EXTASIS PRIVADO (CON PERDÓN)

@abogadodelmar

  

TENDIDO EN LA LONA

Haciendo memoria, recuerdo que tras escribir Gilgamesh y la muerte no tenia precisamente la idea de hacer otra novela nueva y mucho menos una trilogía, pero salió así.
Pues bien, cuando terminé Nafuria no niego  que pensara escribir otra. De hecho  estaba orientado a  una historia sobre hechos muy relevantes  que tuvieron  lugar en Estados Unidos cuando yo era pequeño.  Me estaba documentando y me disponía a iniciar los primeros y emocionantes golpes de teclado. Realmente tenía mucho interés en ese proyecto. Había fijado con claridad en mi cabeza  la estructura en tres partes y había tomado la decisión de elegir la forma narrativa epistolar, más o menos como hace Bram Stoker en Drácula aunque salvando respetuosamente las distancias.
Pero no llegué a escribir ni una línea ni a dedicar  un solo pensamiento más a aquel proyecto, y la culpa es de un seguidor de este blog llamado Adrian.  Un buen sábado me encontraba metiéndome un desayuno reglamentario en la cafetería La Andana  del Puig, bajo mi despacho, y me llamó Adrian o lo llamé, ya no me acuerdo. El objeto de la conversación era el libro de hierbas de Maria Treben, pero de forma imprevista le dio un giro a la conversación para hablarme de un misterio histórico consistente en qué es lo que pudo estar haciendo y aprendiendo  Jesús de Nazaret entre los doce y los treinta y tres años. Y tampoco recuerdo si me provocó o no para que escribiera al respecto porque debo  decir que caí a la lona total y absolutamente KO. La propuesta tenía todos los ingredientes que me estimulan, en especial  el extraordinario desafío de llenar todos esos años de forma histórica y filosóficamente coherente pero no sólo eso. La vida del personaje en ese período debió constituir una aventura estrictamente espiritual y por lo tanto interior. Eso  no es muy bueno para una novela con algo de acción que la haga interesante para el lector. Cuando hacía cine y presentaba algún guión al afamado director Juan Piquer, siempre se quejaba diciendo “pasan pocas cosas”, porque el cine o te atrapa o no vale.

RESOLVIENDO EL PRIMER DESAFÍO 
En cuanto a lo primero, me sorprendÍ a mí mismo reconociendo  que estaba en condiciones del hacer frente al desafío gracias a toda una vida de estudio de las materias relacionadas, básicamente lo que llamamos literatura oriental a través de obras recopilatorias como La sabiduría de Antiguo Oriente, de Evans Pritchard, las traducciones de tablillas mesopotamicas De Federico Lara, la edición del Libro de los Muertos de  la Editora Nacional, preparada y anotada por José María Blázquez y Federico Lara, o clásicos que no necesitan presentación como La Rama Dorada de Frazer, El Pensamiento Prefilosófico, de Henri Francfort y Thorkild Jacobsen, Las Máscaras De Dios,               de Joseph Campbell, Reyes y dioses, de Henri Francfort, Middle Eastnern Mitology, de S. H. Hooke y por supuesto esa joya y ese regalo  de los anglosajones al mundo del conocimiento en antropología comparada  y  la  historia de las religiones llamado Encyclopaedia of Religion and Ethics, de James Hastings. Es la obra que tantísimo consulté cuando redactaba mi nunca leída tesis doctoral, en aquellos años en los que mis pies no tocaban el suelo porque estaba muy, muy borracho de conocimiento. Se puede decir  que en ese tiempo  lo único de mi que permanecía en esta tierra era mi cuerpo. Lo otro volaba y llevaba una existencia paralela en los cielos.
Creo que el fenómeno es parecido al del segundo idioma pasivo, cuando crees que realmente no sabes inglés o lo que sea pero realmente lo llevas dentro, o al proceso de crecimiento de un niño. Si lo tienes siempre contigo no lo ves crecer pero está ahí. El niño crece. Llegado el momento crítico, te sorprendes a ti mismo hablando en inglés. Llegado el momento crítico, él ya-no-niño se casa. Llegado mi propio momento crítico, creo que pude responder al desafío que he enunciado antes, es decir llenar veintiún años de la vida del protagonista de forma no caprichosa, ni casual, ni forzada, sino coherente con el personaje y con la herencia histórica, cultural, filosófica y religiosa de aquel momento y aquel lugar.
RESOLVIENDO EL SEGUNDO DESAFÍO 

En cuanto a lo segundo, en mi primera novela, Gilgamesh y la muerte, Gilgamesh inicia y completa un viaje al reino lejano que resulta ser también un viaje interior. Pero el protagonista es una especie de héroe y por lo tanto sus luchas proporcionan una epidermis de acción si bien bajo ellas subyace la reflexión. Algo parecido sucede en Nafuria (el origen De Dios), historia concebida como aventura del espíritu en busca del concepto de divinidad que en principio nada tenía que ver con la aventura y por tanto amenazaba con el aburrimiento. Y sin embargo salió una historia tan intensa y épica que es un crimen no llevarla al cine.
En una historia  sobre los años perdidos de Jesús no era fácil embutir  la profundidad ética y filosófica dentro de una historia con interés suficiente para que el lector desee voltear la página, pero en este caso los límites eran mucho más exigentes tratándose de quien se trata. Puede entenderse, por ejemplo, que Jesús viaje pero no creo que nadie estuviera dispuesto a aceptar que lo hiciera a caballo, pongo por caso. Toda historia tiene sus referentes y estereotipos y opino que habría resultado patético confundir a Jesús de Nazaret con cualquiera de los heroicos jinetes encarnados por John Wayne.
Creo que puedo escribir con toda tranquilidad la expresión prueba superada.  En mi historia Jesús viaja, sí. Y viaja a donde yo personalmente y por razones fundadas estoy convencido de que debió viajar.  En el transcurso de su viaje vive aventuras, algo que en principio y en teoría parece impropio del personaje, o más bien de la idea que nos dolemos hacer de él.
¿Cómo transformar a Jesús de Nazaret en el héroe de una novela de aventuras sin que parezca un Capitan America en camisón, desmañado, con sandalias de cuero desgastado y cambiado de sitio? ¿En qué clase de lío podemos meter al hijo del carpintero que resulte coherente con su autoridad histórica, su simbolismo religioso y su dignidad divina? ¿Difícil?
En este punto debo pedir perdón no una sino mil o cien mil veces por mi falta de modestia, de la que soy muy consciente.

LA REALIDAD QUE ESTÁ AHÍ DELANTE

Esto es una novela histórica. No precisamente una crónica biográfica servil a los hechos y poco imaginativa, pues como ya sabemos se trata de rellenar de contenido un vacío de veintiún años, y no de un contenido cualquiera sino de uno que mueva al lector a saber más.
Y aquí entra la parte relativa a mi ostentosa falta de modestia.  Veréis, para escribir una novela histórica hay que documentarse. Esto suele ser una tarea mecánica y moderadamente tediosa que se puede asumir  con más o menos rutina y resolver con más o menos acierto. En un caso como éste es ilusorio tratar de documentarse con datos históricos (no los hay ni siquiera del Jesús evangélico) o incluso literarios (los evangelios no registran esta etapa) y entonces hay que acudir al contexto. Esto lo puede hacer estrictamente cualquiera. Cada uno de nosotros es libre de volver los ojos al pasado y buscar ahí cosas que le interesen. Confieso que juego con ventaja por todo lo que llevo a la chepa, como he adelantado, pero lo que importa es que en mi búsqueda lo que he encontrado es algo que literariamente guarda bastante parecido con un saco de diez o veinte kilos de oro molido. Mi antiguo profesor de arqueología Javier Garcia del Toro gustaba de aludir, mientras explorábamos yacimientos con material en superficie, a lo que él llamaba el ojo avisado del arqueólogo, es decir una suerte de educación de la vista para distinguir una punta de flecha en el suelo, como un pescador submarino capaz de descubrir un mero tratando de mimetizarse entre las rocas. Y ahí radica la almendra del tema: Muchos tendrán la punta de flecha junto a sus zapatos o el mero de,ante de los ojos, pero pocos verán una cosa y la otra.
Yo no tengo buena vista en el ámbito físico, pero en el campo del análisis la cosa es distinta. Mi amigo Miguel Márquez tiene el don de la sanacion y se dedica a recorrer el pais curando enfermos. También tiene puede  ver en el interior de las personas. Una vez le dije que de la misma forma que él tenía la capacidad de ver lo invisible en el ámbito de lo espiritual, yo la tenía como abogado simplemente porque era capaz de ver lo que no veía ningún otro abogado a pesar  de ser cosas que están delante de los ojos, como un mero o una punta de flecha.
Perdón por escribir lo que viene ahora porque sugiere que mi ego subió en globo y se perdió en la ionosfera o algo peor. Pero es la pura verdad que todos los abogados de Fuerteventura están locos por saber cómo hacía para detener los derribos de los poblados costeros en el último momento, cuando las máquinas ya estaban en ruta. Es la pura verdad que hubo un debate en una televisión local del Puerto del Rosario en el que el moderador se preguntaba en voz alta qué diablos hacía yo para detener los derribos cuando los demás abogados no podían. Es verdad también que una periodista francesa que se vino a mi despacho para hacer un reportaje para televisión sobre mi trabajo insistió en preguntarme cuál era el secreto. Y sin embargo todo estaba a la vista. Esto es lo glorioso del tema. No había secreto. Era suficiente con saber mirar, en este caso no la punta de flecha ni el pulpo, sino la ley. Cualquier otro abogado podría haberlo hecho igual o mejor que yo.
Algo parecido digo de mi proyecto de ley de reforma de la Constitución para conseguir una democracia auténtica. Se trata de un proceso de tres fases:
—Observación de la realidad.
—identificación  de las claves jurídicas, económicas y sociales que hacen que la democracia sea falsa.
—Propuesta de claves distintas plasmadas en una reforma constitucional para obtener un resultado distinto y mejor.
Esto no se puede hacer sin observar la realidad con pensamiento crítico y actitud  atenta e interrelacionando datos. Es decir, sin ver realmente aquello que tenemos delante de los ojos. De nuevo es algo que puede hacer cualquiera, abogado o no, porque los datos son gratis y todos tenemos orejas y ojos. Y de nuevo no hay nadie que lo haga.
Esa misma forma de observar la he utilizado en historia de las religiones. Es exactamente lo mismo: Lee (mucho), entérate (bien), relaciona datos y concluye. Es así como llegué a deducir  que el ritual funerario prehistórico consistente en romper la cerámica del ajuar funerario tiene su origen remoto en el movimiento de rotación de la Tierra sobre su eje, que el efecto de la distorsión del tiempo en el reino encantado, del que hablan las leyendas y los cuentos populares se debe al movimiento aparente del sol alrededor de la Tierra o que el mito de Isis y Osiris tiene su origen en un cuento popular presente en toda Europa.
Y después de este breve vuelo por mundos ajenos volvamos a la historia. Tengo el convencimiento (claro que sujeto a error) de que la aventura en la que he introducido al personaje es consecuente con su dignidad. Y sin embargo es una aventura.  Este acierto (si lo hay) lo he conseguido mediante el sencillo procedimiento de volver la mirada al pasado, estudiar lo que sucedió en torno al cambio de era y relacionar los datos esta vez no en forma de un ensayo histórico sino de un relato.
Desde luego no hay historia sin una mujer de por medio, y casi no hay historia sin sexo en ella.  Mi novela tiene lo uno y lo otro, pero nada de cotilleos de Tele 5 sobre si Jesús estuvo casado o si sobre fue amante o esposo de María Magdalena. Eso me interesa poco, pero no por desprecio sino porque mi novela está orientada a descubrir o a exponer los procesos vitales que impulsaron al protagonista a los planteamientos de bondad y mansedumbre que vemos en los evangelios canónicos. Esos procesos son los que he intentado reconstruir con apoyo en el contexto histórico y en esos datos que cualquiera puede ver pero no ve nadie.
¿Y qué pasa con la mujer?
Diréis que vaya aburrimiento tanta bondad y tanta espiritualidad. Creo que no. En esta historia hay una mujer, hay amor de corazón, amor carnal y excesos sexuales. El protagonista se ve envuelto en todo eso y sin embargo su figura no sufre y me parece que su conducta no ofenderá, o no debería,  a ningún buen cristiano.
¿Cómo diablos es eso posible? Para averiguarlo tendréis que leer la novela.

DISFRUTANDO
El día 3 de noviembre de 2018 inicié la escritura y la completé, incluyendo un doble repaso, en 113 días. Juro sobre el evangelio (y nunca mejor dicho) que el viejo y poco creíble tópico de los escritores ha vuelto a repetirse: La novela se ha escrito sola. Yo no sabía lo que iba a suceder en la página siguiente. Simplemente sucedía como una consecuencia lógica de lo anterior.
La primera versión resultó francamente plana, con muchos sucesos pero poco gancho. Entonces fue cuando reparé en uno de esos datos históricos y preparé un encuentro del protagonista con cierta persona. A partir de ahí todo cambió. La historia era otra.
Escribía sólo una hora al día, entre las once y las doce de la noche, y francamente echo de menos ese estado de embeleso y total y de absoluta delicia. Puedo decir que esta historia me ha proporcionado tal felicidad que cada palabra  escrita ha sido algo así como una vida vivida. Pero no sólo por el placer de contar unos hechos con más o menos ingenio, sino muy especialmente por su propósito. Porque ésta, amigos, es una historia sobre la bondad que aspira a difundir la bondad entre los lectores bajo el lema que tanto he repetido: Si hacemos cosas buenas, el mundo será bueno.

SECRETO FINAL
He hecho un book trailer pero no lo he publicado. La razón es simple. Cualquiera puede escribir una novela histórica basada en hechos históricos, incluyendo un relato  como el  mío. Pero la experiencia enseña que eso no sucede y estoy seguro de que de cada cien voluntarios para explorar el pasado quizá ninguno vería lo que he visto yo.
¿Habéis leído El licenciado Vidriera? Yo también soy de vidrio, pero no porque me rompa si me caigo al suelo, sino porque parezco invisible. Yo publicaré esta novela y se enterarán cuatro, pero si algunos escritores de carrera muy bien pagados que están en mi mente y quizá en la vuestra llegasen a conocimiento de los datos históricos total y absolutamente críticos y total y absolutamente áureos que revela el book trailer, sería mucho pedir que no dieran con la tecla y vendieran docenas de miles de ejemplares. Sería como si Pablo Iglesias recogiera mis descodificación de la realidad  para escribir una reforma de la Constitución melliza de la mía, o como si hubiese sido Belén Estaban la que firmase Nafuria, o como  si les dijera a los  abogados de Fuerteventura cuál es el artículo de la ley que me permitía parar en seco los derribos.
Así que de momento yo me quedo con mi transparencia y con mi insignificancia pero también con mi secreto. Ahora mismo no puedo hacer más porque estoy a punto de iniciar el lanzamiento de la segunda edición de Nafuria. Posiblemente esta novela  verá la luz en septiembre y hasta entonces, en contra de mi costumbre, voy a ser paciente.

AGRADECIMIENTOS
Querría hacer tres  menciones personales.
La primera es para Luisa Alba, la propietaria y directora de Corona Borealis. Quiero darle públicamente las gracias por la forma tan impulsiva e imperativa en que me contestó  cuando le conté lo que estaba escribiendo. Me dio a entender que bajo ninguna circunstancia estaba dispuesta a admitir que sacara el libro con otra editorial que no fuera  de la suya. Considerando que no había leído ni una línea, hay que reconocerle el valor y agradecerle su fe ciega (y no sé si fundada) en mi escritura.
La segunda es Maria José Daza, antigua presidenta del club de amigos del museo de Jerez, que además de haber repasado Nafuria muy concienzudamente tuvo la gentileza de leer el original de éste otro manuscrito y señalarme muy juiciosamente que las primeras diez páginas eran un coñazo hasta el extremo de no parecer mías, lo que me permitió meter la tijera y cargarme todo el primer capítulo con un resultado realmente bueno.
La tercera, faltaría más, es Adrián. Sin él ni existiría esta novela ni yo habría tenido ocasión de experimentar el estado de éxtasis en que viví durante esos 113 días. Como a las perturbaciones atmosféricas que se lo llevan todo por delante los denominan con gentilicios, tengo el gusto de reconocer haber sido barrido y llevado por el aire por el ciclón Adrián.

José Ortega
ABOGADO
Derecho de costas marítimas

Acerca de JOSÉ ORTEGA

SSoy escritor de vocación, no de profesión. MI página de autor en AMAZON está en http://www.amazon.com/Jos%C3%A9-Ortega-Ortega/e/B001K15WJM No he llegado, y no sé si quiero, al nivel de aquéllos a los que les pagan por escribir y se asustan ante la hoja en blanco. Mi caso es el de quien es poseído por la historia y no puede liberarse de ella hasta que la escribe, redonda y perfecta. He escrito sobre la búsqueda de la inmortalidad, supongo que debido a mi predilección por las metas imposibles. Estudié Historia Antigua y Derecho. Ejerzo como Abogado. Esta profesión me proporcionó un aburrimiento inmenso hasta que descubrí la forma de utilizarla para proteger a los débiles frente a los fuertes. Desde entonces me divierte y me gratifica. He sido productor de cine y he coproducido tres películas de aventuras. LA ISLA DEL DIABLO MANOA EL ESCARABAJO DE ORO Después produje y dirigí con mi productora LUGALBANDA SL tres series documentales para televisión GENESIS (Prehistoria) CRONICAS DE LA TIERRA ENCANTADA (Arqueología y mito) CAMINS PER LA MAR (Pesca de bajura) Las dos primeras disponibles en Amazon y en este blog. También escribí, dirigí y produje el cortometraje de ficción LA DAMA DEL MAR, basado en un cuento celta irlandés sobre sirenas (You tube) y últimamente he fabricado dos documentales para que circulen libremente por Internet, uno de ellos sobre la primavera española (MAYO (A ESPIRITUAL APPROACH TO SPANISH REVOLUTION). He publicado ocho novelas en AMAZON GILGAMESH Y LA MUERTE EL PRINCIPE PÁLIDO LA PIEDRA RESPLANDECIENTE EL ARBOL DE LA VIDA EL CAMINO AL PARAISO EL ULTIMO SUEÑO DE LA MARIPOSA LA TUMBA MI HOMBRE IDEAL Información y vínculos a Amazon en el menú de arriba También publiqué con la Universidad de Murcia LA RESURRECCIÓN MÁGICA, un libro conteniendo un recopilación de cu€ tos populares que yo mismo hice y con unade teoría del cuento popular . He escrito varios artículos sobre antropología e historia de las religiones en revistas científicas y una serie radio de 25 episodios, EL ARQUERO ENCANTADO, sobre el mismo tema. Como abogado me dedico a la defensa de los derechos civiles en el campo de la ley de costas y he conseguido que el Parlamento Europeo apruebe en marzo de 2009 una declaración censurando los abusos que se cometen en España contra los humildes, al mismo tiempo que se disculpa a los poderosos. Esto me ha proporcionado cierto rollito mediático que procuro llevar bien (me refiero a no volverme idiota por el mero hecho de que me pongan delante una alcachofa). En 2012 redacté un proyecto de ley de reforma de la Constitución que contiene todas las claves para que la democracia sea de verdad, y la condensé en un folio al que di forma de manifiesto y bauticé como MANIFIESTO 2012 (busca en google). Muchos me quieren y unos cuantos buscan día y noche y con poco éxito mi ruina. Los imbéciles de arriba de arriba me odian y debo añadir que algunos tambo´n m€ temen. Carezco de sentido práctico y por eso escribo un blog como éste que sólo puede darme problemas. Lo que me mueve es simple, quizá demasiado simple. Es que no aguanto ni la injusticia, ni la manipulación, ni el abuso. En realidad empecé a escribir aquí en septiembre de 2010 para dar a conocer mis novelas. O sea que esto nació como un blog dedicado a los libros y todo eso. Pero las exigencias de la realidad se impusieron.
Esta entrada fue publicada en literatura. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a EXTASIS PRIVADO (CON PERDÓN)

  1. Adrián dijo:

    Buenas noches a todos:
    Dice el refrán que más vale tarde que nunca, y aunque más de un mes después de la entrada (en el que ha habido mucho lío y de ahí no poder venir en responder), no podía por menos que venir en mostrar mi máximo agradecimiento al maestro José Ortega, y quitarme el sombrero ante su referencia a la idea que le llevó a escribir la novela en aquella conversación de sábado.
    Lo cierto es que cuando leí la entrada quedé abrumado, jamás pude imaginar que aquella curiosidad tan pasada por alto pese a la importancia de la misma diera el pistoletazo de salida a una novela mezclando el gran Egipto y sus ramificaciones que llegan hasta hoy.
    Así que el que está agradecido soy yo, por haber influido aunque sea mínimamente en poder disfrutar de una novela sobre un tema, que promete apasionante, un grano de arena que recordaré durante toda la vida..
    Y como no podía ser de otra manera, esperando gustoso el resultado de esos 113 días, y saber que pasó en esos años de la vida de JC.

    Muchas gracias José , es un honor poder aportar algo.
    Un Saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s