los últimos años ha asolado el país. Siendo tecnológicamente posible, como es, exponer al público esos datos, no existe motivo alguno para no hacerlo, partiendo de la perspectiva de que los asuntos públicos, aunque esto parezca tautológico, son públicos, y lo son a todos los efectos”.

Modificación del artículo 103 de la Constitución:

El artículo 103 tendrá la siguiente redacción:

1. La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho.

2. Los órganos de la Administración del Estado son creados, regidos y coordinados de acuerdo con la Ley.

3. La ley regulará el estatuto de los funcionarios públicos, el acceso a la función pública de acuerdo con los principios de mérito y capacidad, las peculiaridades del ejercicio de su derecho a sindicación, el sistema de incompatibilidades y las garantías para la imparcialidad en el ejercicio de sus funciones.

4. A fin de llenar de contenido el derecho a la información y fomentar la transparencia de los poderes públicos, cada institución del Estado deberá publicar en internet la totalidad de sus cuentas económicas y contratos, de manera que todos los ciudadanos puedan tener acceso a ellas de modo libre y gratuito.

Esta información estará disponible también y será susceptible de consulta en todas las bibliotecas públicas del país”

No sólo soy escéptico con las leyes de transparencia. Lo soy también con la Intervención General del Estado, la Sindicatura de Cuentas y todos los órganos encargados de revisar las cuentas públicas. Las personas que están al frente de esos organismos son o suelen ser miembros de partidos políticos y con eso lo digo todo.

De la misma forma que el NWO no puede manejar a los dirigentes políticos si la democracia está sujeta a su imprevisión natural, de manera que lo que surja de las urnas no pueda decidirse previamente con dinero, así también los corruptos que ahora campan a sus anchas pese a la supervisión de todos los órganos de control, nunca podrían estar seguros de que sus fechorías quedarán impunes, como lo están ahora, si ese control pasase a los ciudadanos. Siempre habría un economista en paro, un contable desocupado o simplemente un curioso que pueda descubrirlos.  Y además lo harían gratis, aunque desde luego creo que la iniciativa debería recibir estímulos económicos para hacerla más eficaz. Por ejemplo, el ciudadano percibe un 5% del importe recuperado por el Estado como consecuencia de su denuncia. Ya verías cómo se acababa todo en dos semanas.

Por ese motivo confío en mi propuesta contra la corrupción y en cambio no confío nada en la ley de transparencia que puedan elaborar los mismos que… Bueno, ya sabéis.

Si os parece que ésta puede ser una buena fórmula para impedir o dificultar al máximo la corrupción, simplemente hablad de ella. Difundidla, comentadla, refinadla para que sepamos que hay soluciones. El momento de ponerlas en marcha llegará si sabemos que existen. En cambio, si nos limitamos a quejarnos, lamentarnos e indignarnos, nunca cambiaremos nada.

José ortega

abogadodelmar@gmail.com

Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

LA LIBERTAD NUNCA PODRÁ PERECER (VERSIÓN ROCK)

@abogadodelmar

Publicado en Uncategorized | Dejar un comentario

OPINIONES DE LOS LECTORES SOBRE LA NOVELA EL ÁRBOL DE LA VIDA

@abogadodelmar

PULSA AQUÍ PARA IR A LA PÁGINA DE FACEBOOK DONDE SE PUBLICÓ ESTA OPINIÓN

Reseña de Beatrice:
Una hermosa, emocionante e intrigante historia que profundiza en las raíces de nuestras creencias más arraigadas y que me atrapó desde el comienzo. Con el exquisito estilo y la profundidad a los que nos tiene acostumbrados José Ortega, es una delicia para los sentidos y un acicate para el espíritu. He saboreado cada frase. Una gran novela.

 

PULSA AQUÍ PARA IR A LA PÁGINA DE AMAZON DONDE SE PUBLICARON ESTAS OPINIONES

5.0 de un máximo de 5 estrellasAdictiva trama, 19 de febrero de 2013Por

EstherVer todas las opiniones

Esta opinión es de: El árbol de la vida (Tapa blanda)

Aventuras de principio a fin,por fuera y por dentro. Me ha enganchado al grado que lo he leido en un par de días,rascando minutos de otros quehaceres. Plantea cuestiones profundas a traves del protagonista y de la trama, pertenecientes al pasado, presente y futuro, y que no dejan indiferentes a quienes ven mas allá del solo entretenimiento. Trepidante intriga.

5.0 de un máximo de 5 estrellas

Excelente combinación de aventura y antropología., 31 de diciembre de 2012

Por

estambre (Spain) – Ver todas las opiniones

Esta opinión es de: EL ÁRBOL DE LA VIDA (Versión Kindle)

A medio camino entre los thriller de trasfondo religioso de Dan Brown y la incisividad de “La Tournè de Dios” de Enrique Jardiel Poncela. Sin desmerecer de uno ni de otro (y sin parecerse). Un libro original, trascendente, poético y muy entretenido.

La mayoría de autores literarios escriben exclusivamente desde su imaginación. No han vivido aquello de lo que hablan.

Cuando se sigue un poco la trayectoria profesional de José Ortega, se percibe de inmediato que los referentes culturales, personajes, escenas y sentimientos que aparecen en esta novela, son reflejo de las vivencias del autor, lo que les otorga una contundencia especial. Son tanto más vívidos en cuanto que han sido vividos.

La gloria o miseria de estos personajes es la de seres humanos reales que han pasado y pasan por su vida. Su visión del mundo (ya sea cruda y pintoresca, o noble e idealista) está filtrada por una perspectiva tan holística y tan original como la de José.

El Árbol de la Vida es una obra que busca las raíces de la cultura contemporánea, las encuentra y nos las presenta de forma sumamente sutil, bella, actual y crítica.

Un libro que seguro leerás más de una vez.

5.0 de un máximo de 5 estrellas

Un secreto amenaza con sacudir el mundo, 21 de diciembre de 2012

Por

RosamaVer todas las opiniones

Esta opinión es de: EL ÁRBOL DE LA VIDA (Versión Kindle)

Un arqueólogo ingenuo y sensible que huyendo de una vida gris inicia un viaje en busca de de la incertidumbre y la aventura. Una historia fascinante que nos adentra en los entresijos del poder que domina el mundo. Un mundo en el que todo puede ser mentira y en el que la única verdad es que “estamos en guerra, en una guerra que cada uno debemos librar en nuestra conciencia. Una guerra que la Humanidad está perdiendo”.

José Ortega con su deliciosa forma de escribir nos dice lo que tiene que decir, lo que piensa y lo que siente. Una crítica realista del mundo que nos ha tocado vivir y de los inquietantes peligros que nos acechan.

4.0 de un máximo de 5 estrellas

Inquietante, 18 de diciembre de 2012

Por

lysVer todas las opiniones

Esta opinión es de: EL ÁRBOL DE LA VIDA (Versión Kindle)

Con el descubrimiento de una tablilla en una excavación en Irak como punto de partida, historias de amor -o no- que se intercalan y desvanecen, una impecable descripción de personajes y escenarios,… éste libro es en realidad una llamada de atención al lector, alertándole de que en el mundo en el que vive, nada es lo que parece y lo que importa no se ve, pues tras los hilos invisibles que lo gobiernan, se libra la eterna lucha entre el bien y el mal.

5.0 de un máximo de 5 estrellas

Esplendido!, 24 de marzo de 2013

Por

SaraVer todas las opiniones

Esta opinión es de: El árbol de la vida (Tapa blanda)

Me he deleitado leyendo El árbol de la vida. Hacia mucho tiempo que ningún libro conseguía revivir en mi las ansias de leer , de perder la noción del tiempo entre sus páginas .

La trama te mantiene alerta de princio a fin, no puedes pensar en otra cosa .

La forma de escribir te envuelve, te atrapa, no puedes parar de leer y a la vez no quieres que termine , no quieres cerrar el libro, quieres que sea eterno. Explendido .

________________________________

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.09.57

OBRAS LITERARIAS DE JOSÉ ORTEGA

Pulsa sobre la portada para conseguir la novela en amazon

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.12.22

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.17.43

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.19.48

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.21.27

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.22.57

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.24.48

Publicado en El árbol de la vida | Dejar un comentario

LA CALIDAD DEL HOMBRE (Y DE LA MUJER)

@abogadodelmar

Los banqueros son malos. Los políticos son malos. Los  gobiernos son malos. El Nuevo Orden Mundial es malo. Todos juntos abusan de nosotros y nos tratan como ganado, sí es cierto, muy bien. Nuestra transformación en esclavos es un proceso visible y próximo  a tocar meta, de acuerdo.

¿Pero nosotros mismos cómo somos? Tenemos que mejorar la calidad de la democracia, pero ¿qué hacemos con la calidad del ciudadano?

Le cuento a mi amiga Carmen que si el precedente de Islandia, que  si la revolución islandesa, que si tal y que si cual ¿Y sabéis qué me contesta? Que ella ha estado allí y ha  comprobado que  los niveles de honestidad y conciencia ciudadana son ligeramente distintos a los nuestros. Un día dejó el hotel muy temprano y no había nadie en recepción. Para pagar la cuenta todo lo que había que hacer era dejar el dinero en una caja. Era una caja abierta llena de billetes en la que ningún islandés osaba meter la mano.

No sé si alguien piensa que esa situación sería posible en los países del sur. Yo creo que no.   Lo que pasa aquí es muy distinto. Los políticos corruptos salen de nuestro barrio, no de un laboratorio  ni de otro planeta. Son como nosotros, o nosotros como ellos. Quién  sabe qué haríamos si estuviéramos en su lugar.

La vida cotidiana proporciona ejemplos triviales pero muy expresivos de la insana anarquía en la que nos gusta vivir. Entendedme bien: El anarquismo es una forma de convivencia en la que la autoridad está de más porque cada quisqui es lo bastante responsable como para hacer lo que debe respetando al otro y no necesita reyes, policías ni Boletín Oficial del Estado. Muy distinta es la ausencia de espíritu cívico que se resume en desatender las normas por puro individualismo.

Personalmente considero que la obediencia ciega es más propia de legionarios y monjes de clausura que del ciudadano libre, y por tanto no me siento inclinado a obedecer sólo porque está mandado. Pongamos por ejemplo las cuevas de San José, En Vall de Uxó (Castellón): En su interior está prohibido hacer fotos, pero el único motivo es que el gestor de la cueva desea vender postales. Las fotografías de los visitantes no van a deteriorar el entorno ni a producir ningún perjuicio. Pagué mi entrada y una vez en el interior hice fotos porque quise hacerlas. Un usuario amante de la disciplina que debía ser policía o militar me puso de vuelta y media por ello, pero no me convenció de que estaba haciendo mal. Imaginemos que todo el mundo hubiera hecho fotos: ¿Qué habría pasado? Nada.

Creo que esa actitud es  muy distinta de ese individualismo chulesco que nos pierde y nos inhabilita para construir cosas en común. Cosas grandes, bellas y que funcionen. Quizá sea justamente esa inhabilidad lo que nos conduce a nuestra ridícula necesidad de líderes que nos guíen, nos cuiden y nos sacudan cuando obramos mal.

Como todo el mundo sabe, uno de los más símbolos más evidentes de la individualidad es el automóvil. El modelo que conducimos, la forma en la que lo conducimos y lo que hacemos cuando tenemos que aparcarlo, muestra cómo somos. Si os parece voy a poner unos ejemplos.

Voy al cine, a uno de esos inventos de multiocio.  Dejo el coche en un aparcamiento del tamaño de varios campos de fútbol prácticamente vacío y camino hacia las taquillas atravesando una calle estrecha y mal iluminada. La acera es impracticable: Está ocupada por coches mal estacionados, por lo que me veo obligado a caminar sobre el asfalto con peligro de ser atropellado por un conductor que no me vea.

Vehículos aparcados sobre la acera en centro de ocio

Vehículos aparcados sobre la acera en centro de ocio

Al aproximarme al edificio principal, contemplo el  espectáculo castizo de unos cuantos vehículos estacionados muy indebidamente fuera de los espacios señalados para aparcar.

Vehículo estacionado fuera de las zonas indicadas en centro de ocio

Vehículo estacionado fuera de las zonas indicadas en centro de ocio

Vehículo estacionado fuera del espacio habilitado para ello en zona de ocio

Vehículo estacionado fuera del espacio habilitado para ello en zona de ocio

¿Por qué estos conciudadanos nuestros decidieron dejar sus respectivos coches aparcados fuera de sitio en vez de dejarlos en la más que espaciosa explanada destinada a ello? Entiendo que porque deseaban marcar su individualidad y si acaso caminar cien metros menos de camino a las taquillas. No olvidemos la inentendible querencia del español a distinguir el éxito del fracaso en la vida en función de lo cerca que pueda aparcar del lugar a donde va.

Es la misma situación que se repite delante de mi despacho, en otra gran  explanada con rectángulos muy majos pintados en el suelo que señalan dónde debes dejar el coche. Conciudadanos anónimos con no mucho respeto por las normas dejan sus  vehículos en el espacio  para circular incluso cuando el aparcamiento está  ocupado sólo al veinte por ciento.

Vehículo estacionado fuera del espacio habilitado para ello en explanada con docenas de espacios de estacionamiento libres

Vehículo estacionado fuera del espacio habilitado para ello en explanada con docenas de espacios de estacionamiento libres

Vehículo estacionado fuera del espacio habilitado en explanada con aparcamientos libres

Vehículo estacionado fuera del espacio habilitado en explanada con aparcamientos libres

Panorámica de espacios libres en explanada

Panorámica de espacios libres en explanada

Puede que la razón sea que el espacio no hábil donde han dejado su coche queda tres metros más cerca del bar. Caminar tres metros de más cuando uno puede marcar su individualidad caminando tres metros de menos puede llegar a ser muy inapropiado.

Esta foto de abajo es una zona de gran superficie en Cartagena. Como podéis comprobar, un conductor consideró que era una buena idea dejar el coche fuera de sitio, a pesar de las docenas de espacios de aparcamiento libres, sólo porque hacerlo así le permitía quedarse unos veinte metros más cerca de la entrada del establecimiento.

Vehículo mal aparcado en grandes almacenes

Vehículo mal aparcado en grandes almacenes

Estas fotos de abajo son del cementerio de Cartagena. Junto al mismo hay un descampado inmenso y normalmente vacío, pero los usuarios de estos vehículos prefirieron estacionarlos en zona prohibida sólo porque les pillaba unos sesenta metros más cerca.  

Vehículo estacionado en zona prohibida junto a un descampado donde se puede aparcar

Vehículo estacionado en zona prohibida junto a un descampado donde se puede aparcar

Vehículo mal estacionado junto a descampado vacío

Vehículo mal estacionado junto a descampado vacío

Explanada frente al cementerio

Explanada frente al cementerio

Todo un bonito experimento sociológico es lo que he podido presenciar a lo largo de los meses en el aparcamiento gratuito de Mercadona del pueblo donde vivo. Ved la misma tendencia señalada arriba: Los usuarios estacionan su coche, incluso cuando hay plazas de aparcamiento libres, fuera de los lugares señalados sólo porque de esta manera han de caminar veinticinco en lugar de treinta metros para acceder a la tienda.

Vehículo incorrectamente estacionado en el aparcamiento de Mercadona

Vehículo incorrectamente estacionado en el aparcamiento de Mercadona

Espacios libres en el aparcamiento de Mercadona

Espacios libres en el aparcamiento de Mercadona

El espacio junto a la entrada estaba destinado a carritos y no a aparcamiento. Para ello se puso la señal de prohibido aparcar y desde luego no se señalaron las plazas en el suelo. Pero qué significa esto para el intrépido español, que se mostraba indiferente a las normas y ocupaba uno y otro día ese espacio destinado a otra cosa.

Vehículos indebidamente estacionados junto a la entrada de Mercadona

Vehículos indebidamente estacionados junto a la entrada de Mercadona

Vehículos indebidamente estacionados junto a la entrada de Mercadona

Vehículos indebidamente estacionados junto a la entrada de Mercadona

La situación se prolongó hasta que la empresa se vio obligada a modificar el destino del espacio en cuestión y habilitarlo como aparcamiento. Ved cómo acaban de suprimir el disco de prohibido aparcar y han marcado las plazas de aparcamiento en el suelo.

Vehículo incorrectamente estacionado en Mercadona

Zona recién habilitada para aparcamiento

  Esto, lejos de constituir un signo del carácter indómito del español, es un peligroso indicio de que el español es un completo gilipollas con el que no se puede contar para nada colectivo, armónico ni estructurado simplemente porque las normas cívicas no le importan. Creo que una encuesta entre los propietarios de los coches de las anteriores fotografías mostraría sólo una variante entre las respuestas a la pregunta de por qué dejaron sus coches en espacio inhabilitado para ello cuando había plazas libres en el aparcamiento, a sólo unos metros: Unos dirían que porque les salió de los güevos y los otros que lo hicieron por sus cojones.

 En todos los casos anteriores, el problema no era el que vemos en las grandes ciudades, donde debes dejar el coche donde sea  porque no  hay sitio. El problema es que estas personas deciden ignorar las normas sobre convivencia por puro gusto. Pero no me malinterpretéis, que ni soy guardia municipal ni tengo autoridad para decirle a nadie lo que tiene que hacer. Las anteriores alusiones a gilipollas ni siquiera van destinadas a los propietarios de los vehículos en cuestión, sino a todo el cuerpo social, en el que me incluyo. En todo caso, podéis comprobar la diferencia entre la indisciplina de hacer fotos en la cueva y la de dejar el coche donde nos dé la gana. Como he adelantado, si todo el mundo hiciera fotos, no pasaría nada. Pero si todo el mundo dejara el coche donde tuviera por conveniente, no se podría circular.

No he estado nunca en Islandia, pero he viajado repetidamente a Alemania. Ese sentido gregario que tanto criticamos en los centroeuropeos incluye un respeto por las normas de convivencia que en el artístico, luminoso, creativo, chuli, individualista  e indisciplinado Mediterráneo no conocemos. Tal vez haya una causa remota para que Angela Merkel nos imponga a los mediterráneos sus criterios de cómo hacer las cosas en vez de ser los mediterráneos los que impongamos los nuestros a la interesada y demás  centroeuropeos. Tal vez esa causa remota consista en que como ciudadanos no nos respetamos unos a otros y que sufrimos una carencia para entender el sentido del grupo  y sus normas más elementales. Mirad qué acrónimo tan gracioso: P.I.G.S. Son la iniciales de Portugal, Italy, Greece y Spain, los países mediterráneos de  Europa. De forma especialmente desafortunada, el acrónimo coincide con la palabra inglesa pig, que la mayoría de vosotros sabrá  traducir sin mi ayuda. Sólo para el resto aclaro que esa  palabra significa cerdo, lo que ha dado lugar a un cachondeo sostenido en las instituciones de la unión Europea cuando los centroeuropeos se refieren a nosotros como los países cerdos.

Creo que hace como cien años que Don José Ortega y Gasset  escribió la rebelión de las masas, un título que tiene mucho que ver con nuestra situación porque describe lo que él llama el hombre-masa como un sujeto que cree tener muchos derechos y ninguna obligación y que sostiene opiniones sin criterio que se apoyan en su mera pertenencia a una masa.

Constato la pujanza que mantiene hoy el análisis de Ortega y tengo dudas de que el español anárquico, individualista y chulesco sea capaz de ceder para entenderse con otros y construir algo juntos (en este caso la lucha pacífica y constructiva contra el sistema en favor de una democracia auténtica).  El esfuerzo, el sacrificio, la energía, el entusiasmo, la generosidad y la ilusión de muchas  personas que luchan por la calidad de la democracia, los derechos de todos y la dignidad de las personas, deberíamos contagiarlo a todos. Y para ello tendríamos que entender que  la sociedad es o debería ser  un colectivo amable y estructurado y no una suma de individualidades dispersas donde cada uno hace lo que le sale de los güevos

A Cayo Julio César su mujer le puso los cuernos mientras estaba en su celebrada guerra de las Galias. Al regresar a Roma hubo un juicio público contra la adúltera en la que César declaró que su mujer era una santa. De ahí proviene el dicho de que la mujer del César no sólo debe ser pura, sino que además debe parecerlo.

De igual manera, para ser mejores que ellos no basta con decirlo. También debe parecerlo y sobre todo debe ser verdad y hacerse visible.  Así que reparemos en nuestras carencias, porque no son ni Rockefeller, ni Merkel, ni Botín los responsables de ese incivismo que nos inhabilita para lo grande.

José Ortega abogadodelmar@gmail.com

________________________________

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.09.57

OBRAS LITERARIAS DE JOSÉ ORTEGA

Pulsa sobre la portada para conseguir la novela en amazon

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.12.22

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.17.43

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.19.48

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.21.27

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.22.57

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.24.48

Publicado en Uncategorized | 7 comentarios

INFORME SOBRE REFORMA DE LA LEY DE COSTAS SALIDA DEL SENADO

@abogadodelmar

Captura de pantalla 2013-04-27 a la(s) 12.18.11

________________________________

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.09.57

OBRAS LITERARIAS DE JOSÉ ORTEGA

Pulsa sobre la portada para conseguir la novela en amazon

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.12.22

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.17.43

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.19.48

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.21.27

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.22.57

Captura de pantalla 2013-04-28 a la(s) 01.24.48

Publicado en Uncategorized | Dejar un comentario