LO QUE EL DOCTOR SIMÓN NO NOS DICE Y LA OMS MENOS AÚN

@abogadodelmar

Acabo de enterarme de que el doctor Simón ha dado positivo en coronavirus y le deseo un pronto restablecimiento. Ya tenía el artículo casi listo cuando lo he sabido y por lo tanto no lo voy a cambiar en cuanto a mis consideraciones sobre su modo de proceder.

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Una de las cosas que me sorprendieron de esta situación desde el principio fue  la omisión de toda orientación médica o  consejo de salud, aunque fuera doméstico, por parte de las autoridades sanitarias en general y del doctor  Simón en particular. Este hombre no sé ya ni cuántas ruedas de prensa ha dado. Se ha hecho tan omnipresente y famoso que no me sorprendería si cuando esto acabe lo contrata alguna compañía de seguros médicos privados o algún banco para recomendar el consumo de sus productos.

No obstante, su  único mensaje, que  ya va pareciéndose a un mantra, no ha cambiado desde el primer día en su pobre y modesta sencillez: Lávate las manos y quédate en casa. No recomienda ninguna otra actitud activa,  pero sobre todo no informa   de lo que parece más obvio, es decir de que la clave de una buena resistencia frente al virus es un sistema inmunológico robusto. Habiendo como hay fórmulas para conseguir ese propósito, es decir reforzar el sistema inmune, estas omisiones me parecen incomprensibles.

Al hablar así quiero decir que no lo entiendo desde el punto de vista de la racionalidad y la buena fe que le supongo al doctor. En cambio lo entendería divinamente en el marco de una hipotética conspiración en la  que el señor presidente hubiera adoptado el papel de Anticristo y el doctor Simón el del  típico científico malvado y majara perdido de inquietante mirada y aspecto sospechoso que en tantas películas de miedo hemos visto.

Quisiera modestamente contribuir a llenar  de ese vacío   aunque fuera en parte.

ANTES DE EMPEZAR  

Previamente me apresuro a dar respuesta a la pregunta suspicaz y de puro sentido común que estoy seguro de que se está formando en vuestras mentes. En realidad se trata de  una pregunta doble y muy contundente a la que daré una respuesta igualmente doble y contundente.

La primera pregunta: “¿Quién diablos es este Ortega?”.

Respuesta: Nadie. Se trata de uno  cualquiera que, sin ir de salvapatrias o algo parecido,   cree que el amor y la ayuda recíproca son respectivamente el sentimiento y la actitud más natural del ser humano, y que  si estos sentimientos y actitudes están tapados y los hemos sustituido por basura pestilente como la competencia de unos contra otros  o enfermedades crónicas como el miedo de unos hacia otros, es por culpa del sistema social y económico corrupto en el que hasta hace dos semanas teníamos la desgracia de vivir (y después ya veremos).

O sea que yo como si no existiera. No os preocupéis por eso.

La Segunda : ¿Qué autoridad tiene el autor del artículo para exponer temas de salud y proponer posibles ayudas contra el pequeño animal?

Respuesta:  Ninguna.

¿Contentos?

A partir de aquí, los muchos que estáis convencidos de que no se puede opinar sobre la cuestión sin tener el título de licenciado en Medicina o Biología  molecular  y de que este artículo es sólo la prueba de la inconsciente  temeridad de su autor, no tenéis que seguir leyendo. Dejadlo aquí.

¿Aún no os habéis ido?

Os diré lo que os pasa. Vuestros prejuicios luchan a brazo partido con vuestro instinto de supervivencia porque no queréis coger el virus  ni que lo cojan  vuestros familiares y amigos. Por tanto, Paris bien vale una misa. No importa. Podéis seguir leyendo bajo vuestra responsabilidad y ponerme a caer de un burro una vez que hayáis tomado debida nota.

No os pienso contar mi vida para justificar por qué escribo este artículo y suplicar vuestra indulgencia.  Posiblemente sois personas de orden, quizá ligeramente cuadriculadas, que creéis que los médicos que imparten medicina halopática en el seno de este sistema de salud hincado de rodillas  ante las multinacionales de farmacia son los únicos en quienes  se puede confiar. Bien, yo también conozco a algunos muy buenos, lo mismo que a otros que lo son bastante menos.   El único que conozco que es a mi juicio realmente extraordinario es el gran Antonio  Marco Chover, a quien no tengo palabras suficientes para elogiar. Pero él no está dentro del sistema precisamente.

Puede que la mayoría de vosotros ignore que mientras en segundo de Medicina la asignatura de Farmacología era la más dura (me estoy refiriendo a las experiencias de mis compañeros de piso en la Universidad de Murcia y por tanto a esos años ya lejanos), en ningún plan de estudios que yo sepa está recogida alguna disciplina que tenga algo que ver con la nutrición. Al menos ésta era la amarga queja que me trasladó hace tiempo un médico joven. Extraño si contrastamos esa  carencia (una carencia quizá paralela a la del Doctor Simón) con el  famoso principio hipocrático que tu alimento sea tu medicina, pero mucho menos extraño si reparamos que aquí las que mandan en todo son las multinacionales de farmacia.

De todos modos os voy a dejar aquí algunos testimonios de mi ya larga trayectoria como abogado homeópata (¿Tenéis sentido del humor? Hay que sonreír).

ABOGADO HOMEOPATA HACE UN BOLO EN LA AUDIENCIA NACIONAL 

https://nisir.wordpress.com/2012/01/03/abogado-homeopata-hace-un-bolo-en-la-audiencia-nacional/

DESPERTARES. UN MILAGRO DOMÉSTICO DE GENTE CORRIENTE.

https://nisir.wordpress.com/2014/08/28/despertares-un-milagro-domestico-de-gente-corriente/

¿PSEUDOMEDICINA O PSEDOSOCIALISMO?

https://nisir.wordpress.com/2019/04/26/pseudomedicina-o-pseudosocialismo/

Para prevenir un linchamiento colectivo, y en descargo de mi responsabilidad, tranquilizo  en la medida de lo posible a los lectores advirtiendo lo que sigue:

libro

a) Proclamo   solemnemente que hace tres días he encontrado por casualidad entre mis más de cien libros de nutrición, salud, acupuntura, digitopresión y todo eso, uno muy idóneo para estas fechas tan señaladas, escrito por Doña Jenifer Meek y Don Patrick Holford y titulado precisamente PROTEGE TU SISTEMA INMUNOLÓGICO.  A la sazón ella es inmunóloga (no sé qué significa eso exactamente pero suena portante) y él un nutricionista al parecer bastante reputado en Gran Bretaña. Quiere esto decir que en la parte correspondiente será más o menos como si estuvierais leyendo el libro porque lo que voy a hacer es transcribir algunos pasajes.

b) No recomiendo  a nadie que haga, beba o trague nada. Me limito  a exponer lo que hago yo. Si alguien quiere imitarme, eso será la consecuencia del libre albedrío con el que lo dotó el Altísimo.

c) Teniendo en cuenta el contenido de lo que voy a exponer, es bastante difícil que alguien se intoxique como consecuencia de poner  en práctica alguna o algunas de las ideas.

Perdón por el largo proemio pero me parecía imprescindible.

¿Comenzamos?

BASES FUNDAMENTALES PARA RESISTIRSE AL ANIMALITO

1.PH ALCALINO

Ya sé, ya sé que muchos se burlan de esto recordando que el cuerpo busca de forma automática un PH de 7,2 lo lo mismo que la temperatura de 36 grados. De hecho he encontrado esto en una web mejicana llamada animal.mx:

El pH es el nivel de acidez o alcalinidad en nuestro cuerpo.  Lo normal es tener un pH de 7.3 a 7.4, y tratar de cambiar eso puede tener consecuencias negativas para nuestra salud. 

Michel Fernando Martínez, Líder de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de TecSalud, explicó a Animal.mx que el cuerpo humano no necesita procesos de alcalinización externos, pues nuestros pulmones y riñones mantienen el pH adecuado en el cuerpo.“No se ha visto beneficio en llegar a una alcalinización mayor para combatir esta enfermedad o cualquier otra”, señaló”.

“De hecho, José Campillo, investigador del Departamento de Biología Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la UNAM dijo que “un pH menor a 7.3 o mayor a 7.4 causaría que las enzimas de nuestro cuerpo no pudieran funcionar bien y eso sería grave. Debemos mantener un pH normal para que nuestras enzimas (catalizadores naturales que permiten acelerar las reacciones químicas para mantener nuestras funciones vitales) trabajen de manera eficiente.”

Esta idea de “alcalinizar tu cuerpo” mediante el consumo de ciertos alimentos para combatir el coronavirus también fue desmentida por los verificadores de Maldito Bulo. “No hay una base científica tras la idea de que se pueda interferir en la alcalinidad o acidez de la sangre a través de la alimentación”, señalaron.

Además, la OMS dice que no hay ningún alimento que ayude a prevenir o protegerse del virus”.

Debo decir que respeto a los investigadores, doctores y académicos mejicanos tanto como pueda respetar a los españoles, rumanos o bielorrusos pero que incluso así a efectos prácticos y en lo que se refiere a mi cuerpo y a mi vida me da exactamente igual lo que digan. Tan duro punto de vista se debe a los beneficios que he obtenido   gracias a mi hábito de beber agua alcalina, como se aprecia en el siguiente vídeo.

Yo sabía que el PH alcalino es  muy útil contra ataques de las bacterias porque éstas son unas puercas a las que la basura ácida y maloliente les gusta tanto como a los propios puercos o cerdos,  pero no tenía ni idea de si podría decirse lo mismo de los virus. Recientemente lo consulté con un entendido muy entendido y me contestó que sí, añadiendo que los virus son el producto de la digestión de las bacterias.  Yo de eso no sabía nada pero a efectos prácticos lo único que cuenta es que según esto  subir el PH por encima de 7 nos puede proteger no sólo de bacterias sino también de virus. Aclaro que el acrónimo significa “potencial hidrógeno” y que la escala va de cero a 14 con la frontera en 7.  Por debajo de 7 el PH es ácido. Por encima alcalino.

Los procedimientos que sigo (sin invitar a nadie a imitarme) para alcalinizar los tejidos son los siguientes:

Primero.— Seguir una dieta rica en frutas y verduras, pobre en proteínas e  hidratos de carbono y nula en azúcar blanca. Ésta última cosa (no me atrevo a llamarla alimento) es un veneno de acción lenta y el agente más acidificante que existe.

Según he leído (en libros, no en internet), todos los granos y semillas dan reacción ácida salvo el mijo y todas las frutas dan reacción alcalina salvo el kiwi ( que sin embargo contiene más vitamina C que la naranja).

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Segundo.— Hacer gárgaras de agua tibia con limón  y  beber después el líquido. El comportamiento del limón en el cuerpo es tan paradójico como sorprendente. Es propiamente ácido ascórbico y como ácido que es, cuando lo usamos para hacer gárgaras produce  un efecto beneficioso en las amígdalas inflamadas o la garganta irritada. Sin embargo, una vez que lo tragamos comienza a portarse como una sal (un compuesto básico o álcali) y deja lo que los expertos llaman una ceniza alcalina muy hostil a bacterias y parece que también a los virus.

Este procedimiento me lo recomendó hace años mi amigo el biólogo Alfonso Martínez para curarme un dolor de amígdalas que estaba tratando sin éxito desde hacía veinte días con ese específico tan conocido llamado lizipaína. Recuerdo su expresión literal, refiriéndose a las bacterias: “Les cambias el PH de golpe y se vuelven locas”. El dolor desapareció en 48 horas. Gracias Alfonso.

Tercero.— Bebiendo agua con bicarbonato. Puedo hacerlo por no padecer hipertensión, lo que no es el caso de muchos conciudadanos, o  sea que cuidado. El bicarbonato sódico contiene sal. Para eludir ese problema, una vez quise aprobar con el bicarbonato potásico y puedo asegurar que sabe a rayos.

Cuarto.— Bebiendo agua de mar. Su PH es de 8,4 y se mezcla a razón de cinco partes de agua  marina y dos de agua dulce. No aconsejo a nadie (y esto sí que puede ser un peligro grave) que se pase por la playa para meterse en casa primero y después en su cuerpo agua marina contaminada  con coliformes u otros bichos. Por favor que nadie haga esto.

Los adinerados pueden comprar en la farmacia ampollas de solución quinton, que contienen agua de mar microfiltrada. También se puede encontrar agua de mar embotellada en las herboristerías. A mí me la traen de bastante dentro mis buenos amigos los pescadores. Gracias Jipi.

Quinto.— Bebiendo agua alcalina. Se puede comprar en la herboristería también,  me parece,  o fabricar en casa con un simple dispositivo de electrólisis como el que cito en el video. Resulta extraordinariamente eficaz para obtener inmunidad frente a una gran variedad de males, desde un constipado hasta enfermedades graves que no me apetece nombrar. En el vídeo veis el cacharro que uso yo.

2. POTENCIAR EL SISTEMA INMUNE

Quiero subrayar que, según la web mejicana,  la OMS ha dvertido  que ninguna dieta es útil para combatir el virus. Bueno, pero desde luego es cierto que tragar ciertas cosas fortalece el sistema inmune, y entonces digamos que no será la dieta sino el propio sistema inmune el que podría defendernos del virus.

¿Estamos de acuerdo en eso, señores de la OMS,  señores investigadores del país hermano y respetados administradores y editores de la web animal.mx?

Tranquilos que lo que viene es transcripción literal del libro. Todo el que no esté de acuerdo puede ir a protestarle directamente a sus autores.

Complementos para mejorar el sistema inmunológico 

Uña de gato 

Transcripción:

Sus componentes han demostrado incrementar la capacidad de los glóbulos blancos para llevar a cabo la fagocitosis, esto es, para engullir, destruir y digerir cualquier germen invasor, de la misma forma que  también se ha probado que contiene otros agentes químicos que reducen la inflamación. Nos encontramos frente a lo que potencialmente es una súper planta con propiedades inmuno stimulantes, antioxidantes, antiinflamatorios, antitumorales y antimicrobiales”.

“Algunos investigadores austriacos han identificado extractos de uña de gato que han sido utilizados para el tratamiento del cáncer y las infecciones virales”.

Equinácea 

Transcripción:

“La  raíz de la planta equinacea purpúrea  es probablemente la hierba potenciadora del sistema inmunológico que más ha sido utilizada.  Posee  propiedades como las del interferón y constituye un antiviral muy efectivo contra  la gripe y los herpes. Contiene una clase especial de polisacáridos, como la inulina, que aumenta la producción  de los macrófagos, que en pruebas de laboratorio se ha comprobado que pueden destruir células afectadas por el cáncer y combatir  la indeseable cándida  de la levadura. La equinacea, pese a todo, no representa simplemente una planta que podemos tomar cuando estamos sufriendo una infección, ya que en un estudio realizado en un grupo de 30 hombres sanos se encontró que tras cinco días tomando 30 gotas de sal extracto de esta planta tres veces al día se glóbulos blancos habían duplicado el poder fagocítico.  Sin embargo aún desconocemos si las propiedades potenciadoras del sistema inmunológico de esta planta se mantienen durante un largo periodo de tiempo. En este sentido, algunos investigadores recomiendan que simplemente usemos estas plantas para potenciar nuestra inmunidad solo en el caso de que realmente exista una amenaza para la salud. La mejor forma de tomarla gimnasia es en cápsula formada por la planta  seca y triturada en polvo, lo que supone 2 g diarios en forma de gotas de extracto concentrado, siendo la dosis usual en este caso la de 20 gotas tres veces al día”.

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Baya  de saúco

Transcripción:

En  general todas las bayas son extremadamente benéficas para el sistema inmunológico puesto que  tienen un nivel muy elevado de antioxidantes entre lo que se incluyen los antocianos. Pero las bayas  de saúco además tienen una propiedad extra descubierta por una viróloga, Madeleine Mumcuoglu, en un  un trabajo conjunto con el doctor Jean Linderman, quien fue el primero en identificar el Interferón”.

Para que un virus pueda actuar lo primero que tiene que hacer es introducirse en las células del organismo pinchando su membrana con unas finas puntas  Formadas por hemaglutinina. Las  puntas   virales están cubiertas con una enzima llamada neuraminidasa , que colabora en la destrucción de la pared celular.  La baya  del saúco inhibe la acción de esta enzima”.

¿No es estupendo?

Aloe   Vera 

Transcripción:

Otra fuente de polisacáridos especiales es el aloe vera  porque contiene numerosas sustancias benéficas entre las que se incluyen vitaminas,   Minerales, aminoácidos, grasas y enzimas esenciales.  La sustancia más potente que se encuentra en el probablemente es el acemanán. De este extracto se ha comprobado que mejora la potencia inmunológica incrementando el número y las funciones de las células T y de los macrófagos”.

Las setas mágicas 

Transcripción:

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Setas para el sistema inmunológico. He ocultado la marca y el precio

Algunas  clases de setas se han utilizado durante miles de años en China y Japón por sus propiedades potenciadoras del sistema inmunológico, y de ellas las dos más populares son la la astragulus y la shiitake. De la  primera se ha demostrado  su capacidad para aumentar la cantidad y el funcionamiento de las células T, además de proteger al sistema inmunológico de las radiaciones y de los agentes químicos dañinos, entre los que se incluye la quimioterapia. Las setas shiitake contienen otro polisacárido especial llamado lentinan, que contribuye a potenciar el sistema inmunológico”. 

Las plantas antioxidantes 

Transcripción:

Podemos  encontrar plantas antioxidantes en una variedad de alimentos muy extensa que se clasifica para los diferentes colores desatranca: Por ejemplo plantas moradas, rojas, naranjas, amarillas y verdes contienen diferentes clases de cantocianos . Los bioflavonoides que encontramos en las frutas cítricas, la rutina del trigo sarraceno, la querecitina de los arándanos y las antocianidinas   de las uvas  representan todos ejemplos de una familia particularmente potente de antioxidantes”.

El inmenso poder de las hierbas

Transcripción:

Existen  muchas otras hierbas y extractos de plantas que nos pueden ayudar a potenciar nuestro sistema inmunológico. El Goldenseal, el ginseng  en coreano (panax), el ginseng siberiano, el ajo y muchos más. El Goldenseal  ha  sido utilizado principalmente como agente antibacteriano mientras que el ajo es  un excelente y completo agente antimicrobial”.

 

ginseng

No sé lo que es el Goldenseal. Una consulta a Google da como resultado que se trata deslindes un producto de medicina alternativa usado para infecciones del tracto urinario, cólicos etc. pero, de forma decepcionante, no es fácil saber de qué planta se saca o cuál es su principio activo.

Ajo 

Transcripción:

Contiene alicna , sustancia antiviral, fungicida y antibacterial. Es rico en aminoácidos que contienen azufre y también  actúa como antioxidante. No hay duda de que es un aliado muy potente en el combate contra  las infecciones y de hecho los consumidores  habituales de ajo  presentan una incidencia de cáncer mucho menor”.

¿Has probado el alioli? Es la mejor firma de comer ajo crudo.

¡Quién nos iba a decir que podríamos tomarlo como medicina!

Observación: La traducción a castellano no es precisamente buena en todo el texto, pero el pasaje anterior parece contener un error de bulto. No me parece probable que un aminoácido contenga azufre. Los aminoácidos son aminas ácidas y los minerales como el azufre son minerales. Supongo que lo que dice la versión original es que el ajo es rico en aminoácidos y que contiene azufre.

El austragulus 

Transcripción:

Es una hierba  china conocida por tener un efecto general potenciador de la inmunidad  y por ser rica en mucopolisacáridos benéficos”.

 Extracto de semillas de pomelo

Transcripción:

También llamado citricidal, Constituye un agente antibiótico fungicida y antiviral muy potente aunque su principal ventaja es que no afecta de manera  significativa a las bacterias benéficas que tenemos en el intestino”.

Debo decir que el mismo día que me enteré de la existencia de este  complemento nutricional corrí al supermercado y  vacié el anaquel de los pomelos con la intención de fabricarlo yo mismo según mi costumbre, pero sólo para constatar que esos pomelos eran transgénicos y habían sido capados, es decir que siguiendo la perversa y más que peligrosa costumbre de la industria agroalimentaría,  no tenían pepitas.

Glutation y  cisteína

Transcripción:

Son  dos potentes aminoácidos que podemos encontrar en multitud de complementos nutricionales. Durante una infección de tipo viral de larga duración, los almacenes de nuestro organismo se van quedando agotados y puede que lleguemos a necesitar tomar complementos en cantidades extra. Las formas en las que  mejor podemos utilizar estas sustancias son el glutation reducido y el N—acetil—cisteína

El selenio

Transcripción:

Es un mineral y mejora sistema inmunológico y que también tiene una acción antioxidante. Es rico en alimentos el marisco y las semillas de sésamo”.

Buenooooo…. Aquí no solamente va bien el alioli, sino también unas gambas a la plancha. Con razón advertía al principio que esto no podía hacerle daño a nadie.

A lo que añado que en medicina china es muy conocido el concepto de sustancia basal. Se trata de la dosis de energía que recibimos de nuestros padres al nacer. Se acumula en el riñón y se va consumiendo poco a poco o mucho a mucho dependiendo del tipo de vida del individuo y de sus posibles excesos o vicios. La sustancia basal no puede recuperarse ni recargarse mediante ningún procedimiento. Sin embargo, el sésamo negro puede ayudar, aunque en una forma que no acaba de estar clara al menos para mí.. De hecho a cierta persona que conozco le desparecieron sus primeras canas tomándolo. En realidad el sésamo negro te puede rejuvenecer, que lo sepas.

Advierto que se asimila mejor cuando se ha tostado previamente.

La vitamina C

Todos sabemos que la vitamina C potencia las defensas. Pero yo personalmente no tenía ni idea de que es específicamente un antiviral cuya eficacia asesina parece devastadora.

Transcripción:

Es  un agente antiviral increíble. De hecho aún no se han realizado ensayos de laboratorio en los que  ningún  virus haya sobrevivido al ataque de  una dosis elevada de esta vitamina, habiéndose probado desde  el virus del resfriado común hasta el VIH.  En  en el tubo de ensayo incluso este último virus puede ser erradicado  en un periodo de cuatro días en un entorno  rico en vitamina C. En el análisis de diferentes estudios de investigación en los que se usaban  entre 1 y 6 g de vitamina C al día, los doctores Hemila y Herman encontraron  pruebas consistentes en que los resfriados eran más cortos y síntomas más suaves”.

Durante  una infección de tipo viral el truco radica en que saturemos corriente sanguínea con vitamina c, ya que los virus no pueden vivir en un entorno así

No sé, no sé… Suena demasiado bonito y demasiado fácil. Si fuera así, bastaría con meterles a los enfermos de coronavirus un gotero con 45 gramos de esta  vitamina. No creo que los médicos estén tan despistados como para ignorar eso, aunque si tenemos en cuenta que durante su formación universitaria no les han enseñado propiamente a curar, sino a recetar fármacos, y no les han proporcionado (seguramente). datos sobre los efectos terapéuticos de las vitaminas, tampoco me sorprendería.

Hace poco pasé por una experiencia amarga. Una persona muy cercana a mí estaba hospitalizada con un cáncer de vejiga. Todas y cada una de las muchas intervenciones quirúrgicas con las que lo martirizaron en el intento de cortar, pegar, suturar y sustituir tejidos terminaron en fracaso porque desgraciadamente el paciente había pasado en los últimos años por varios procesos cancerosos y había recibido abundantes y reiteradas dosis de quimioterapia. La consecuencia era que los tejidos se habían vuelto inconsistentes y tendían a deshacerse, por lo que era imposible sujetar en ellos cosas como una grapa o una sutura.

Yo, perdón pero sabía que la vitamina C, además de lo dicho, tiene la cualidad de reforzar el tejido conjuntivo. Y se me ocurrió (perdón nuevamente por favor ) que si el tema dependiera de mí  habría mantenido al enfermo durante al menos quince días alejado del quirófano y con un gotero de vitamina C.

Obviamente no fui tan atrevido como para decir ni pío a nadie y me limité a recibir cuando llegó momento la noticia de su muerte.

Esto que estoy escribiendo puede ser una tontería sin fundamento aparte de una idiotez pretenciosa. Posiblemente mi idea no habría funcionado. Posiblemente todo esto no son más que teorías leídas en libros por alguien  que no entiende. Posiblemente esos tejidos estaban ya excesivamente deshechos. Posiblemente, sí. Pero hay en cambio algo que no era posible, sino seguro: El problema más grave que podría haberle causado el gotero era algo de diarrea. Y lo mismo, lo mismico como decimos en Murcia, podría afirmarse de los pacientes con coronavirus: ¿Por qué no probar? (tercera petición de perdón por mi arrogante temeridad.

El famoso doctor Mathias Rath explica cómo fortalecer el tejido  con megadosis de vitamina C y lisina:

El libro también dedica un capítulo a glosar la importancia de la luz, el ejercicio y el optimismo para refuerzo del sistema inmunológico. En concreto la conveniencia del ejercicio físico no es una abstracción. Se deriva del importante papel que corresponde a la linfa en la respuesta inmune. El sistema de circuito cerrado de los vasos linfáticos carece e una bomba que lo impulse, como sucede a los vasos sanguíneos. Para que la linfa no se estanque es preciso activar su movimiento a través de los vasos mediante contracciones musculares.
Como dije en un artículo anterior, el encierro prolongado tiene el inconveniente de hacernos más vulnerables frente al virus porque entorpece el acceso a la luz solar y también el ejercicio.
Casi todos los libros que he leído ¡se refieren a la OMS como un organismo rehén de las multinacionales de farmacia y de la industria agroalimentaria. Por esa razón estoy acostumbrado a no confiar y a ponerme en guardia ante sus cositas. Y no puedo pensar otra cosa de las autoridades nacionales de Sanidad.
Yo en realidad no sé de qué va esto. No sé quién ha soltado el virus ni con qué propósito. Lo que sí parece ya evidente es que nos están mintiendo. La OMS pretende que no hay nada que se pueda comer para detener el coronavirus: Hemos visto que es falso. Bueno, no del todo. Excepto unas gambas con alioli, unas setas shiitake, unas bayas de sauco, un pocillo de sésamo negro tostado, abundancia de naranjas, pomelos y kiwis, cinco gramos de vitamina C, infusión de uña de gato, ginseng , astrágulus, aloe vera. aloe vera, equinacea y todo lo demás, es efectivamente muy cierto que no hay nada que se pueda comer para defendernos del virus.
Y en cuanto al doctor Simón puedo decir lo mismo. Silenciar lo obvio (todo lo que he escrito debería serlo para él) no sólo despierta desconfianza y enciende todas las luces rojas.
Lo voy a dejar aquí y ahora. No me atrevo a seguir extrayendo conclusiones que por lo demás me parecen innecesarias porque están en la mente de todos. Y cuando digo no me atrevo, es literal.
¡Salud y felices mariscadas!
José Ortega

LAS PETICIONES DE FIRMAS PARA CONSEGUIR MATERIAL SANITARIO PODRÍAN SER UN FRAUDE

@abogadodelmar

Hasta donde sé o soy capaz de entender, esto funciona así:1) El mundo es injusto 2) Tú buscas justicia 3) Te apoyas en otros con una campaña de firmas como forma de luche y 4) Tienes la suerte de que la ya muy conocida plataforma change.org se dedica a hacer llegar a los poderes públicos todo tipo de peticiones apoyadas por firmas para cambiar y mejorar las cosas y además es gratuita.

O sea que muy bien. Pero no tanto.

Empecé a ponerme en modo escéptico con relación a ese portal tras recibir en sus inicios una autentica marea incontenible de peticiones para firmar. Estas peticiones versaban sobre todo tipo de injusticias, pero especialmente sobre cosas que los humanos les hacemos a los otros animales. En esa época había que salvarlo todo: Las ballenas, los delfines, las gallinas y casi los alacranes y las moscas. A todo bicho viviente (y nunca mejor dicho) parecía que tenía que salvarlo con mi firma y yo, con mucha pena y mucha indignación, firmaba.

Estas peticiones circulaban estupenda e intensamente por Facebook sobre todo, y ya sabemos que esta red social contiene preferentemente al segmento de la sociedad más sensible, avanzado y guay. También sabemos que en Facebook hay tanta sobreinformación como prisa por atender a todo y que el enorme caudal de noticias que nos pone a disposición a cada minuto es imposible gestionarlo de forma serena. Por tanto doy por hecho que muchos usuarios (como yo mismo) firmaban sólo con leer el titular y sin ninguna actitud crítica.

Me puse en modo cansado el día en que me harté de recibir peticiones para salvar a bichos o sobre lo que fuera, y decidí dejarlas correr sin firmar una más y sin volver a abrir los mensajes de Facebook o los correos que la organización había empezado a enviarme directamente una vez que tenían mi dirección tras firmar mi primera petición.

Pasé al modo mosqueo/alerta tras recibir de la organización varios correos en cuyo asunto ponía “es el momento de iniciar una petición ” y en cuyo cuerpo me animaban a escarbar por ahí con una lupa en busca de alguna injusticia que defender a con ellos a golpe de firmas.

Leed el incomprensible despropósito:

Esto cambiaba radicalmente la idea que me había hecho previamente de estas personas. Ya no se presentaban como la solución a un problema dado, sino que tenían la insolencia de aplicar una política comercial agresiva animándome a que buscara problemas que poner en sus manos, más o menos como si los médicos nos enviaran mensajes de correo para que buscásemos con atención alguna dolencia.

Esto no es entonces una plataforma más o menos filantrópica, sino una empresa que funciona con criterios de empresa, principalmente la búsqueda del beneficio.

Entonces pensé que investigar un poco podría ser una buena idea. No me costó mucho. Encontré en seguida en YouTube un vídeo en el que un buen muchacho llamado Fonseca explica cosas que deberíamos saber todos.

No hay en el vídeo imputación, ni acusación, ni evidencias, pero sí un relato que personalmente considero coherente con el contexto y la apariencia externa de change.org.

En concreto transmite indicios de lo siguiente:

— No se hace ninguna comprobación de los datos requeridos para firmar ni existe control previo de la identidad. Fonseca asegura haber firmado diez veces la misma petición sin verificación o impedimento (Esto no es un indicio, pues el autor lo comprobó experimentalmente).

—Se trata efectivamente de una empresa que trabaja para su beneficio como cualquier otra, pero se niega a hacer públicos tales  beneficios, de donde parece ser que no se aplican a sí mismos la transparencia que exigen a otros en sus campañas.

 —Pese a haber llevado varías campañas de firmas contra los paraísos fiscales, tiene su domicilio en un paraíso fiscal.

—Hace el dinero vendiendo a otras empresas bases de datos de carácter personal (los que previamente les hemos dado al firmar), como dirección dirección de correo electrónico o número de teléfono móvil. Sus tarifas son 6€ por un número de teléfono y 1,5 € por una dirección de correo electrónico. Es innecesario apostillar que si fuera cierto se trata de una actividad clandestina por contravenir la ley de protección de datos de carácter personal.

¿Te explicas ahora cómo es que recibes una llamada en tu móvil de una compañía de teléfonos o de seguros y saben perfectamente cómo te llamas y quién eres?

El revelador vídeo del Señor Fonseca aquí:

Cuando change.org te pide tu firma en un mensaje de correo, incluye el siguiente texto:

Necesitamos tu ayuda para poder seguir apoyando más campañas. Change.org se sostiene única y exclusivamente gracias alapoyo económico de nuestros socios, que aportan una pequeña cantidad a partir de 3 euros cada mes. No tenemos publicidad ni recibimos subvenciones, porque queremos ser 100% independientes. Si quieres apoyar nuestro trabajo y garantizar que en 2020 podemos seguir generando cambios sociales y apoyando campañas como las que te contábamos más arriba,hazte socio tú también. Por supuesto, disfrutarás de ventajas como recibir nuestro podcast mensual para socios y otros contenidos exclusivos o participar en eventos y acciones como la pre-selección de las 5 mejores campañas de activismo ciudadano del año. Hazte socioaquí”.

He copiado y pegado el texto tal cual aparece en los mensajes a fin de que podáis comprobar los errores consecuencia de una redacción no muy cuidadosa, en especial la ausencia de espacio entre palabras. No nos vamos a poner puntillosos pero esto no proyecta precisamente una imagen de seriedad. Por lo demás, la referencia a privilegios exclusivos para socios la encuentro particularmente casposa, aunque se trata sólo de una opinión.

En todo caso, a vista de la valiosísima contribución del Sr. Fonseca, temo que hay muchas posibilidades de que todo esto que dicen sobre su financiación sea un cuento para niños de guardería. Creo que sería el colmo que aparte de estar haciendo supuestamente el panoli al proporcionar a change.org nuestros datos personales para que supuestamente comercien con ellos, les diéramos donaciones a cambio de los absurdos privilegios que ofrecen, es decir a cambio de nada.

Hace 48 horas que he pasado al modo mala hostia. Tan singular evento se ha producido cuando una amiga muy querida me ha pedido firmar una petición para que se dote de mascarillas y material de protección al personal sanitario. De hecho había recibido previamente otra petición, supuestamente iniciada por una supuesta enfermera llamada supuestamente Lucia, con este texto:

José, soy enfermera y estoy preocupada porque a los sanitarios nos faltan equipos de protección. Necesito que firmes y difundas esta petición”.

La petición que me envió mi amiga es la siguiente:

Obsérvese la invitación a iniciar una nueva campaña de firmas que aparece en la parte baja de la página y que sugiere que esto se ha convertido en una industria.

Y ya de paso, obsérvese también que lo único que sabemos del supuesto impulsor de la petición es que su supuesto nombre responde al acrónimo PG.

El primer análisis que puede hacerse es que se necesita tener un corazón de piedra para no firmar, cuando los sanitarios lo están pasando como todos sabemos. Pero hay que pensar un poco si es posible.

Como he dicho al principio, una campaña de firmas es una herramienta colectiva para cambiar la realidad y combatir la injusticia. Se activa en orden a forzar a los poderes públicos a cambiar una situación que efectivamente pueden cambiar aunque se resisten a ello. Pero naturalmente no estamos en esa situación. Esta campaña de firmas no puede tener el propósito de doblegar la voluntad del gobierno para que dote al personal sanitario de mascarillas porque el gobierno está haciendo todo lo posible para dotar al personal sanitario de mascarillas.

Esta absurda situación me recuerda a la enérgica queja que expresó Voltaire contra el terremoto de Lisboa porque se oponía a la racionalidad imperante en el siglo de las luces. En paralelo, la petición debería dirigirse no al gobierno, sino al virus mismo para convencerlo de  que se vaya a casa.

Algo falla. Y sobre todo algo apesta. O digamos que algo presuntamente apesta.

Como la Constitución garantiza la libertad de expresión y de opinión, quiero expresar las dudas que me asaltan sobre la auténtica existencia de la enfermera Doña Alícia y del anónimo señor o señora (ni eso sabemos) PG, que pretendidamente iniciaron las respectivas peticiones.

Veréis, yo no soporto ver mi país en esta situación. Juro que hoy viendo cómo se le rompía la voz a una enfermera me ha costado resistirme al llanto pero los ojos se me han humedecido. Y después me he seguido sintiendo así al ver a los soldados de la UME vestidos como astronautas y al enterarme de que algo que me resulta tan familiar como él Tercio de Armada de infantería de Marina, estaba ayudando cerca de Cádiz.

Me tocó en su día estar en la UCI y sé cómo es. Puedo imaginar el infierno que están pasando esas muchachas. Es más, conozco a bastante personal sanitario que está en primera línea, pero no de playa sino de combate, y me llegan débiles ecos de su sufrimiento y agotamiento. Todo el país está volcado con estos héroes contemporáneos y sobre todo heroínas. Todo el mundo los quiere. Todo el mundo desearía ayudar y como no es posible únicamente puede hacerles llegar su simpatía, su afecto y sus aplausos.

En este contexto sería  espantoso que alguna empresa supuestamente radicada en un paraíso fiscal y  que supuestamente se está forrando mediante el procedimiento ilegal de vender a terceros datos confidenciales, hubiera concebido la miserable idea de aprovechar toda esa pena, toda esa simpatía, toda esa admiración y todos esos sentimientos nobles para pegar el pelotazo del siglo. 

Sería lo más bajo y más sucio que he visto en mucho tiempo de ver cosas muy bajas y muy sucias.

No soy quien para decirle a nadie que no firme esta petición. Yo desde luego no pienso hacerlo.

Por cierto, la organización a la que me refiero no recibe subvenciones y por tanto no viene obligada por ley de transparencia a publicar sus cuentas. No obstante, influye extraordinariamente en nuestras vidas y en la sociedad y además supuesta, presunta e hipotéticamente podría estar realizando de forma continuada actividades contrarias a la ley de protección de datos de carácter personal.

Por estas razones, francamente yo sí que iniciaría una campaña de firmas para pedir que se hiciera una auditoría a change.org.

De lo que no estoy seguro es de iniciarla a través de su propia plataforma.

José Ortega

ABOGADO

José Ortega 

DIOS ENFADADO (DE COP 25 A COVID 19)

@abogadodelmar

Mira que les gusta a los políticos adjudicar nombres chulos. A la cumbre del clima de Madrid le pusieron COP 25 y al virus lo llaman COVID 19. No dé por qué ni voy a perder un minuto en tratar de averiguarlo.

El caso es que veo relación entre  una cosa y la otra, y antes de entrar en materia quiero advertir que escribo este artículo con el mayor respeto a las personas que han caído víctimas  de la enfermedad, a quienes están en planta y en la UCI y a sus familiares, y también a los fallecidos y a sus familiares. Y por supuesto que no tengo palabras ni nadie puede tenerlas para expresar mi admiración, reconocimiento y agradecimiento hacia  los sanitarios a los que les ha tocado luchar en la trinchera no sólo contra la pandemia sino también contra la solemne, histórica e incomparable torpeza de los gestores públicos.

Mi madre tiene noventa años y no hace más que repetir que Dios se ha  enfadado. Opino que puede no estar equivocada, aunque la imagen de ese Dios ofendido quizá sea  distinta de la de un señor barbudo  de la tercera edad  que recuerde a Gandalf el blanco  con mala leche. De hecho, quizá  no haya que remitirse a ninguna imagen en absoluto.

En mi reciente novela Nafuria (El origen de Dios) proponía la idea de que la divinidad es una gran inteligencia impersonal que controla cada mínimo detalle del universo manifestado. Cosas como el equilibrio homeostatico sodio-potasio, el recíproco antagonismo entre la insulina y la dihidroapiandrosterona, el misterioso milagro de los neurotransmisores (mensajeros a la vez químicos y eléctricos) o la forma en la que la coenzima Q10 mejora la eficiencia con la que se quema el oxígeno en la mitocondria, son sólo algunos ejemplos de la incomprensible y abrumadora complejidad y sutileza de trillones procesos bioquímicos en delicado equilibrio que se están produciendo a cada fracción de segundo, de forma simultánea, en el seno de los cuerpos vivos. Y esto por hablar sólo de la fisiología, pues no menos impresionante y compleja resulta la infinitamente detallada estructura anatómica de los cuerpos vivos pero también de los minerales.

Mi conclusión es simple: Todo eso no puede ser consecuencia de la casualidad. Razono igual que el hombre primitivo al que preguntan por qué cree en los dioses y responde mirando alrededor y diciendo “alguien tuvo que crear todo esto”. La diferencia es que el “todo esto” es mucho más complejo de lo que parece y que yo no creo que “todo esto” sea la obra de un dios con atributos humanos y peligrosos cambios de ánimo, sino de esa inteligencia universal impersonal carente de cuerpo pero desde luego real, omnipotente, omnisciente y ubicua.

Los tiempos andaban revueltos ya antes de esto ¿verdad? El acoso de un temporal tras otro no nos daba tregua. Lluvias torrenciales, autopistas cortadas, vientos huracanados, incendios devastadores, olas de diez metros, destrucción en la costa… Sí, parecía propiamente que Dios se estuviera enfureciendo.

¿Sabéis lo que me pasó con los huracanes? El 21 de diciembre me derribaron tres hojas  del jardín invernal y hubo muchos cristales rotos. En marzo acabaron el trabajo y no dejaron vidrio  sano.

No tengo ni quiero tener ni tendré nunca un seguro de la casa porque creo que esos tipos son peor que la peste y desde que adquirí cierta madurez me convencí y he repetido muchas veces que no hay nada más inseguro que un seguro. El coste de los daños lo asumí convencido pero no sólo eso. Acaté de buen grado el castigo y reconocí que lo tenía merecido.

¿Merecido? Sí, porque soy uno de los muchos que obtenemos beneficios inmediatos de la destrucción de la naturaleza: Pulso un interruptor y consigo luz eléctrica inmediata. Con otro obtengo calefacción. Con otro refrigeración. Si quiero agua no tengo más que abrir el grifo. Puedo ducharme a diario.  El frigorífico a rebosar. Si debo ir a Tenerife por trabajo en tres horas estoy allí. 

¿Creéis que todo eso es obra de la gracia divina? Son  logros del hombre a costa de la sagrada  madre Tierra, del agotamiento de sus recursos naturales, de la intoxicación de su valiosa atmósfera y el envenenamiento de sus mares.

Una pregunta (más bien retórica): ¿Alguien sabe dónde está Curro?

Curro estaba de fin de semana en el Caribe. Ésta era la publicidad machacona que metía en la tele no sé ya si una agencia de viajes, Iberia o qué. Ya entonces me preguntaba si resultaba decente que los miembros de la clase media tuviéramos acceso a lujos que para sí hubieran querido los emperadores romanos. Y yo creía que no, pero no por puritanismo, sino debido al coste medioambiental. Siempre pensé que esa publicidad era simplemente inmoral porque sabía que el vuelo con América consume tanto oxígeno como un hombre respirando durante toda su vida.

Cuando estuve en la comisión de peticiones del Parlamento Europeo en 02.12.19, escuché a unos jovenzuelos franceses muy agradables que pedían la imposición de un impuesto al queroseno como medida para encarecer los vuelos y disminuir su frecuencia. Bien argumentado y muy justificado pero  los responsables no actúan.

Cumbres del clima, muchas. Una tras otra. Discursos retóricos para dar y repartir, por supuesto. El único inconveniente es que esos políticos que van allí a hablar y a proclamar no son más que los chicos de los recados de la élite oculta, ésos que no aparecen por ninguna parte y que disponen de nosotros como yo disponía de mis menudos indios y americanos de plástico cuando era un niño. 

Todos avisaban: La Tierra se va a pique. Pero nadie hacia nada. 

Hace tiempo, cuando aún había esperanza para la selva del Amazonas, alguien me dijo que la selva misma se estaba defendiendo, como si fuera un ente vivo. Idea bonita pero fantasiosa. Es muy difícil resistirse al insolente   poder arrasador de Monsanto y a los brutales  beneficios que le reportan sus cultivos de soja transgénica y, claro, últimamente también al presidente pirómano de Brasil. 

¿Y ahora que? 

Nos han obligado a parar y los efectos colaterales son obvios:  Las emisiones de carbono se han detenido instantáneamente. El aire está limpio. En las grandes ciudades se puede respirar. La detención de los procesos de fabricación de plásticos ha frenado  también la contaminación marina  por PCBs,  con sus inquietantes consecuencias incluyendo la inversión de caracteres  sexuales. La detención de procesos industriales implica  una moratoria forzada en la contaminación de suelos por vertido de metales pesados.

La curva del virus y la curva de la contaminación son también antagonistas. Conforme  sube la primera baja la segunda, y todo esto creo que encierra una gran enseñanza. 

Creo a pie juntillas en la existencia de la gran inteligencia universal impersonal porque es la única forma de comprender la realidad que nos rodea. Se mantiene pasiva porque en apariencia no hace nada o no se manifiesta, pero al mismo tiempo está siempre ahí: Enormemente activa en todas partes aunque no se note porque en nuestra incomprensión creemos que todo sucede porque sí o simplemente no nos detenemos a pensar.

Puede que esa gran inteligencia superior haya dicho basta. Puede que haya estado dando toques de advertencia en todas esas catástrofes naturales en la esperanza de que la especie homo sapiens sapiens fuera capaz de hacer honor a su nombre taxonómico y reconducir la situación. Pero no puede. No porque nos falten bondad natural, generosidad, nobleza o empatía, sino porque somos  el ganado que la élite económica utiliza para agrandar su ya insultante poder. Porque vamos de aquí para allá portando y expresando ideas que no son nuestras sino suyas,  porque no tenemos el mínimo control de la situación y porque, en el fondo, nos encanta vivir bien y rodeados de lujos y preferimos no ver lo que significa eso en términos de destrucción de nuestra única casa, la gran bola giratoria a la que llamamos Tierra.

No quiero parecer un iluminado frívolo que ha encontrado una idea para lucirse o que se pierde en reflexiones intelectuales pasando por alto el sufrimiento humano y sobre todo el fallecimiento de personas inocentes e indefensas. No obstante,  mi padre murió un 16 de marzo. Mi amigo Juan Miguel Terradez un 19 del mismo mes. He observado que muchas personas de cierta edad cruzan al otro lado en los inicios de la primavera, cuando el mundo se prepara para renovarse desprendiéndose de lo viejo para que lo nuevo pueda nacer. Es como si estas personas inocentes fueran el chivo expiatorio que se entrega en sacrificio  por los males de toda la humanidad, o a la manera del gigante Ymir o la diosa Tiamat, cuyos cuerpos muertos fueron empleados respectivamente en el mito germánico y el akadio para construir sobre ellos un mundo nuevo.

Volveremos a reunirnos, a tocarnos, abrazarnos y besarnos como antes. Habrán mucha celebración y mucha iconografía. Eso será delicioso, pero yo confío en que llegado el  momento alguna lección hayamos sido capaces de entender y conservo la esperanza de que la nueva puesta en marcha de la rugiente y espantosa maquinaria sea a medio gas. Podríamos conseguirlo si aprendemos que en realidad para ser feliz hace falta muy poco.

Hagamos lo que cada uno podamos para impedir la triste realidad de que ese mismo día tan deseado en que vuelvan a encontrarse nuestros labios, vuelva a despertar el mayor enemigo que nunca tuvo la sacrosanta naturaleza para continuar envenenando, destruyendo e intoxicando.

José Ortega

LA RECLUSIÓN EN CASA PUEDE HACERTE MÁS VULNERABLE AL VIRUS

@abogadodelmar

No tengo la intención de actuar como un terrorista intelectual socavando los fundamentos médicos del decreto de alarma, y de hecho cumplo a satisfacción con la obligación de estarme quieto (o casi) en casa. Sin embargo, aprovechando que el derecho de libertad de expresión de momento no ha sido suprimido, voy a hacer uso de él.

Algo muy, muy importante para la salud humana son los ciclos circadianos, es decir los ciclos luz- oscuridad. El orden y la claridad de estos ciclos, o sea que el cerebro perciba a través de los ojos una frontera clara entre el día y la noche, favorece la producción de melatonina, que es una de las bases de la salud. La liberación espontánea de esta hormona por la glándula pineal se inicia nada más comenzar la oscuridad al atardecer y es precisamente ella la responsable de la sensación de sueño natural. Por eso la toman los viajeros interoceánicos a fin de combatir el Yet-lag.

Algo que pocas personas saben es que la melatonina es también el antioxidante más potente que existe en la naturaleza: Cien veces más potente que la vitamina E, la reina de los antioxidantes. Por esa razón contribuye de forma extraordinariamente positiva en la salud.

La ausencia de producción natural de melatonina por falta de insolación no sólo puede causar insomnio sino también depresión. Me parece que hay definido un síndrome llamado depresión invernal que obedece a estas causas. La depresión invernal la suelen padecer quienes salen de su casa cuando aún está oscuro, pasan todo el día en una oficina con luz fluorescente y regresan del trabajo cuando ya está oscuro de nuevo. A estas personas los entendidos les recomiendan que den un paseo bajo el sol alrededor de la oficina.

Ésta es también la causa de que resulte imposible pegar ojo en los hospitales: Allí dentro nunca ves el sol. En el verano de 2014 me tocó estar recluido más de dos meses y me era imposible conciliar el sueño. No volví a dormir hasta que aprendí el truco y comencé a dar paseos alrededor del edificio después de desayunar. Todo lo que necesitaba era la luz.

Supongo también que el carácter melancólico de los escandinavos se debe a la escasa insolación de esos territorios, que conduce a una producción baja de melatonina.

O sea que no ver el sol nos puede causar insomnio y depresión.

¿Sabes qué? El gobierno nos está escamoteando intencionadamente la información que necesitamos para defendernos del animalito. Básicamente lo que necesitas es un sistema inmunológico en buenas condiciones y entonces lo más normal es que no te pase nada aunque lo pilles.

Los enemigos del sistema inmunológico son el estrés, el agotamiento, la falta de ejercicio físico y la tristeza. Justo lo que nos está sirviendo en bandeja el gobierno. A saber:

Nos están inoculando el miedo. A efectos clínicos miedo y estrés son indiferentes. Nos están causando un terror psicológico inmenso con todo el aparato de propaganda del Estado, y esto debilita nuestro sistema inmune y por supuesto que nos hace más propensos a capturar el virus. Con razón dice el doctor Escudero que el miedo mata más que el virus.

Nos prohiben tomar el sol. La última gracia es de hoy; A las puertas de la gloriosa y dulce Primavera no se puede ir a la playa. Como he dicho, no ver el sol implica insomnio y abatimiento. Ambas cosas debilitan el sistema inmune y abren las puertas de nuestro cuerpo al virus.

Nos prohiben hacer ejercicio físico (al sol) en parques, jardines y paseos . La falta de ejercicio físico debilita el sistema inmune y te hace más propensos a la infección.

Nos prohiben relacionarnos con nuestros amigos. El confinamiento en casa imposibilita toda relación social. Todos los primates somos antes que nada animales sociales. Relacionarnos con otros es una necesidad que proporciona estabilidad psicológica y alegría natural. Impedirnos eso es otra vía para caer en la tristeza y dejar pasar al virus.

por lo demás, ni el Presidente, ni el ministro de sanidad ni el doctor Simon te han dicho que si quieres perder el miedo y sentirte seguro de que no vas a pillar el virus debes reforzar tu sistema inmunológico. Eso se consigue de forma muy simple con determinados complementos nutricionales, unos muy conocidos y otros menos. Pero ellos no lo dicen y el balance es desolador: No sólo ordenan medidas que individualmente nos hacen más vulnerables sino que nos ocultan la información que nos puede ayudar.

¿Tienes terraza o balcón en casa? Pasa allí media hora diaria al menos.

¿No la tienes? Te propongo que subas a la azotea.

¿Pasillo? Camina por él.

En estos días circulan por el WhatsApp toneladas de audios con opiniones de sanitarios sobre la cosa. Algunos son falsos pero me llegó uno de una médico de familia llamada Natalia Prego que me pareció no sólo autentico sino además muy adecuado y que sintetiza muy bien lo que he escrito.

Os dejo con la doctora Prego.

¡Suerte!

José Ortega

CAMBIANDO EL MUNDO

@abogadodelmar

Yo he hecho ya muchos intentos de cambiar el mundo.

Lo he intentado y lo intento a diario como abogado porque lucho por la justicia tratando de proteger a los débiles, pero ahí mi tarea es eso; Una lucha. Y la lucha implica enconamiento, rivalidad y odio.

Lo intenté como director y productor de audiovisual con mi largometraje documental Mayo (a spiritual approach to Spanish revolution), pero en la practica no sirvió de mucho.

Lo intenté predicando en la radio pero se quedó en puro testimonio.

Lo intenté escribiendo un himno para la revolución titulado La libertad nunca podrá perecer, pero fue ignorado.

Lo intenté redactando un proyecto de ley de reforma de la Constitución para que la democracia fuera de verdad, pero el 15M lo boicoteó y el actual vicepresidente del gobierno, a quien alguien se lo llevó personalmente a casa, prefirió hacer como si no existiera.

¿Es posible cambiar la realidad y conseguir un mundo mejor con una novela?

Suelo citar mucho un ensayo de Artur Hocart llamado Sobre el snobismo social y que viene a decir que para conseguir cambios en el comportamiento de los ciudadanos hay que conseguir primero que adopten esos cambios aquéllos a quienes los ciudadanos tienen como ejemplos, habitualmente las clases superiores.

Educación e imitación son la misma cosa. Los padres pueden conseguir mucho más de sus hijos dando ejemplo con su comportamiento que imponiéndoles un código ético de obligado cumplimiento.

Por otro lado, como dije en mi presentación de Mayo en el Deutsche-Amerikanisier Institut de Heidelberg, es más fácil conseguir cambios sociales apelando a los sentimientos mediante una canción, un poema o una película que apelando al intelecto con un tratado teórico de quinientas páginas.

Yo no escribí El Peregrino desolado para cambiar el mundo, y sin embargo El Peregrino desolado cambiará el mundo, y lo hará mediante la combinación de lo que he escrito en los párrafos anteriores.

Se oye mucho decir que el cambio debe comenzar en el interior de cada uno de nosotros. Supongo que es cierto, y en todo caso yo vengo repitiendo desde hace años algo tan simple que parece tautológico: Si hacemos cosas buenas, el mundo será bueno.

Veréis: No es mi intención dar lecciones a nadie o decirle cómo debe comportarse. Yo no voy absolutamente de nada. No me promuevo a mí mismo como iluminado, ni como héroe popular. He puesto todos esos vídeos sólo para ilustrar y demostrar lo que digo. Simplemente quisiera cambiar el mundo. Con mucha humildad pero con mucha efectividad.

Quisiera contribuir a que cada uno de nosotros sea capaz de redescubrir los profundos pozos de bondad y generosidad que lleva dentro y que eso nos conduzca a hacer cosas buenas porque solamente la suma de las buenas acciones hará que el mundo sea bueno.

Sin lucha. Sin enconamiento. Sin rivalidad. Sin odio. Como he escrito en un book trailer, mi protagonista lucha, pero su única arma es la compasión.

En un pasaje de la novela escribo una reflexión sobre el pueblo romano: Roma no era más que una aldea entre muchas otras. Si llegó a conquistar el mundo fue por su creencia en el fatum, porque ellos creían que su destino era efectivamente conquistar el mundo. De la misma forma. El Peregrino desolado no es más que una novela entre muchas y también conquistará el mundo (pero no sometiendo sino transformándonos en mejores personas) porque yo creo que será así (y lo creo por otras razones que no puedo exponer aquí).

Jesús se ve inmerso en una gran aventura con enemigos y amigos de carne y hueso, pero a pesar de ello se trata de una aventura espiritual donde sus auténticos antagonistas son el desánimo, la pereza y el egoísmo.

Por eso se convierte en un héroe cuya conducta es un ejemplo a seguir. Por eso la historia producirá cambios en sus lectores. Por eso la novela cambiará el mundo.

¿Es esto posible? ¿No se trata de un objetivo mitad näive y mitad pretencioso?

No sólo es posible: Es real. La novela ya ha conseguido modificar la conducta de uno de sus primeros lectores.

Se trata de un director de cine envuelto en un conflicto bastante áspero con motivo de un acuerdo de coproducción. Antes de leer la novela estaba dispuesto a actuar (en sentido figurado) como uno de esos locos que asolan un centro comercial disparado a todo lo que se mueve. Tras la lectura cambió de acritud y no sólo decidió ceder en una parte de sus pretensiones, sino que le escribió a la otra parte un correo electrónico en el que le decía que el cambio era debido a la lectura de la novela (la otra parte es un productor al que conozco y que me conoce).

Este amigo mío ha hecho ya algo, sencillo pero cierto, para conseguir un mundo mejor. Si hacemos cosas buenas, el mundo será bueno. Es así como funciona.

Pero para participar en el proyecto común, debes leer la novela, dejar que de esa manera tu corazón se amanse, tu odio se disipe y tu rencor se esfume, y entonces contarlo a otros para poder sumar.

José Ortega