LA OMS ANUNCIA EL DEFINITIVO FINAL DE LA PANDEMIA

@abogadodelmar

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“El director de la OMS acaba de anunciar mucho antes de lo previsto el definitivo final de la pandemia de Covid 19.

El inesperado desenlace ha tenido lugar después de que un médico  llamado Silvestre Hierbabuena, que presta servicios en el Hospital La Buena Salud, de la ciudad de Valmabao, introdujera en el gotero de un paciente infectado una dosis alta de vitamina C. La rápida remisión de los síntomas sorprendió al propio facultativo y los posteriores análisis no pudieron detectar rastro del Covid 19.

Los expertos consultados confirman que la vitamina C es letal para todo tipo de virus.

Teniendo en cuenta el  carácter accesible, inocuo y barato de la vitamina C, todos los gobiernos se disponen a levantar el confinamiento de las poblaciones, previa recomendación de ingesta diaria de cinco gramos  en los casos dudosos y para la población de riesgo,  y de una dieta abundante en naranjas, mandarinas, pomelos, kiwis y otros alimentos ricos en este nutriente para el resto.

También se recomienda tomar el sol en abundancia  o  suplementos de vitamina D, puesto que en los análisis hechos a los enfermos con Covid 19 se han observado niveles bajos de la misma“.

………………………….

Esto es lo que podríamos llamar, valga la intencionada paradoja, una auténtica  noticia falsa. Valmabao es una ciudad imaginaria cuyo nombre está formado por partes de las palabras Valencia, Madrid y Bilbao, y creo que ha quedado bastante chulo.

El motivo de venir ahora con esto  no es que haya caído víctima de un trastorno mental transitorio, sino algo que en el fondo se le parece bastante. Mi trastorno mental se expresa en forma de aturdimiento ansioso porque aprecio una falta brutal de correspondencia entre:

a)  La  desolación causada por el virus en los hospitales, la elevada mortandad que está originando  y la aparente falta no sólo de recursos materiales sino también de ideas que parecen sufrir los médicos, y

b) Las  certezas sólo aparentemente simplistas que se derivan del libro deJenifer Meek y Don Patrick Holford  PROTEGE TU SISTEMA INMUNOLÓGICO, que describe  la vitamina C como un agente antivírico particularmente temible.

El libro dice de ella literalmente lo siguiente:

“Es  un agente antiviral increíble. De hecho aún no se han realizado ensayos de laboratorio en los que  ningún  virus haya sobrevivido al ataque de  una dosis elevada de esta vitamina, habiéndose probado desde  el virus del resfriado común hasta el VIH.  En  en el tubo de ensayo incluso este último virus puede ser erradicado  en un periodo de cuatro días en un entorno  rico en vitamina C. En el análisis de diferentes estudios de investigación en los que se usaban  entre 1 y 6 g de vitamina C al día, los doctores Hemila y Herman encontraron  pruebas consistentes en que los resfriados eran más cortos y síntomas más suaves”.

(…)

Durante  una infección de tipo viral el truco radica en que saturemos corriente sanguínea con vitamina c, ya que los virus no pueden vivir en un entorno así”.

Os invito a compartir conmigo el aturdimiento, pues no es imaginable que todos los médicos de todo el mundo se hayan concertado para para ignorar el (supuesto) poder de la vitamina C en orden a  matar el virus. Sin embargo, tampoco me siento inclinado a creer que los autores del libro hayan escrito eso por capricho o después de meterse una dosis de LSD que los haya dejado provisionalmente lerdos. Igualmente me resisto a pensar  que se trate de una exageración o una broma.

¿Entonces por qué diablos está pasando esto?

Hasta donde  sé (porque lo he consultado) lo que los médicos están poniendo en los goteros es una mezcla variada de medicamentos que incluye paracetamol y corticoides entre otros. Mi impresión, que quiero poner de relieve  en  forma extremadamente respetuosa, es que se trata de palos de ciego, lo que no es de extrañar a falta de protocolos preestablecidos. No me sorprendería  que cada doctor estuviera metiendo en el gotero lo que en cada caso le parece que puede funcionar, pero como el que compra u n número de lotería o poco menos (por favor, no quiero ser hiriente. Los que están ahí luchando tienen todo mi respeto y mucho más).

Pues bien… ¿No habéis oído nunca esto de si haces siempre lo mismo consigues siempre lo mismo?

El objeto de este artículo es dar una oportunidad a la suerte de que algún médico decida probar la vitamina C. Esto es algo que, si el libro no miente, debería funcionar con mucha rapidez pero la cosa va más allá.

No quiero frivolizar con el sufrimiento ni con la tragedia. Lo que pasa es que creo que después del problema del virus, que daña a algunos, vendrá el de la vacuna, que nos dañará o nos pondrá al menos en situación se riesgo a todos. Hasta los más salvajemente críticos con la gestión del gobierno, como el médico y youtuber transgresor Spiriman, dicen estar esperando la vacuna.

Me parece que con esta angustia, tan pronto como alguien crea haberla encontrado, nos la van a hacer comer por ley sin los necesarios estudios previos que forman parte del protocolo habitual en orden a descartar su posible toxicidad. Es inevitable que eso  origine una enorme conflictividad social porque quienes nos neguemos al pinchazo podremos recibir sanciones administrativas o quizá ser encerrados.

Por tanto, nos interesa la vitamina C no sólo para terminar con la pandemia (si es que efectivamente funciona) sino también para darle esquinazo a la vacuna.

Como he adelantado, no  puedo creer y mucho menos pretender que los médicos estén haciendo el vacío de forma intencionada a  una aparente solución fácil y barata contra el virus como supuestamente podría ser la vitamina C, si es que el libro no miente.

Lo que posiblemente suceda es que esta impotencia y esta quizá ceguera haya que relacionarla con las raíces de nuestro sistema )público y privado) de salud, que son las facultades se Medicina.

Desde luego que no voy a insultar a ningún profesional afirmando que en las facultades de Medicina no se enseña ni se estudia Medicina. No obstante, creo que es de utilidad pública e interés social  saber  que allí no se enseñan ni nutrición, ni medicina ortomolecular  ni muchas otras herramientas para curar. Y la razón supongo que es la inmoderada, insultante e inaceptable influencia de las multinacionales de farmacia en el Estado. Porque farmacología sí que puedo garantizar que es una asignatura y bien dura.

Pido disculpas al grandísimo doctor Don Alberto Martí Bosch por coger prestado este pasaje de una de sus muchas y extraordinariamente reveladoras y útiles conferencias. Es que me ha parecido conveniente  para que todo el mundo me crea si afirmo que en las facultades de Medicina a los alumnos se les ocultan intencionadamente muchos procedimientos de curación y muchas nociones verdaderamente útiles para el ejercicio de la profesión, sobre todo porque los planes de estudio están orientados a formar profesionales  que firmen recetas de fármacos, según me parece.

Ved el pasaje

Por tanto, creo que cabe dentro de lo posible, por estúpido e improbable que pueda parecer, que la noción de que la vitamina C mata los virus (si el libro no miente) no forme parte del bagaje académico ni de los conocimientos profesionales de los jóvenes licenciados en Medicina. Si una vez alcanzada la licenciatura no han dirigido su curiosidad natural a esos campos, hay cosas que nunca sabrán. Es así de simple.

Bueno….

¿Hay algo más patético que un abogado posiblemente arrogante, sabelotodo, megalómano y egocéntrico y que sólo por haber leído un librito pretenda estar mejor informado que todos los médicos que están luchando a brazo partido en las UCIS?

Creo que puede decirse que sí: Dejar que la gente muera a cientos sólo por no querer hacer una prueba tan sencilla: Pon vitamina C en el gotero y espera a ver qué ocurre.

Pido mil disculpas por este artículo pero   CON MUCHA HUMILDAD TE PIDO QUE  LO DIFUNDAS PARA QUE TERMINE LLEGANDO AL MÉDICO ADECUADO. HAY MUY POCO QUE PERDER Y MUCHO QUE GANAR.

José Ortega

GENOCIDAS Y MISERABLES (II)

 

@abogadodelmar

Lee a este médico Malagueño:

 Juan Manuel Jimenez Muñoz

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SE ABRIRÁN LAS GRANDES ALAMEDAS

Se acabó la tregua. Se acabó mi tregua. Me hice la promesa de moderar las críticas, pero me tiran de la lengua estos canallas. Me dicen que no es momento de polémicas, pero los políticos al mando y sus voceros se encargan de dividir. Me dicen que es mejor guardar silencio por ahora, pero veo que mi silencio sólo sirve para que otros hablen y construyan su relato. Me dicen que hay que estar con el Gobierno, pero el Gobierno no está conmigo. Me dicen que no hay que señalar, pero ellos, además de no ayudar, señalan con dureza a los profesionales sanitarios.

El Gobierno está acojonado. No cabe duda. Es la primera vez en medio siglo que los pacientes y los profesionales de la medicina vamos de la mano en algo. Ha tenido que ocurrir una desgracia para que la sociedad española comprenda que los políticos (todos) han esquilmado –literalmente– la sanidad pública, y que los médicos y las enfermeras no hemos sido los culpables, sino las víctimas. Tan víctimas como los pacientes. Y están acojonados los políticos. Muy acojonados. Esos aplausos a las ocho de la tarde, día tras día, les ponen los huevos de corbata porque entienden (con razón) que los pacientes y los médicos ya formamos una piña. Ya no vale la leyenda construida de que los médicos somos los despilfarradores del sistema, los vagos, los maleantes, los culpables de las demoras, los privilegiados en el sueldo. Ha tenido que llegar un virus para mostrar a las claras las vergüenzas de estos mierdas: la falta de mascarillas, la falta de respiradores, la falta de buenas batas, la falta de profesionales, la falta de organización, la falta de protocolos y la falta de liderazgo.

El desastre organizativo ha sido tan absoluto, la incompetencia tan burda, la imprudencia tan visible, la mentira tan palpable, la desidia tan evidente, que el Gobierno (o los Gobiernos) nos piden ahora silencio para ir ellos construyendo su relato. El relato que los salve. El chivo expiatorio que revuelva de nuevo a los pacientes contra quienes se encargan de la salud. La ignominia llevada a un grado sumo. Maestros de miserables.

En un país donde los médicos y las enfermeras se protegen con bolsas de la basura para atender a sus pacientes, en un país donde se confeccionan mascarillas con papel higiénico o con bordados de punto de cruz, en un país donde ya están cayendo médicos, enfermeras y guardias civiles en acto de servicio, en un país que ya supera a China en número de fallecidos por el coronavirus, se dice por una consejera socialista de sanidad que los médicos se están contagiando por viajar mucho. Por viajar mucho. Por viajar mucho. No por trabajar mucho y en penosas condiciones. No. No por la criminal negligencia de quienes, a fecha de hoy, han tenido que pedir ayuda a la OTAN para traer a España los test del coronavirus. No. No por quienes han incumplido la promesa realizada hace dos semanas de que, “en pocos días”, tendríamos a nuestra disposición las mascarillas FPP2 y FPP3. No. No por quienes ya permiten, con manifiesta impotencia, que los propios profesionales nos vistamos con bolsas de la basura y con caretas de papel de celofán. No. Ha sido por viajar. Por viajar mucho. Los médicos nos contagiamos por viajar.

Ya estamos otra vez en lo de siempre. En lo de siempre. En escupir a la cara a quien nos cuida para salvar ellos el culo. En intentar explicar lo inexplicable atacando al punto débil del sistema. El jefe sioux haciéndole la vida imposible al indio. El general de cinco estrellas abofeteando al soldadito bajo su mando.

Un artículo publicado anteayer en El País demuestra la incompetencia y la desidia criminal de este Gobierno. Un Gobierno que, durante los cruciales meses de enero, febrero y marzo, estuvo distraído en los tres problemas “más acuciantes” de España. A saber: la lucha contra el heteropatriarcado opresor de las mujeres, la colocación de Pablo Iglesias en el CNI y la satisfacción de los antojos a los desleales catalanes, incluido un proyecto inminente de amnistía. Y mientras tanto, mientras todo eso sucedía, afirmaba Pedro Sánchez con rotundidad que “la sanidad española estaba perfectamente preparada” (sic) para la pandemia de coronavirus que se nos venía encima. Hoy sabemos que no era así. Que nos mentía. Que le importaba una higa poner a los sanitarios a los pies de los caballos. Que lo suyo era el feminismo, y la formación sexual en las escuelas, y los talleres de masturbación para mujeres empoderadas, y el ofrecer millones de euros a quien decía sin pudor en el Congreso que la estabilidad de España le importaba una putísima mierda: a los independentistas catalanes.

El artículo de El País de anteayer decía así:

<<Pasados más de diez días de pandemia (hoy son doce), el ministro de Sanidad empieza a desvelar la magnitud de uno de los problemas más preocupantes causados por el coronavirus: unos 4.000 sanitarios ya han caído contagiados (hoy son casi 6.000). El daño que el coronavirus está haciendo en la salud del personal sanitario que lo combate ES MUCHO MAYOR QUE EN OTROS PAÍSES. En Italia los médicos y enfermeras suponen el 8% de los contagiados totales, frente al 12% de España (hoy ya es el 14%). En China no llegaron ni al 4%. Las organizaciones profesionales llevan desde principios de marzo urgiendo medidas a los gestores sanitarios para evitar contagios. El Sindicato de Enfermería sabe de centros donde se lavan las batas y las mascarillas para reutilizarlas, algo aberrante en términos de higiene sanitaria. No hubo previsión en las autoridades y, ante la avalancha de enfermos, el personal médico y de enfermería de primera línea de batalla ha tenido que buscarse la vida para ponerle barreras al coronavirus: se fabrican equipos de protección con bolsas de la basura, cosa que a estas alturas no debería ser admisible. Y mientras los epidemiólogos aspiran a que las medidas de distanciamiento social aplanen cuanto antes la curva de propagación en la población en general, el freno a la expansión de la enfermedad entre los sanitarios no tiene un horizonte nada claro. Es una curva propia que, seguramente, tardará más tiempo en aplanarse porque los sanitarios van a seguir más expuestos y durante más tiempo. El problema sólo se frenará cuando se acabe con la acuciante falta de equipos de protección adecuados. La escasez afecta mucho a las máscaras FPP2 y FPP3 que protegen de las secreciones del paciente, y a las batas impermeables. Hubo mucha improvisación inicial y bastante relajación. No se le dio la importancia necesaria y faltó una centralización de las medidas>>.

Y por todo eso, por esa criminal negligencia, porque a 25 de marzo estamos igual que en febrero, el Consejo Estatal de Médicos ha presentado hoy una denuncia ante el Tribunal Supremo para que el nefasto Gobierno de ensoberbecidos inútiles que nos ha tocado padecer haga por fin su trabajo y nos permita realizar el nuestro sin enfermar, sin que caigamos como moscas en esta guerra en la que nos han metido sin un maldito fusil, sin una bala.

Hay tantos izquierdistas de caché ingresados en la Ruber que ya la llaman Ruberlingrado. Y allí, en Ruberlingrado, me imagino que estarán pensando y discutiendo la forma de dimitir. De dimitir, cabrones. De dimitir. Que no es un nombre ruso dimitir, sino la única acción honorable que le queda a un irresponsable cuando se ha demostrado sobradamente su irresponsabilidad.

Y no digo que dimitáis ahora, en plena crisis, sino luego: cuando estemos en la calle los que queden. Porque en la calle nos veremos, sí. No lo dudéis. Iremos todos, de la mano. Y se abrirán para nosotros las grandes alamedas, como decía Salvador Allende poco antes de morir asesinado. Y allí, en la calle, en esas grandes alamedas, estaremos todos juntos: las enfermeras, los celadores, las auxiliares de las residencias, los pacientes, los médicos, los conductores de las ambulancias, los taxistas, los bomberos, los jubilados, las cajeras, los transportistas, las amas de casa, los autónomos, los farmacéuticos… Todos. Todos juntos, de la mano. Todos en defensa de la Sanidad Pública. Todos contra el mal Gobierno. Y esta vez nada de batas blancas, ni de lazos amarillos, ni morados feministas, ni verde de los maestros. Todos de riguroso negro. De negro color de luto. De negro como las negras togas del Tribunal Supremo que os habrán de juzgar algún día. De negro como las negras bolsas de basura que se han de poner mis compañeros.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.”

Médico y escritor malagueño.

 

 

8%

GENOCIDAS Y MISERABLES (I)

@abogadodelmar

Son náuseas lo que siento ante este doble espectáculo:

De un lado, los ministros responsables de la crisis monopolizando los informativos con interminables ruedas de prensa en las que, con las preguntas de los periodistas previamente filtradas y por tanto censuradas, nos aburren con su discurso único y machacón, repitiendo continuamente lo mismo, o pretenden convencernos de su misericordiosa bondad mediante el anuncio de ayudas económicas que repartirán con nuestro dinero para contribuir a combatir el problema que ellos y sólo ellos han creado.

De otro lado, la censura explícita impuesta a quienes pretenden llegar a nosotros para que podamos saber la verdad, como éste valiente médico de Granada.

Mitad lo que me dice una famosa red social al tratar de publicar su vídeo.

¿Información falsa? ¿Verificadores de datos independientes? Creo que se refieren a Gabi, Fofó, Miliki , Fofito y Milikito.

Permita usted que sonría.

Al pulsar sobre el botón “ver motivo” no sucede absolutamente nada, lo que es mucho mejor que leer las idioteces que los administradores o los verificadores independientes puedan consignar ahí como motivo de la supuesta falsedad en las palabras de un tío que está al límite, que no puede más de indignación y al que el alma se le escapa por la boca. En realidad nunca había visto nada más auténtico.

Pruebo suerte aquí en la esperanza de que wordpress no haya decidido pasarse también al lado oscuro.

Ya sé que el doctor se expresa en términos muy duros. Ya sé que utiliza lenguaje poco delicado. Pero eso no es más que la indignacion de un hombre que quiere salvar vidas y no le dejan.

Amigos, lo que está en juego va mucho más allá de nuestra salud. España se ha convertido por las buenas en una dictadura y nos corresponde dejar atrás el miedo y recuperar nuestros derechos constitucionales y nuestras libertades ciudadanas.

Por mi parte puedo dar garantías de que la prohibición de salir de casa, aunque pueda ser útil contra la epidemia (lo que resulta más que dudoso) es totalmente ilegal porque la ley orgánica refinadora de los estados de alarma, excepción y sitio no permite (repito: NO PERMITE) suspender el artículo 19 de la Constitución (Libertad de circulación) con la simple declaración del estado de alarma.

Cuando esto acabe habrá muchos expedientes sancionadores que defender, y ya anticipo que enfocándolo correctamente, los tribunales deberán anular hasta la última de las sanciones aplicadas por la nueva Dictadura.

A este médico de Granada hay que ayudarlo y apoyarlo.

José Ortega

LO QUE EL DOCTOR SIMÓN NO NOS DICE Y LA OMS MENOS AÚN

@abogadodelmar

Acabo de enterarme de que el doctor Simón ha dado positivo en coronavirus y le deseo un pronto restablecimiento. Ya tenía el artículo casi listo cuando lo he sabido y por lo tanto no lo voy a cambiar en cuanto a mis consideraciones sobre su modo de proceder.

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Una de las cosas que me sorprendieron de esta situación desde el principio fue  la omisión de toda orientación médica o  consejo de salud, aunque fuera doméstico, por parte de las autoridades sanitarias en general y del doctor  Simón en particular. Este hombre no sé ya ni cuántas ruedas de prensa ha dado. Se ha hecho tan omnipresente y famoso que no me sorprendería si cuando esto acabe lo contrata alguna compañía de seguros médicos privados o algún banco para recomendar el consumo de sus productos.

No obstante, su  único mensaje, que  ya va pareciéndose a un mantra, no ha cambiado desde el primer día en su pobre y modesta sencillez: Lávate las manos y quédate en casa. No recomienda ninguna otra actitud activa,  pero sobre todo no informa   de lo que parece más obvio, es decir de que la clave de una buena resistencia frente al virus es un sistema inmunológico robusto. Habiendo como hay fórmulas para conseguir ese propósito, es decir reforzar el sistema inmune, estas omisiones me parecen incomprensibles.

Al hablar así quiero decir que no lo entiendo desde el punto de vista de la racionalidad y la buena fe que le supongo al doctor. En cambio lo entendería divinamente en el marco de una hipotética conspiración en la  que el señor presidente hubiera adoptado el papel de Anticristo y el doctor Simón el del  típico científico malvado y majara perdido de inquietante mirada y aspecto sospechoso que en tantas películas de miedo hemos visto.

Quisiera modestamente contribuir a llenar  de ese vacío   aunque fuera en parte.

ANTES DE EMPEZAR  

Previamente me apresuro a dar respuesta a la pregunta suspicaz y de puro sentido común que estoy seguro de que se está formando en vuestras mentes. En realidad se trata de  una pregunta doble y muy contundente a la que daré una respuesta igualmente doble y contundente.

La primera pregunta: “¿Quién diablos es este Ortega?”.

Respuesta: Nadie. Se trata de uno  cualquiera que, sin ir de salvapatrias o algo parecido,   cree que el amor y la ayuda recíproca son respectivamente el sentimiento y la actitud más natural del ser humano, y que  si estos sentimientos y actitudes están tapados y los hemos sustituido por basura pestilente como la competencia de unos contra otros  o enfermedades crónicas como el miedo de unos hacia otros, es por culpa del sistema social y económico corrupto en el que hasta hace dos semanas teníamos la desgracia de vivir (y después ya veremos).

O sea que yo como si no existiera. No os preocupéis por eso.

La Segunda : ¿Qué autoridad tiene el autor del artículo para exponer temas de salud y proponer posibles ayudas contra el pequeño animal?

Respuesta:  Ninguna.

¿Contentos?

A partir de aquí, los muchos que estáis convencidos de que no se puede opinar sobre la cuestión sin tener el título de licenciado en Medicina o Biología  molecular  y de que este artículo es sólo la prueba de la inconsciente  temeridad de su autor, no tenéis que seguir leyendo. Dejadlo aquí.

¿Aún no os habéis ido?

Os diré lo que os pasa. Vuestros prejuicios luchan a brazo partido con vuestro instinto de supervivencia porque no queréis coger el virus  ni que lo cojan  vuestros familiares y amigos. Por tanto, Paris bien vale una misa. No importa. Podéis seguir leyendo bajo vuestra responsabilidad y ponerme a caer de un burro una vez que hayáis tomado debida nota.

No os pienso contar mi vida para justificar por qué escribo este artículo y suplicar vuestra indulgencia.  Posiblemente sois personas de orden, quizá ligeramente cuadriculadas, que creéis que los médicos que imparten medicina halopática en el seno de este sistema de salud hincado de rodillas  ante las multinacionales de farmacia son los únicos en quienes  se puede confiar. Bien, yo también conozco a algunos muy buenos, lo mismo que a otros que lo son bastante menos.   El único que conozco que es a mi juicio realmente extraordinario es el gran Antonio  Marco Chover, a quien no tengo palabras suficientes para elogiar. Pero él no está dentro del sistema precisamente.

Puede que la mayoría de vosotros ignore que mientras en segundo de Medicina la asignatura de Farmacología era la más dura (me estoy refiriendo a las experiencias de mis compañeros de piso en la Universidad de Murcia y por tanto a esos años ya lejanos), en ningún plan de estudios que yo sepa está recogida alguna disciplina que tenga algo que ver con la nutrición. Al menos ésta era la amarga queja que me trasladó hace tiempo un médico joven. Extraño si contrastamos esa  carencia (una carencia quizá paralela a la del Doctor Simón) con el  famoso principio hipocrático que tu alimento sea tu medicina, pero mucho menos extraño si reparamos que aquí las que mandan en todo son las multinacionales de farmacia.

De todos modos os voy a dejar aquí algunos testimonios de mi ya larga trayectoria como abogado homeópata (¿Tenéis sentido del humor? Hay que sonreír).

ABOGADO HOMEOPATA HACE UN BOLO EN LA AUDIENCIA NACIONAL 

https://nisir.wordpress.com/2012/01/03/abogado-homeopata-hace-un-bolo-en-la-audiencia-nacional/

DESPERTARES. UN MILAGRO DOMÉSTICO DE GENTE CORRIENTE.

https://nisir.wordpress.com/2014/08/28/despertares-un-milagro-domestico-de-gente-corriente/

¿PSEUDOMEDICINA O PSEDOSOCIALISMO?

https://nisir.wordpress.com/2019/04/26/pseudomedicina-o-pseudosocialismo/

Para prevenir un linchamiento colectivo, y en descargo de mi responsabilidad, tranquilizo  en la medida de lo posible a los lectores advirtiendo lo que sigue:

libro

a) Proclamo   solemnemente que hace tres días he encontrado por casualidad entre mis más de cien libros de nutrición, salud, acupuntura, digitopresión y todo eso, uno muy idóneo para estas fechas tan señaladas, escrito por Doña Jenifer Meek y Don Patrick Holford y titulado precisamente PROTEGE TU SISTEMA INMUNOLÓGICO.  A la sazón ella es inmunóloga (no sé qué significa eso exactamente pero suena portante) y él un nutricionista al parecer bastante reputado en Gran Bretaña. Quiere esto decir que en la parte correspondiente será más o menos como si estuvierais leyendo el libro porque lo que voy a hacer es transcribir algunos pasajes.

b) No recomiendo  a nadie que haga, beba o trague nada. Me limito  a exponer lo que hago yo. Si alguien quiere imitarme, eso será la consecuencia del libre albedrío con el que lo dotó el Altísimo.

c) Teniendo en cuenta el contenido de lo que voy a exponer, es bastante difícil que alguien se intoxique como consecuencia de poner  en práctica alguna o algunas de las ideas.

Perdón por el largo proemio pero me parecía imprescindible.

¿Comenzamos?

BASES FUNDAMENTALES PARA RESISTIRSE AL ANIMALITO

1.PH ALCALINO

Ya sé, ya sé que muchos se burlan de esto recordando que el cuerpo busca de forma automática un PH de 7,2 lo lo mismo que la temperatura de 36 grados. De hecho he encontrado esto en una web mejicana llamada animal.mx:

El pH es el nivel de acidez o alcalinidad en nuestro cuerpo.  Lo normal es tener un pH de 7.3 a 7.4, y tratar de cambiar eso puede tener consecuencias negativas para nuestra salud. 

Michel Fernando Martínez, Líder de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de TecSalud, explicó a Animal.mx que el cuerpo humano no necesita procesos de alcalinización externos, pues nuestros pulmones y riñones mantienen el pH adecuado en el cuerpo.“No se ha visto beneficio en llegar a una alcalinización mayor para combatir esta enfermedad o cualquier otra”, señaló”.

“De hecho, José Campillo, investigador del Departamento de Biología Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la UNAM dijo que “un pH menor a 7.3 o mayor a 7.4 causaría que las enzimas de nuestro cuerpo no pudieran funcionar bien y eso sería grave. Debemos mantener un pH normal para que nuestras enzimas (catalizadores naturales que permiten acelerar las reacciones químicas para mantener nuestras funciones vitales) trabajen de manera eficiente.”

Esta idea de “alcalinizar tu cuerpo” mediante el consumo de ciertos alimentos para combatir el coronavirus también fue desmentida por los verificadores de Maldito Bulo. “No hay una base científica tras la idea de que se pueda interferir en la alcalinidad o acidez de la sangre a través de la alimentación”, señalaron.

Además, la OMS dice que no hay ningún alimento que ayude a prevenir o protegerse del virus”.

Debo decir que respeto a los investigadores, doctores y académicos mejicanos tanto como pueda respetar a los españoles, rumanos o bielorrusos pero que incluso así a efectos prácticos y en lo que se refiere a mi cuerpo y a mi vida me da exactamente igual lo que digan. Tan duro punto de vista se debe a los beneficios que he obtenido   gracias a mi hábito de beber agua alcalina, como se aprecia en el siguiente vídeo.

Yo sabía que el PH alcalino es  muy útil contra ataques de las bacterias porque éstas son unas puercas a las que la basura ácida y maloliente les gusta tanto como a los propios puercos o cerdos,  pero no tenía ni idea de si podría decirse lo mismo de los virus. Recientemente lo consulté con un entendido muy entendido y me contestó que sí, añadiendo que los virus son el producto de la digestión de las bacterias.  Yo de eso no sabía nada pero a efectos prácticos lo único que cuenta es que según esto  subir el PH por encima de 7 nos puede proteger no sólo de bacterias sino también de virus. Aclaro que el acrónimo significa “potencial hidrógeno” y que la escala va de cero a 14 con la frontera en 7.  Por debajo de 7 el PH es ácido. Por encima alcalino.

Los procedimientos que sigo (sin invitar a nadie a imitarme) para alcalinizar los tejidos son los siguientes:

Primero.— Seguir una dieta rica en frutas y verduras, pobre en proteínas e  hidratos de carbono y nula en azúcar blanca. Ésta última cosa (no me atrevo a llamarla alimento) es un veneno de acción lenta y el agente más acidificante que existe.

Según he leído (en libros, no en internet), todos los granos y semillas dan reacción ácida salvo el mijo y todas las frutas dan reacción alcalina salvo el kiwi ( que sin embargo contiene más vitamina C que la naranja).

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Segundo.— Hacer gárgaras de agua tibia con limón  y  beber después el líquido. El comportamiento del limón en el cuerpo es tan paradójico como sorprendente. Es propiamente ácido ascórbico y como ácido que es, cuando lo usamos para hacer gárgaras produce  un efecto beneficioso en las amígdalas inflamadas o la garganta irritada. Sin embargo, una vez que lo tragamos comienza a portarse como una sal (un compuesto básico o álcali) y deja lo que los expertos llaman una ceniza alcalina muy hostil a bacterias y parece que también a los virus.

Este procedimiento me lo recomendó hace años mi amigo el biólogo Alfonso Martínez para curarme un dolor de amígdalas que estaba tratando sin éxito desde hacía veinte días con ese específico tan conocido llamado lizipaína. Recuerdo su expresión literal, refiriéndose a las bacterias: “Les cambias el PH de golpe y se vuelven locas”. El dolor desapareció en 48 horas. Gracias Alfonso.

Tercero.— Bebiendo agua con bicarbonato. Puedo hacerlo por no padecer hipertensión, lo que no es el caso de muchos conciudadanos, o  sea que cuidado. El bicarbonato sódico contiene sal. Para eludir ese problema, una vez quise aprobar con el bicarbonato potásico y puedo asegurar que sabe a rayos.

Cuarto.— Bebiendo agua de mar. Su PH es de 8,4 y se mezcla a razón de cinco partes de agua  marina y dos de agua dulce. No aconsejo a nadie (y esto sí que puede ser un peligro grave) que se pase por la playa para meterse en casa primero y después en su cuerpo agua marina contaminada  con coliformes u otros bichos. Por favor que nadie haga esto.

Los adinerados pueden comprar en la farmacia ampollas de solución quinton, que contienen agua de mar microfiltrada. También se puede encontrar agua de mar embotellada en las herboristerías. A mí me la traen de bastante dentro mis buenos amigos los pescadores. Gracias Jipi.

Quinto.— Bebiendo agua alcalina. Se puede comprar en la herboristería también,  me parece,  o fabricar en casa con un simple dispositivo de electrólisis como el que cito en el video. Resulta extraordinariamente eficaz para obtener inmunidad frente a una gran variedad de males, desde un constipado hasta enfermedades graves que no me apetece nombrar. En el vídeo veis el cacharro que uso yo.

2. POTENCIAR EL SISTEMA INMUNE

Quiero subrayar que, según la web mejicana,  la OMS ha dvertido  que ninguna dieta es útil para combatir el virus. Bueno, pero desde luego es cierto que tragar ciertas cosas fortalece el sistema inmune, y entonces digamos que no será la dieta sino el propio sistema inmune el que podría defendernos del virus.

¿Estamos de acuerdo en eso, señores de la OMS,  señores investigadores del país hermano y respetados administradores y editores de la web animal.mx?

Tranquilos que lo que viene es transcripción literal del libro. Todo el que no esté de acuerdo puede ir a protestarle directamente a sus autores.

Complementos para mejorar el sistema inmunológico 

Uña de gato 

Transcripción:

Sus componentes han demostrado incrementar la capacidad de los glóbulos blancos para llevar a cabo la fagocitosis, esto es, para engullir, destruir y digerir cualquier germen invasor, de la misma forma que  también se ha probado que contiene otros agentes químicos que reducen la inflamación. Nos encontramos frente a lo que potencialmente es una súper planta con propiedades inmuno stimulantes, antioxidantes, antiinflamatorios, antitumorales y antimicrobiales”.

“Algunos investigadores austriacos han identificado extractos de uña de gato que han sido utilizados para el tratamiento del cáncer y las infecciones virales”.

Equinácea 

Transcripción:

“La  raíz de la planta equinacea purpúrea  es probablemente la hierba potenciadora del sistema inmunológico que más ha sido utilizada.  Posee  propiedades como las del interferón y constituye un antiviral muy efectivo contra  la gripe y los herpes. Contiene una clase especial de polisacáridos, como la inulina, que aumenta la producción  de los macrófagos, que en pruebas de laboratorio se ha comprobado que pueden destruir células afectadas por el cáncer y combatir  la indeseable cándida  de la levadura. La equinacea, pese a todo, no representa simplemente una planta que podemos tomar cuando estamos sufriendo una infección, ya que en un estudio realizado en un grupo de 30 hombres sanos se encontró que tras cinco días tomando 30 gotas de sal extracto de esta planta tres veces al día se glóbulos blancos habían duplicado el poder fagocítico.  Sin embargo aún desconocemos si las propiedades potenciadoras del sistema inmunológico de esta planta se mantienen durante un largo periodo de tiempo. En este sentido, algunos investigadores recomiendan que simplemente usemos estas plantas para potenciar nuestra inmunidad solo en el caso de que realmente exista una amenaza para la salud. La mejor forma de tomarla gimnasia es en cápsula formada por la planta  seca y triturada en polvo, lo que supone 2 g diarios en forma de gotas de extracto concentrado, siendo la dosis usual en este caso la de 20 gotas tres veces al día”.

sauco

Baya  de saúco

Transcripción:

En  general todas las bayas son extremadamente benéficas para el sistema inmunológico puesto que  tienen un nivel muy elevado de antioxidantes entre lo que se incluyen los antocianos. Pero las bayas  de saúco además tienen una propiedad extra descubierta por una viróloga, Madeleine Mumcuoglu, en un  un trabajo conjunto con el doctor Jean Linderman, quien fue el primero en identificar el Interferón”.

Para que un virus pueda actuar lo primero que tiene que hacer es introducirse en las células del organismo pinchando su membrana con unas finas puntas  Formadas por hemaglutinina. Las  puntas   virales están cubiertas con una enzima llamada neuraminidasa , que colabora en la destrucción de la pared celular.  La baya  del saúco inhibe la acción de esta enzima”.

¿No es estupendo?

Aloe   Vera 

Transcripción:

Otra fuente de polisacáridos especiales es el aloe vera  porque contiene numerosas sustancias benéficas entre las que se incluyen vitaminas,   Minerales, aminoácidos, grasas y enzimas esenciales.  La sustancia más potente que se encuentra en el probablemente es el acemanán. De este extracto se ha comprobado que mejora la potencia inmunológica incrementando el número y las funciones de las células T y de los macrófagos”.

Las setas mágicas 

Transcripción:

betaglucano

Setas para el sistema inmunológico. He ocultado la marca y el precio

Algunas  clases de setas se han utilizado durante miles de años en China y Japón por sus propiedades potenciadoras del sistema inmunológico, y de ellas las dos más populares son la la astragulus y la shiitake. De la  primera se ha demostrado  su capacidad para aumentar la cantidad y el funcionamiento de las células T, además de proteger al sistema inmunológico de las radiaciones y de los agentes químicos dañinos, entre los que se incluye la quimioterapia. Las setas shiitake contienen otro polisacárido especial llamado lentinan, que contribuye a potenciar el sistema inmunológico”. 

Las plantas antioxidantes 

Transcripción:

Podemos  encontrar plantas antioxidantes en una variedad de alimentos muy extensa que se clasifica para los diferentes colores desatranca: Por ejemplo plantas moradas, rojas, naranjas, amarillas y verdes contienen diferentes clases de cantocianos . Los bioflavonoides que encontramos en las frutas cítricas, la rutina del trigo sarraceno, la querecitina de los arándanos y las antocianidinas   de las uvas  representan todos ejemplos de una familia particularmente potente de antioxidantes”.

El inmenso poder de las hierbas

Transcripción:

Existen  muchas otras hierbas y extractos de plantas que nos pueden ayudar a potenciar nuestro sistema inmunológico. El Goldenseal, el ginseng  en coreano (panax), el ginseng siberiano, el ajo y muchos más. El Goldenseal  ha  sido utilizado principalmente como agente antibacteriano mientras que el ajo es  un excelente y completo agente antimicrobial”.

 

ginseng

No sé lo que es el Goldenseal. Una consulta a Google da como resultado que se trata deslindes un producto de medicina alternativa usado para infecciones del tracto urinario, cólicos etc. pero, de forma decepcionante, no es fácil saber de qué planta se saca o cuál es su principio activo.

Ajo 

Transcripción:

Contiene alicna , sustancia antiviral, fungicida y antibacterial. Es rico en aminoácidos que contienen azufre y también  actúa como antioxidante. No hay duda de que es un aliado muy potente en el combate contra  las infecciones y de hecho los consumidores  habituales de ajo  presentan una incidencia de cáncer mucho menor”.

¿Has probado el alioli? Es la mejor firma de comer ajo crudo.

¡Quién nos iba a decir que podríamos tomarlo como medicina!

Observación: La traducción a castellano no es precisamente buena en todo el texto, pero el pasaje anterior parece contener un error de bulto. No me parece probable que un aminoácido contenga azufre. Los aminoácidos son aminas ácidas y los minerales como el azufre son minerales. Supongo que lo que dice la versión original es que el ajo es rico en aminoácidos y que contiene azufre.

El austragulus 

Transcripción:

Es una hierba  china conocida por tener un efecto general potenciador de la inmunidad  y por ser rica en mucopolisacáridos benéficos”.

 Extracto de semillas de pomelo

Transcripción:

También llamado citricidal, Constituye un agente antibiótico fungicida y antiviral muy potente aunque su principal ventaja es que no afecta de manera  significativa a las bacterias benéficas que tenemos en el intestino”.

Debo decir que el mismo día que me enteré de la existencia de este  complemento nutricional corrí al supermercado y  vacié el anaquel de los pomelos con la intención de fabricarlo yo mismo según mi costumbre, pero sólo para constatar que esos pomelos eran transgénicos y habían sido capados, es decir que siguiendo la perversa y más que peligrosa costumbre de la industria agroalimentaría,  no tenían pepitas.

Glutation y  cisteína

Transcripción:

Son  dos potentes aminoácidos que podemos encontrar en multitud de complementos nutricionales. Durante una infección de tipo viral de larga duración, los almacenes de nuestro organismo se van quedando agotados y puede que lleguemos a necesitar tomar complementos en cantidades extra. Las formas en las que  mejor podemos utilizar estas sustancias son el glutation reducido y el N—acetil—cisteína

El selenio

Transcripción:

Es un mineral y mejora sistema inmunológico y que también tiene una acción antioxidante. Es rico en alimentos el marisco y las semillas de sésamo”.

Buenooooo…. Aquí no solamente va bien el alioli, sino también unas gambas a la plancha. Con razón advertía al principio que esto no podía hacerle daño a nadie.

A lo que añado que en medicina china es muy conocido el concepto de sustancia basal. Se trata de la dosis de energía que recibimos de nuestros padres al nacer. Se acumula en el riñón y se va consumiendo poco a poco o mucho a mucho dependiendo del tipo de vida del individuo y de sus posibles excesos o vicios. La sustancia basal no puede recuperarse ni recargarse mediante ningún procedimiento. Sin embargo, el sésamo negro puede ayudar, aunque en una forma que no acaba de estar clara al menos para mí.. De hecho a cierta persona que conozco le desparecieron sus primeras canas tomándolo. En realidad el sésamo negro te puede rejuvenecer, que lo sepas.

Advierto que se asimila mejor cuando se ha tostado previamente.

La vitamina C

Todos sabemos que la vitamina C potencia las defensas. Pero yo personalmente no tenía ni idea de que es específicamente un antiviral cuya eficacia asesina parece devastadora.

Transcripción:

Es  un agente antiviral increíble. De hecho aún no se han realizado ensayos de laboratorio en los que  ningún  virus haya sobrevivido al ataque de  una dosis elevada de esta vitamina, habiéndose probado desde  el virus del resfriado común hasta el VIH.  En  en el tubo de ensayo incluso este último virus puede ser erradicado  en un periodo de cuatro días en un entorno  rico en vitamina C. En el análisis de diferentes estudios de investigación en los que se usaban  entre 1 y 6 g de vitamina C al día, los doctores Hemila y Herman encontraron  pruebas consistentes en que los resfriados eran más cortos y síntomas más suaves”.

Durante  una infección de tipo viral el truco radica en que saturemos corriente sanguínea con vitamina c, ya que los virus no pueden vivir en un entorno así

No sé, no sé… Suena demasiado bonito y demasiado fácil. Si fuera así, bastaría con meterles a los enfermos de coronavirus un gotero con 45 gramos de esta  vitamina. No creo que los médicos estén tan despistados como para ignorar eso, aunque si tenemos en cuenta que durante su formación universitaria no les han enseñado propiamente a curar, sino a recetar fármacos, y no les han proporcionado (seguramente). datos sobre los efectos terapéuticos de las vitaminas, tampoco me sorprendería.

Hace poco pasé por una experiencia amarga. Una persona muy cercana a mí estaba hospitalizada con un cáncer de vejiga. Todas y cada una de las muchas intervenciones quirúrgicas con las que lo martirizaron en el intento de cortar, pegar, suturar y sustituir tejidos terminaron en fracaso porque desgraciadamente el paciente había pasado en los últimos años por varios procesos cancerosos y había recibido abundantes y reiteradas dosis de quimioterapia. La consecuencia era que los tejidos se habían vuelto inconsistentes y tendían a deshacerse, por lo que era imposible sujetar en ellos cosas como una grapa o una sutura.

Yo, perdón pero sabía que la vitamina C, además de lo dicho, tiene la cualidad de reforzar el tejido conjuntivo. Y se me ocurrió (perdón nuevamente por favor ) que si el tema dependiera de mí  habría mantenido al enfermo durante al menos quince días alejado del quirófano y con un gotero de vitamina C.

Obviamente no fui tan atrevido como para decir ni pío a nadie y me limité a recibir cuando llegó momento la noticia de su muerte.

Esto que estoy escribiendo puede ser una tontería sin fundamento aparte de una idiotez pretenciosa. Posiblemente mi idea no habría funcionado. Posiblemente todo esto no son más que teorías leídas en libros por alguien  que no entiende. Posiblemente esos tejidos estaban ya excesivamente deshechos. Posiblemente, sí. Pero hay en cambio algo que no era posible, sino seguro: El problema más grave que podría haberle causado el gotero era algo de diarrea. Y lo mismo, lo mismico como decimos en Murcia, podría afirmarse de los pacientes con coronavirus: ¿Por qué no probar? (tercera petición de perdón por mi arrogante temeridad.

El famoso doctor Mathias Rath explica cómo fortalecer el tejido  con megadosis de vitamina C y lisina:

El libro también dedica un capítulo a glosar la importancia de la luz, el ejercicio y el optimismo para refuerzo del sistema inmunológico. En concreto la conveniencia del ejercicio físico no es una abstracción. Se deriva del importante papel que corresponde a la linfa en la respuesta inmune. El sistema de circuito cerrado de los vasos linfáticos carece e una bomba que lo impulse, como sucede a los vasos sanguíneos. Para que la linfa no se estanque es preciso activar su movimiento a través de los vasos mediante contracciones musculares.
Como dije en un artículo anterior, el encierro prolongado tiene el inconveniente de hacernos más vulnerables frente al virus porque entorpece el acceso a la luz solar y también el ejercicio.
Casi todos los libros que he leído ¡se refieren a la OMS como un organismo rehén de las multinacionales de farmacia y de la industria agroalimentaria. Por esa razón estoy acostumbrado a no confiar y a ponerme en guardia ante sus cositas. Y no puedo pensar otra cosa de las autoridades nacionales de Sanidad.
Yo en realidad no sé de qué va esto. No sé quién ha soltado el virus ni con qué propósito. Lo que sí parece ya evidente es que nos están mintiendo. La OMS pretende que no hay nada que se pueda comer para detener el coronavirus: Hemos visto que es falso. Bueno, no del todo. Excepto unas gambas con alioli, unas setas shiitake, unas bayas de sauco, un pocillo de sésamo negro tostado, abundancia de naranjas, pomelos y kiwis, cinco gramos de vitamina C, infusión de uña de gato, ginseng , astrágulus, aloe vera. aloe vera, equinacea y todo lo demás, es efectivamente muy cierto que no hay nada que se pueda comer para defendernos del virus.
Y en cuanto al doctor Simón puedo decir lo mismo. Silenciar lo obvio (todo lo que he escrito debería serlo para él) no sólo despierta desconfianza y enciende todas las luces rojas.
Lo voy a dejar aquí y ahora. No me atrevo a seguir extrayendo conclusiones que por lo demás me parecen innecesarias porque están en la mente de todos. Y cuando digo no me atrevo, es literal.
¡Salud y felices mariscadas!
José Ortega

LAS PETICIONES DE FIRMAS PARA CONSEGUIR MATERIAL SANITARIO PODRÍAN SER UN FRAUDE

@abogadodelmar

Hasta donde sé o soy capaz de entender, esto funciona así:1) El mundo es injusto 2) Tú buscas justicia 3) Te apoyas en otros con una campaña de firmas como forma de luche y 4) Tienes la suerte de que la ya muy conocida plataforma change.org se dedica a hacer llegar a los poderes públicos todo tipo de peticiones apoyadas por firmas para cambiar y mejorar las cosas y además es gratuita.

O sea que muy bien. Pero no tanto.

Empecé a ponerme en modo escéptico con relación a ese portal tras recibir en sus inicios una autentica marea incontenible de peticiones para firmar. Estas peticiones versaban sobre todo tipo de injusticias, pero especialmente sobre cosas que los humanos les hacemos a los otros animales. En esa época había que salvarlo todo: Las ballenas, los delfines, las gallinas y casi los alacranes y las moscas. A todo bicho viviente (y nunca mejor dicho) parecía que tenía que salvarlo con mi firma y yo, con mucha pena y mucha indignación, firmaba.

Estas peticiones circulaban estupenda e intensamente por Facebook sobre todo, y ya sabemos que esta red social contiene preferentemente al segmento de la sociedad más sensible, avanzado y guay. También sabemos que en Facebook hay tanta sobreinformación como prisa por atender a todo y que el enorme caudal de noticias que nos pone a disposición a cada minuto es imposible gestionarlo de forma serena. Por tanto doy por hecho que muchos usuarios (como yo mismo) firmaban sólo con leer el titular y sin ninguna actitud crítica.

Me puse en modo cansado el día en que me harté de recibir peticiones para salvar a bichos o sobre lo que fuera, y decidí dejarlas correr sin firmar una más y sin volver a abrir los mensajes de Facebook o los correos que la organización había empezado a enviarme directamente una vez que tenían mi dirección tras firmar mi primera petición.

Pasé al modo mosqueo/alerta tras recibir de la organización varios correos en cuyo asunto ponía “es el momento de iniciar una petición ” y en cuyo cuerpo me animaban a escarbar por ahí con una lupa en busca de alguna injusticia que defender a con ellos a golpe de firmas.

Leed el incomprensible despropósito:

Esto cambiaba radicalmente la idea que me había hecho previamente de estas personas. Ya no se presentaban como la solución a un problema dado, sino que tenían la insolencia de aplicar una política comercial agresiva animándome a que buscara problemas que poner en sus manos, más o menos como si los médicos nos enviaran mensajes de correo para que buscásemos con atención alguna dolencia.

Esto no es entonces una plataforma más o menos filantrópica, sino una empresa que funciona con criterios de empresa, principalmente la búsqueda del beneficio.

Entonces pensé que investigar un poco podría ser una buena idea. No me costó mucho. Encontré en seguida en YouTube un vídeo en el que un buen muchacho llamado Fonseca explica cosas que deberíamos saber todos.

No hay en el vídeo imputación, ni acusación, ni evidencias, pero sí un relato que personalmente considero coherente con el contexto y la apariencia externa de change.org.

En concreto transmite indicios de lo siguiente:

— No se hace ninguna comprobación de los datos requeridos para firmar ni existe control previo de la identidad. Fonseca asegura haber firmado diez veces la misma petición sin verificación o impedimento (Esto no es un indicio, pues el autor lo comprobó experimentalmente).

—Se trata efectivamente de una empresa que trabaja para su beneficio como cualquier otra, pero se niega a hacer públicos tales  beneficios, de donde parece ser que no se aplican a sí mismos la transparencia que exigen a otros en sus campañas.

 —Pese a haber llevado varías campañas de firmas contra los paraísos fiscales, tiene su domicilio en un paraíso fiscal.

—Hace el dinero vendiendo a otras empresas bases de datos de carácter personal (los que previamente les hemos dado al firmar), como dirección dirección de correo electrónico o número de teléfono móvil. Sus tarifas son 6€ por un número de teléfono y 1,5 € por una dirección de correo electrónico. Es innecesario apostillar que si fuera cierto se trata de una actividad clandestina por contravenir la ley de protección de datos de carácter personal.

¿Te explicas ahora cómo es que recibes una llamada en tu móvil de una compañía de teléfonos o de seguros y saben perfectamente cómo te llamas y quién eres?

El revelador vídeo del Señor Fonseca aquí:

Cuando change.org te pide tu firma en un mensaje de correo, incluye el siguiente texto:

Necesitamos tu ayuda para poder seguir apoyando más campañas. Change.org se sostiene única y exclusivamente gracias alapoyo económico de nuestros socios, que aportan una pequeña cantidad a partir de 3 euros cada mes. No tenemos publicidad ni recibimos subvenciones, porque queremos ser 100% independientes. Si quieres apoyar nuestro trabajo y garantizar que en 2020 podemos seguir generando cambios sociales y apoyando campañas como las que te contábamos más arriba,hazte socio tú también. Por supuesto, disfrutarás de ventajas como recibir nuestro podcast mensual para socios y otros contenidos exclusivos o participar en eventos y acciones como la pre-selección de las 5 mejores campañas de activismo ciudadano del año. Hazte socioaquí”.

He copiado y pegado el texto tal cual aparece en los mensajes a fin de que podáis comprobar los errores consecuencia de una redacción no muy cuidadosa, en especial la ausencia de espacio entre palabras. No nos vamos a poner puntillosos pero esto no proyecta precisamente una imagen de seriedad. Por lo demás, la referencia a privilegios exclusivos para socios la encuentro particularmente casposa, aunque se trata sólo de una opinión.

En todo caso, a vista de la valiosísima contribución del Sr. Fonseca, temo que hay muchas posibilidades de que todo esto que dicen sobre su financiación sea un cuento para niños de guardería. Creo que sería el colmo que aparte de estar haciendo supuestamente el panoli al proporcionar a change.org nuestros datos personales para que supuestamente comercien con ellos, les diéramos donaciones a cambio de los absurdos privilegios que ofrecen, es decir a cambio de nada.

Hace 48 horas que he pasado al modo mala hostia. Tan singular evento se ha producido cuando una amiga muy querida me ha pedido firmar una petición para que se dote de mascarillas y material de protección al personal sanitario. De hecho había recibido previamente otra petición, supuestamente iniciada por una supuesta enfermera llamada supuestamente Lucia, con este texto:

José, soy enfermera y estoy preocupada porque a los sanitarios nos faltan equipos de protección. Necesito que firmes y difundas esta petición”.

La petición que me envió mi amiga es la siguiente:

Obsérvese la invitación a iniciar una nueva campaña de firmas que aparece en la parte baja de la página y que sugiere que esto se ha convertido en una industria.

Y ya de paso, obsérvese también que lo único que sabemos del supuesto impulsor de la petición es que su supuesto nombre responde al acrónimo PG.

El primer análisis que puede hacerse es que se necesita tener un corazón de piedra para no firmar, cuando los sanitarios lo están pasando como todos sabemos. Pero hay que pensar un poco si es posible.

Como he dicho al principio, una campaña de firmas es una herramienta colectiva para cambiar la realidad y combatir la injusticia. Se activa en orden a forzar a los poderes públicos a cambiar una situación que efectivamente pueden cambiar aunque se resisten a ello. Pero naturalmente no estamos en esa situación. Esta campaña de firmas no puede tener el propósito de doblegar la voluntad del gobierno para que dote al personal sanitario de mascarillas porque el gobierno está haciendo todo lo posible para dotar al personal sanitario de mascarillas.

Esta absurda situación me recuerda a la enérgica queja que expresó Voltaire contra el terremoto de Lisboa porque se oponía a la racionalidad imperante en el siglo de las luces. En paralelo, la petición debería dirigirse no al gobierno, sino al virus mismo para convencerlo de  que se vaya a casa.

Algo falla. Y sobre todo algo apesta. O digamos que algo presuntamente apesta.

Como la Constitución garantiza la libertad de expresión y de opinión, quiero expresar las dudas que me asaltan sobre la auténtica existencia de la enfermera Doña Alícia y del anónimo señor o señora (ni eso sabemos) PG, que pretendidamente iniciaron las respectivas peticiones.

Veréis, yo no soporto ver mi país en esta situación. Juro que hoy viendo cómo se le rompía la voz a una enfermera me ha costado resistirme al llanto pero los ojos se me han humedecido. Y después me he seguido sintiendo así al ver a los soldados de la UME vestidos como astronautas y al enterarme de que algo que me resulta tan familiar como él Tercio de Armada de infantería de Marina, estaba ayudando cerca de Cádiz.

Me tocó en su día estar en la UCI y sé cómo es. Puedo imaginar el infierno que están pasando esas muchachas. Es más, conozco a bastante personal sanitario que está en primera línea, pero no de playa sino de combate, y me llegan débiles ecos de su sufrimiento y agotamiento. Todo el país está volcado con estos héroes contemporáneos y sobre todo heroínas. Todo el mundo los quiere. Todo el mundo desearía ayudar y como no es posible únicamente puede hacerles llegar su simpatía, su afecto y sus aplausos.

En este contexto sería  espantoso que alguna empresa supuestamente radicada en un paraíso fiscal y  que supuestamente se está forrando mediante el procedimiento ilegal de vender a terceros datos confidenciales, hubiera concebido la miserable idea de aprovechar toda esa pena, toda esa simpatía, toda esa admiración y todos esos sentimientos nobles para pegar el pelotazo del siglo. 

Sería lo más bajo y más sucio que he visto en mucho tiempo de ver cosas muy bajas y muy sucias.

No soy quien para decirle a nadie que no firme esta petición. Yo desde luego no pienso hacerlo.

Por cierto, la organización a la que me refiero no recibe subvenciones y por tanto no viene obligada por ley de transparencia a publicar sus cuentas. No obstante, influye extraordinariamente en nuestras vidas y en la sociedad y además supuesta, presunta e hipotéticamente podría estar realizando de forma continuada actividades contrarias a la ley de protección de datos de carácter personal.

Por estas razones, francamente yo sí que iniciaría una campaña de firmas para pedir que se hiciera una auditoría a change.org.

De lo que no estoy seguro es de iniciarla a través de su propia plataforma.

José Ortega

ABOGADO

José Ortega