MATERNIDAD Y HOMICIDIO INVOLUNTARIO

@abogadodelmar

Cuando tenía quince años el profesor de Filosofía nos explicó la teoría del conocimiento y nos habló del conocimiento instintivo, no racional. Puso como ejemplo el total y absoluto convencimiento que teníamos nosotros, los alumnos, de que nuestra mamá no trataba de envenenarnos cuando nos ponía la leche de por la mañana. Sabíamos, sin necesidad de ninguna comprobación ni experiencia científica previa, que aquel vaso de leche no escondía cianuro, cicuta o algo peor.

Todos lo entendimos, de la misma forma que ahora debemos entender que han pasado ya los tiempos en que podíamos hacer una reflexión así. En los tiempos que vivimos, lo que cabe suponer es lo contrario, es decir, que la leche, la paella, los bollos y todo lo que nos da nuestra mamá está efectivamente envenenado.

Pero ella no lo sabe. Como ve la tele, conoce al dedillo el culebrón de la tarde pero en lo demás mantiene las mismas pautas de comportamiento de cuando las cosas que nos ponía en el plato eran comida y las que nos vertía en el vaso eran  bebida, en lugar de ser lo que son ahora, es decir,  un conjunto de productos químicos potencialmente tóxicos mezclados con algo que una vez (antes de que empezaran a procesarlo) fue alimento.

Yo, señoras y señores, también tengo mamá. Y aunque ella sólo quiere lo mejor para mí, le pasa lo mismo: Que actúa como en aquellos tiempos, creyendo erróneamente que es comida y no basura lo que me da y se da a sí misma.

¿Veis esto? Lo hizo el domingo y de mostró muy orgullosa de que por fin la levadura hubiera hecho su trabajo y el pastelito hubiera subido en el horno

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Estaba de muerte. De hecho, después del primer mordisco ya no puedes parar. Lo malo es que estaba fabricado con esto otro de aquí:

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 La margarina, ya lo he contado muchas veces, es algo de lo que más vale mantenerse alejado. Está hecha a base de grasas vegetales, lo que normalmente es signo de confianza y de entiende como gloriosa antítesis al colesterol. Pero no es así, según dicen los entendidos. Las grasas vegetales están muy bien en forma de aceite de soja o girasol y un poco peor en forma de margarina y toda suerte de sustancias base de bollería y galletas. El motivo (también lo he explicado en otros artículos) es que no hay forma humana de que esos aceites se mantengan sólidos a temperatura ambiente, por lo que hay que recurrir a los procedimientos inhumanos. Tales procedimientos inhumanos básicamente consisten en someterlos a un proceso químico que incluye la adición de hidrógeno (hidrogenización de las grasas, le llaman), lo que da lugar a las temibles grasas trans, compuestas por moléculas que no existen en la naturaleza, que en consecuencia son desconocidas para el cuerpo humano y que tienen el desafortunado efecto de ser perjudiciales para el sistema cardiovascular y quizá para otras cosas.

La margarina se vende como solución para el corazón, pero parece que es lo contrario, y vuelvo a remitirme a los libros, puesto que yo no soy médico, lo que no significa que sea ciego y no sepa entender lo que leo. Mirad lo que pone el bote:

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Yo no le digo a nadie lo que debe o no debe hacer, y menos en materia de nutrición. Primero porque carezco de autoridad científica y luego porque no me da la gana. Menos aún digo a nadie que no coma de esa margarina de la foto. Sí digo que lo que he leído no en uno, sino en varios los libros, es que las margarinas y demás grasas trans no protegen el corazón, las arterias y todo eso, sino que lo destruyen.

Pero eso no es todo. Mi mamá hizo el domingo un arroz muy bueno y muy amarillo. Eché una ojeada diabólica a la sartén porque casualmente el día de antes se me había ocurrido comprar este libro de INTEGRAL sobre los aditivos alimentarios, que recomiendo a todo el mundo:

aditivossss

El libro empieza hablando de los colorantes y el primer colorante del catálogo, reputado como peligroso, es la tartracina. Esto es lo que dice el libro de esa cosa:

tartracinaPregunté a la cocinera qué había empleado para el arroz se volviera amarillo, y me dijo que un colorante, claro está. Me fui a la cocina y lo encontré. Era esto:

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Muy bien. Bastante anaranjado. Entonces me puse a remirar en la etiqueta ¿Qué creéis que encontré? Esto:

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¡TARTRAZINA! Soy buen hijo y me tragué el veneno, pero luego hice a mi madre una propuesta que no pudo rechazar. Era una propuesta relativo al futuro que debía esperar al colorante. Ese futuro es el que veis aquí abajo:

DSC05452La próxima vez que vayáis a comer una paella, le podríais preguntar al camarero si han empleado un producto tóxico para darle color amarillo. Pero nuevamente aclaro que no recomiendo a nadie que se abstenga de colorear la comida con tratracina y tampoco sugiero que hagan lo que hice yo con el bote que tenía mi madre, ni es mi intención iniciar una campaña comercial contra los fabricantes del colorante ni fastidiarles el negocio ni perjudicarles. No pretendo dar ejemplo ni que me sigan, sólo contar lo que yo hice.

Muchos creen que cambiar la sociedad se limita a cambiar la ley electoral o a conseguir que la forma de gobierno sea la República. Pero el sistema es muy pegajoso e impregna cada acto de nuestra vida. Para ser libres necesitamos ir mucho más allá. Por eso, cuando escribí hace año y medio una reforma de la Constitución, incluí un apartado dedicado a la forma en la que deberíamos alimentarnos. El artículo  43.3 de la Constitución, reformado, dice así (con el texto reformado en negrita y cursiva):

3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio.

Se fomentará mediante programas efectivos y dotados económicamente la medicina preventiva a través de hábitos saludables de alimentación y de vida basados en la nutrición mediante productos ecológicos y la limitación racional de los alimentos procesados y desnaturalizados y los medicamentos de síntesis.

Los planes de estudio escolares incluirán todo lo preciso para la adquisición de tales hábitos.

La reforma de la Constitución que escribí está condensada en el documento llamado manifiesto 2012. Tanto el manifiesto como la reforma y otros materiales se pueden descargar de http://www.m2012.es

Pincha en la imagen para ver el video.

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Se han producido algunos malentendidos con el manifiesto 2012. Me parece que los partidos políticos emergentes ven al movimiento formado en torno a él como una especie de rival y esto carece de sentido. También es un posible malentendido que yo quiera encabezar absolutamente nada. Lo único que quise hacer al escribir la reforma de la Constitución fue y sigue siendo ayudar, por lo que lo mejor que podría suceder es que los partidos emergentes, como ya hizo ALIANZA BLANCA, lo adoptaran en sus programas electorales y hagan lo posible por convertir en realidad esa reforma de la Constitución (aunque añadan algunas cosas si lo creen conveniente).

Ved aquí el acto que hicimos con Alianza Blanca:

Captura de pantalla 2013-11-06 a la(s) 23.20.59Puedes quedarte como estás, pasar rápidamente a otro contenido de internet o irte a ver un video para niños sobre esos reptiles y extraterrestres que dicen que nos gobiernan, o puedes adoptar una actitud de adulto y decidir que no quieres que tu familia y tú desarrolléis una enfermedad crónica por culpa de la porquería que nos meten como comida. Una vez dije en una entrevista de radio que los políticos no están allá arriba para solucionar los problemas de la sociedad, sino para garantizar que esos problemas se mantengan por siempre, porque esto es lo que enriquece a las grandes empresas que viven de la enfermedad, entre otras cosas.

¿Qué es lo que puedes hacer? Divulgar estos contenidos, visitar la página del manifiesto 2012 y contribuir a que muchos otros sepan que sí hay soluciones y que no todo va a ser lloriquear como bobos repitiendo que hay que ver qué pena de lo mal que está todo.

José Ortega

Abogado     http://www.costasmaritimas.es

 

 

MANIFIESTO 2012. CONVOCATORIA PÚBLICA A MÉDICOS, NUTRICIONISTAS Y TERAPEUTAS

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@abogadodelmar

Los siguientes párrafos están extraídos de BREVE DISCURSO SOBRE EL FUTURO

(http://www.mediafire.com/view/?974b7dcvml6nr8p )

“Hay que acudir a las barricadas. Pero las barricadas de las que yo hablo no requieren ni apilar muebles viejos, ni acumular sacos de arena, ni preparar cócteles Molotov, ni ningún otro uso de la violencia, física o verbal. Tal como lo veo, las barricadas consisten en peinar las ciudades, los barrios y los pueblos con conferencias, charlas y coloquios dirigidos a asociaciones de vecinos, culturales y cualesquiera colectivos dispuestos a escuchar, preferentemente de personas atontadas eficazmente por el sistema.

Claro está que muchos ciudadanos conservadores o embebidos por la propaganda oficial ni siquiera acudirían a estas convocatorias y por eso es preciso orientarlas hacia los temas que sí les pueden interesar. No se convocará una charla sobre política ni revolución, sino sobre alimentación saludable. Y cuento aquí brevemente  mi experiencia.

En noviembre de 2006 intervine en un Congreso sobre pesca con una ponencia llamada Globalización y localización

Mi propósito era demostrar que el único pescado fiable para consumo humano es el pescado fresco del día, puesto que el resto contiene aditivos y productos no recomendables para la salud: El de granja puede presentar restos de antibióticos, el congelado una gran variedad de químicos, el salmón un colorante que perjudica la retina y el procedente de mareas en el Atlántico diversos agentes para prolongar su pretendida frescura. Como medio de defensa corporativa propuse la barricada, esto es, series de reuniones, charlas y conferencias con amas de casa para informarles de todo eso. Llegué a hacer una en el Ateneo del Cabañal, en Valencia. Ante la sala llena, mi objetivo era aterrorizar a todas aquellas personas y lo conseguí. Al inicio de la conferencia advertí que yo no era ni médico ni nutricionista, sino un abogado que quería denunciar la manipulación que sufre el consumidor con la finalidad de que las empresas agroalimentarias hagan estupendos negocios.

Tal y como está el paisaje, creo que cualquier cosa honesta que hagas es antisistema. Resulta chocante que empieces a hablar de la merluza y termines proponiendo un cambio en el sistema político, pero así es como funciona. Con esto no pretendo que los indignados se transformen en predicadores del pescado fresco, sino sugerir una fórmula para ganar la confianza de los destinatarios del mensaje y una vez la sala llena todo se vuelve fácil. Hay cientos de miles de millones (o trillones) de argumentos para exponer en una intervención sobre nutrición y salud de manera que resulte legítimo concluir poniendo en tela de juicio la forma en la que están funcionando las cosas con la fuerza de obligar obligar del BOE, el amparo de los políticos y la protección de la policía. Algunas de estas cuestiones las he comentado ya en MANIFIESTO POR UNA ECONOMÍA VERDE y TODO ES MENTIRA: La margarina no sólo no baja el colesterol, sino que daña el sistema cardiovascular, las frutas venidas de países exóticos son fumigadas con pesticidas prohibidos en Europa, el comercio mundial de productos de alimentación exige tantos conservantes que cada uno de nosotros se traga cinco kilos al año de agentes químicos, muchos productos de limpieza contienen estrógenos artificiales que causan cáncer en órganos sexuales, etc, etc. Esto nada tiene de manipulación. Se trata simplemente de seguir un discurso mental totalmente natural que lleve de lo particular a lo general, como se hace siempre.

Por tanto, la sugerencia es organizarse para formar a una serie (una serie muy numerosa) de conferenciantes capaces de transmitir ideas con fiabilidad y a continuación poner en marcha una red de conferencias sobre  nutrición y  salud que concluyan trasladando los mensajes que interesan. Todo se debe hacer con mucho tacto y es posible que convenga dejar que las cuestiones importantes surjan en el debate. Esto son los detalles para estudiar y planificar”.

A lo anterior debo añadir que las conferencias son un buen evento para que la audiencia firme el MANIFIESTO 2012, que desde luego no existía cuando escribí BREVE DISCURSO SOBRE EL FUTURO.  En junio planifiqué con una persona que vino a verme una de estas conferencias con amas de casa a fin de grabarla en video y utilizarla como patrón para que muchas otras personas (me refiero a personas que sean médicos o nutricionistas o terapeutas) se pongan al servicio de la revolución para hacer otras conferencias en otros sitios. No salió, pero puede que no haya necesidad si seguid mi propuesta.

Este artículo es una convocatoria a esos médicos, nutricionistas y terapeutas. Os pido que os pongáis a servir a la causa en reuniones con colectivos de escépticos y moderados (amas de casa, asociaciones culturales, comunidades de vecinos y demás) coordinadas con los representantes locales de MANIFIESTO 2012. Sabéis del tema mucho más que yo, que sólo soy un autodidacta como mucho.

Os dejo aquí abajo mi conferencia en el Ateneo del Cabañal. No hace falta que os traguéis todo el rollazo, pero ahi queda como referencia para los y las que tengan paciencia y un rato libre.

Muchas gracias.

LO VAMOS A CONSEGUIR.