¿PSEUDOMEDICINA O PSEUDOSOCIALISMO?

@abogadodelmar

el gobierno sorpresa de Pedro Sánchez ha decidido poner trabas legales, obstáculos  y zancadillas a lo que ellos llaman pseudo medicina.  Aquí agrupan al parecer todo lo que cura  al margen de la implacable maquinaria de las multinacionales de la farmacia y de sus esbirros, los poderosos fabricantes de tecnología médica, el ejército de médicos transformados en máquinas tragaperras de firmar recetas de fármacos de síntesis y los propios gestores de la seguridad social, es decir todos los gobiernos, que no son sino payasos arrodillados ante el capitalismo internacional. 

Entre las disciplinas  que a juicio de nuestro presidente por sorpresa constituyen pseudo medicina y deben demostrar (incluso a estas alturas) su validez se encuentra  en primer lugar el enemigo público número uno del imperio farmacéutico, la medicina homeopática. Le siguen  procedimientos de salud como la la reflexologia podal, la osteopatía  y qué duda cabe que la acupuntura. No he visto, dicho sea de paso, incluido el riodoraku, lo que cabe atribuir a la incultura de los amables pero descaminados ministros. Ni creo que sepan que existe ni entiendan de qué se trata

Pues bien, esta decisión me inspira varios pensamientos y y algún recuerdo. 

GLORIAS REPUBLICANAS 

La homeopatía era muy popular en España durante la Segunda República, antes de que todos estos mierdas hubieran entregado nuestro país a la élite económica internacional y cuando el pan era pan, las morcillas eran morcillas y el socialismo era socialismo y no capitalismo burro con una mano de pintura roja.

Mi abuela paterna se curó con homeopatía, allá en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme,  de unos extraños bultos en el pecho. O sea que los socialistas quizá debería el gobierno sorpresa incluir esta rama de la medicina en la ley de memoria histórica en lugar de prohibirla.

Toma nota: Lo que habría querido el gobierno pseudo socialista  es que a mi abuela se la hubiera llevado el diablo.

“Pseudo medicina” (Homeopatía) 1, gobierno pseudo socialista 0.

CURANDO LA MONONUCLEOSIS 

Aquí va otro ejemplo, y éste no me lo han contado. Lo Vivi y sufrí en primerísima persona. Una chica de 23 años sufre mononucleosis infecciosa. Tiene el hígado inflamado y las defensas por los suelos. Debe pasar todo el día tumbado en el sofá porque no puede con su cuerpo. La visita al médico de la alopatía (el que le gusta al gobierno socialista por no ser el representante de una pseudo medicina) resulta descorazonadora. Le dice que no puede hacer nada por ella debido a que la enfermedad ha bloqueado la totalidad del tracto digestivo y eso significa que darle medicamentos por vía oral es una pérdida de tiempo y dinero. 

Entonces llamo a mi amigo de Aguilas Lorenzo Hernandez Pallares, quien me recomienda a un médico homeópata que receta a la paciente un producto  llamado pulsatilla (es una flor) que mete un subidón decdefensas y cura sin pasar por el estómago porque se trata de bolitas que se retienen en la boca y penetran a través de la mucosa. La paciente, por quien la medicina que le gusta por igual al gobierno pseudo socialista y al imperio farmacéutico  no podía hacer nada excepto dejarla morir, se  cura divinamente.

La Toma nota: Lo que habría querido el gobierno pseudo socialista es que la chica muriera

“Pseudo medicina” (Homeopatía) 2, gobierno pseudo socialista 0.

UNA PIEDRA EN EL URETER

El tercer ejemplo también lo viví en primera persona pero no como testigo de primera fila sino como protagonista porque los hechos sucedieron en mi cuerpo. Un cólico nefritico con piedra en el ureter. Como en el caso anterior, mi visita al especialista resultó frustrante. El experto de la medicina alopática (la que no es pseudo medicina y tanto le gusta al gobierno pseudo socialista) se limitó a expresar su impotencia diciéndome que la piedra era demasiado pequeña para darle un viaje en la piscina y demasiado grande para orinarla. Su única prescripción fue que no comiera  tomate. Salí de la consulta con una total y absoluta sensación de desamparo y condenado a ir a todas partes con el nolotil ampollas.

Acudí en deguida  a la consulta del gran médico homeópata Antonio Marco Chover, quien me recomendó una fórmula magistral que hacía el titular de lafarmacia Roda, en la Playa de Puebla de Farnals. Era una mezcla de ginko biloba con crisantelum americanum. Me dijo que serviría para prevenir la formación de nuevas piedras e incluso podría llegar a disolver la mía. Y yo, que como queda dicho iba con el nolotil ampollas a todas partes, nunca más volví a saber nada de la piedra en cuestión

Toma nota: Lo que habría querido el gobierno pseudo socialista   es que siguiera aún hoy retorciéndome de dolor.

“Pseudo medicina” (Homeopatía) 3, gobierno pseudo socialista 0.

PROSTATA SANA (PARTE A)

Un servidor, que nació varón, comenzó a tener un día el PSA alto. Esto es algo que normalmente se puede combatir con dos  productos, pero muy diferentes entre sí. 

El primero es el finasteride, que es el principio activo de un medicamento de síntesis llamado Proscar. El otro es el palmito, un producto natural. Tanto el finasteride como el palmito actúan bloqueando una enzima llamada 5-alfa-reductasa, responsable de la transformación de la testosterona en su variante tóxica di-hidro-testosterona. Esta di-hidro-testosterona produce hiperplasia de próstata que  puede desembocar en cancer. De hecho un urólogo de la medicina oficial pretendió un día asustarme lo más posible porque tenía un PSA de 5 (siendo 4 el máximo) y podría haber contraído cancer de próstata. El comentario me pareció extraordinariamente imbécil y me hizo reír por dentro. 

Pero el finasteride y el palmito actúan en la práctica de forma muy distinta. La experiencia clínica confirma que el uso del primero  puede bajar los niveles de testosterona en sangre. Al menos en un caso el paciente desarrolló pechos de mujer. Y del deseo sexual ni hablemos. En cambio el palmito, según el médico de NY Richard Firschein (La Revolucion de los farmanutrientes) es capaz de elevar suavemente la libido.

Toma nota si eres varón y has cumplido la edad: Lo que quiere el gobierno pseudo socialista es transformarte en eunuco a base de finasteride.

“Pseudo medicina” (complementos nutricionales) 4, gobierno pseudo socialista 0.

PROSTATA SANA (PARTE B)

Aunque el punto de vista de los urólogos complacientes con el sistema es que en la vida del varón llega un momento en que el cirujano le extirpará la próstata lo quiera o no y le guste o no, la realidad es que la operación es innecesaria. Los médicos  servidores sumisos del sistema (y en muchos casos completos ignorantes de todo lo que no está en sus libros) no te dicen que la razón principal de la hiperplasia de próstata y del posible cancer es la aciez titular típica de la dieta que llevamos, y muy, muy, muy principalmente del azúcar.

La hiperplasia de próstata se evita mediante el simple procedimiento de alcalinizar el cuerpo.Mira este bonito vídeo:

Toma nota: Lo que quiere para ti ela gobierno pseudo socialista es que te sometas a una intervención quirúrgica con anestesia general para que un cirujano te extirpe una parte del cuerpo que es tuya y que puedes conservar y mantener sana sólo con alcalinizarte.

Pseudo medicina” (¡agua!) 5, gobierno socialista 0.

COLESTEROL EN SU SITIO 

Me dice la cardióloga: “tiene usted el colesterol en 285. Debe tomar la pastilla”. Le digo que nanai. Me pregunta la razón. Le respondo que no me molan los efectos secundarios. Me responde que ella también tiene el colesterol alto y prefiere los efectos secundarios de las estatinas a padecer Alzehimer de mayor debido a la arterioesclerosis cerebral que a su juicio produce el colesterol. Esta doctora no sabe, y debería, que la realidad es todo lo contrario de lo que ella cree. Por un lado las estatinas que tan gustosamente está tragando para evitar el Alzehimer producen Alzehimer. Por otro lado, el colesterol por debajo de 200 mililitros por decilitro también puede producir Alzehimer porque el cerebro trabaja fatal y se va fastidiando sin grasa. Los neurotransmisores funcionan haciendo llegar a las neuronas una señal que es tanto química como eléctrica y que hace contacto en la membrana celular. La membrana celular es una envoltura de grasa. Si no hay grasa la señal no llega o llega mal y la neurona no se entera. Por eso la propaganda de Danacol, dando la tabarra día y noche con el cuento chino  de de que el colesterol por encima va de 200 puede producir infarto, va a producir una epidemia de Alzehimer.

Visto en un monográfico de LA NOCHE TEMÁTICA (la televisión nunca miente, y menos la pública 😅). Un catedrático dotado en origen de un asombroso coeficiente intelectual superior a 180 acudió a una cena de la promoción con un cartel colocado al cuello que indicaba su nombre. Padecía, o eso creía, el mal de Alzheimer. Una investigación más minuciosa del caso demostró que no su único problema era que las estatinas le estaban destruyendo el cerebro.

Después de mandar a la cardióloga  a paseo me encontré con mi amiga Araceli, quien me dio el consejo doméstico de tomar semillas de chia. Su efecto fue milagroso. En una semana bajé el colesterol total de 285 a 225. El colesterol acusado de “malo” (que no tiene nada de malo) estaba por debajo de 150 por primera vez desde que lo mido.

Toma nota: El gobierno pseudo socialista quiere que entres lo antes  posible en demencia senil.

“Pseudo medicina”(remedios de la abuela) 6, gobierno pseudo socialista 0.

ADIÓS A LA POSTRACION 

Resulta que mi padre tenía efectivamente un proceso avanzado de arteriosclerosis cerebral e insuficiencia cardíaca. Estaba postrado en cama porque era incapaz de mantenerse en pie. Los médicos de la medicina oficial desde luego que no podían hacer nada por él.

Yo sabia que la coenzima Q10 mejora la combustión del oxígeno en la mitocondria. Se la di y el día 25 de diciembre de 2011 paseamos juntos por la calle. 

Toma nota: Lo que habría querido el gobierno pseudo socialista es que mi padre nunca más pudiera ver el sol.

“Pseudo medicina” (complementos nutricinales ) 7, gobierno pseudo socialista 0.


EN RELACIÓN CON EL CANCER

 Mathias Rath, un médico alemán antisistema, cree haber descubierto la forma en la que la célula cancerígena crece y se propaga. Utiliza la plasmina y otras enzimas digestivas para disolver el colágeno adyacente. Su tratamiento se limita  a administrar megadosis de vitamina C y lisina, los principales componentes del colágeno. Nada de quimioterapia tóxica ni de maquinaria cara. Mira el vídeo:

Toma nota: Si por desgracia  tienes cancer, el  gobierno pseudo socialista quiere intoxicarte con quimioterapia y que no te enteres de que algo tan simple como la vitamina C puede ayudarte.

“Pseudo medicina” (complementos nutricinales ) 8, gobierno pseudo socialista 0.

 

COMENTARIOS ADICIONALES

Después de ser sometido alguien a quien conozco bien a una intervención quirúrgica por un cirujano cuyos dedos peludos recordaban los de un ogro, los amables doctores quisieron demostrar su afecto hacia su persona recetándole me un buen lote de medicamentos de síntesis de los que tanto le gustan al gobierno socialista.

A saber: sutril, bisoporol, citalopran y el imprescindible omeprazol.

—¿Doctor para qué es el Sutril?

—Se lo hemos recetado como diurético por si acaso se le encharca el pulmón. Pero si no nota usted inflamación de las piernas no le hace falta.

—Pues no. No se me hinchan las piernas.

Sutril fuera.

—¿Doctor para qué es el bisoporol?

—Es un betabloqueante que damos porque a veces el electrocardiograma da picos anormales en pacientes con la misma operación que usted.

—Pero es un medicamento para la tensión alta y yo la tengo bien.

—No lo tome si no quiere.

Bisoporol fuera. Y con alegría masculina porque si lo tomas nunca más volverás a tener una erección, dicho sea de paso.

—¿Doctor para qué es el citalopran?

—Es un antidepresivo que te damos porque estás asustado a causa de la gravedad de la intervención que te hemos hecho.

—No estoy asustado.

—Da igual. Tómalo de todos modos porque es un precursor de la serotonina.

—No lo necesito. Yo tomo todas las noches très miligramos de melatonina, que también es precursor de la serotonina. 

Citalopran fuera

—¿Doctor para tué es el omeprazol?

—Es un protector gástrico para que la gran cantidad de medicamentos que te hemos dado no te dañe el estómago.

—No voy a tomar ninguno.

Omeprazol fuera. Entre otras cosas ese medicamento contiene aluminio y lo puede tomar toda persona que desee introducir en su cerebro una sustancia tan tóxica y conseguir prontamente un cuadro de demencia senil.

Amigos, la medicina oficial que tanto entusiasmo despierta en el gobierno pseudo socialista es una herramienta de genocidio de acción lenta.

Una vez a este amigo mío le recetaron un veneno  llamado lioresal, fabricado por Novartis. Los efectos secundarios reconocidos en el prospecto eran moderados, por lo que comenzó a tragarlo. No viendo efecto, el doctor le recomendó subir la dosis y lo fue haciendo hasta llegar a quince pastillas diarias. El resultado fue no pegar ojo hasta el dramático extremo de tener que presentarse en la puerta de urgencias del hospital para pedir por favor que lo ingresaran y lo hicieran dormir.

Los efectos secundarios reales del lioresal incluían incremento de nivel de glucosa en sangre y cosas peores. Uno de ellos era la producción de la misma patología que se supone que debía curar. 

Eso lo descubrió en una web, hoy desaparecida, llamada iqb .com . Son las iniciales de instituto de química biológica. El prospecto del fabricante mentía.

Puedo decir tranquilamente y sin la menor exageración que si el interesado no hubiera descubierto en esa página que el brutal insomnio me lo estaba provocando el lioresal, habría seguido tomándolo y simplemente habría muerto. 

Esto, queridos míos, es lo que nos tiene reservados a todos el gobierno pseudo socialista. Sin necesidad de un caso tan extremo como el lioresal, toda persona de mediana edad que cae en las garras de la medicina oficial puede ir preparándose para una decadencia física y mental acelerada. Empezarán dándole la pastilla de la tensión y luego la del colesterol y probablemente algo más para el azúcar. Entonces estás en sus manos. Los efectos secundarios de toda esa porqueria de síntesis se sumarán y combinarán con resultados impredecibles y tú estarás cada vez más enfermo hasta el triste y prematuro desenlace final, muy del gusto del gobierno pseudo socialista.

CARTA PERSONALIZADA A PEDRO SÁNCHEZ 

Hola de nuevo, Pedro Sánchez. Por pasados artículos ya sabes lo que pienso de ti. Simplemente es que todo lo que dices suena a falso. Es curiosa la persistencia de este efecto, al menos en mi. Te escucho y digo: Está mintiendo.

Mira nene, cuando escribí en 2012 mi reforma de la Constitución, aparte de establecer las regulaciones necesarias para que vosotros, los parásitos profesionales de todos los colores, no pudierais robar más, propuse que los tratamientos médicos alternativos pasaran a estar incluidos en el sistema de la seguridad social. Me pareció muy apropiado desde el punto de vista de los intereses generales entre otras razones porque ni la osteopatía, ni la reflexologia podal, ni la acupuntura emplean medicamentos. Esto supongo que sería un alivio para la tesorería del sistema público de salud, que cada año paga facturas bestiales al imperio farmacéutico. Yo conocía a un tipo con leucemia que se metía unas dosis de quimioterapia bebible que le costaba a la seguridad social 30.000 € la dosis.  Por cierto que la leucemia se la había causado el medicamento que antes tomaba contra un tumor, por lo que decía de los efectos secundarios de los medicamentos y la muerte temprana de los pacientes. 

Yo creía que esas propuestas eran buenas, progresistas y populares. Pero veo que no compartimos opinión. Tú, que te presentas en público como el protector de los débiles, eres un esbirro del imperio mundial de la élite económica y estás aquí para servirlos a ellos, no al pueblo.

Opino que es muy inadecuada tu actitud respecto a lo que llamáis pseudo medicina. Pero la cosa llega a un extremo cuando nos referimos a la acupuntura. Pretender a estas alturas que la acupuntura debe probar su eficacia como medio de  curación no es erróneo, sino ridículo. El  conocimiento de la circulación de la energía a través del cuerpo por los meridianos es ya un milagro. Pero es un milagro superado por el conocimiento de la medicina tradicional china con el descubrimiento de lo que llaman los vasos secundarios o maravillosos, que son una segunda red de canales que discurre por el cuerpo unos milímetros por debajo de los meridianos principales. Cómo pudieron llegar los chinos a este conocimiento es un misterio pero es así.

En yacimientos arqueológicos prehistóricos se han encontrado rudimentarias agujas de hueso que confirman que la práctica de la acupuntura tiene miles de años. Miles de años de éxito clínico, claro está. Y tú, estúpido arrogante y palurdo, pretendes que la acupuntura debe probar su eficacia. Es tan patético como un microbio tratando de frenar el avance de un dinosaurio. 

Pido difusión de este artículo como contribución de toda persona honesta a preservar nuestra libertad de elegir el tratamiento médico que nos dé la gana.

José Ortega 

ABOGADO

EL SIGNIFICADO DE LA LLUVIA

@abogadodelmar

Acabo de conducir 300 km bajo la lluvia y he encontrado dos retenciones importantes que me han retrasado bastante.

Esto sin embargo no es nada comparado con lo que me pasó hace cinco años. Debía ir a los juzgados de Alicante y se puso a diluviar, así que no tuve más remedio que esperar a que parase y salí como a las dos o tres de la madrugada. Llegué sobre las cinco y me eché a dormir en el coche hasta la hora de la declaración judicial (previo café reglamentario).

Tanto en uno como en otro caso se trata de un inconvenientes menores si los comparo con las renuncias, decepciones y frustraciones de muchos otros en estamos días. Los turistas que querían sol y playa han encontrado lluvia y frío. Los hosteleros que aguardaban a estos alegres turistas se han quedado pasando la mano por la pared. Las cofradías de Semana Santa de la provincia/región de Murcia no han podido salir, incluyendo a los marrajos de Cartagena, que otro año más han visto cómo esta especie de maleficio los deja en casa, porque su procesión grande del viernes santo desde que tengo memoria o pasa susto por la inminente amenaza de lluvia o directamente no sale porque se ha puesto a llover.

Confieso que todos esos reveses de la fortuna, incluyendo mi propia mínima molestia de hoy, me producen una dosis de satisfacción. No, no es que me alegre de la desgracia ajena. No tiene nada que ver con eso. Es que me tranquiliza constatar que todavía, aunque sean los últimos momentos, la naturaleza sigue estando por encima del hombre y todavía puede imponer su capricho o mostrarse impredecible. Me tranquiliza constatar que aún hay algo que la decadente soberbia del ser humano no puede controlar y le obliga a mantenerse en su rincón, resignado y sumiso.

Hace ya mucho tiempo, cuando la Universidad, mi compañera de biológicas Carmen Galindo expresó su sabio parecer de que si el hombre no existiera la Tierra sería un paraíso.El ser humano es, verdaderamente, peor que una plaga de garrapatas o una legión de virus. Es un verdadero enemigo mortal, o más bien un verdugo sin alma para la Tierra. Desde que en el Renacimiento se redescubrieron los clásicos y se acuñó el concepto del “hombre como medida de todas las cosas” el vanidoso y descreído ego de la Humanidad no ha hecho sino crecer. Y si se hubiera limitado a crecer bien estaría, pero la cosa es que lo ha venido haciendo a costa de la naturaleza.

Los españoles nos quedamos como quien dice sin uno solo de los árboles que en la época romana formaban aquel único bosque que podía ser atravesado por una ardilla de punta a punta sin tocar el suelo. Cargarse los árboles para construir barcos con los que conquistar el mundo parece que podía tener sentido porque entonces todo era abundante y parecía inagotable. Pero ya no. Y tranquilos. Ni Sánchez, ni Casado, ni Iglesias ni Ribera van a proponer una gran repoblación forestal porque esos posibles futuros bosques tardarían cien años en crecer y ellos no podrían cortar la cinta para inaugurarlos.

Pero eso es un chiste si lo comparamos con lo que está pasando delante de nuestros ojos sin que queramos verlo. Ya he escrito antes que todo indica que el principal responsable de la destrucción de la antaño gran selva amazónica es Monsanto, que está arrasando los bosques a fin de implantar el cultivo intensivo de soja transgénica para forraje de ganado. Sí, en un mundo en el que ya hemos aprendido que con lo que se come una vaca podríamos alimentar y mantener sanas a docenas de familias, en un mundo en el que ya hemos aprendido que la carne (excesiva) en la dieta es una fuente de acidificación tisular y por tanto de enfermedad, ellos siguen fomentando su consumo a la vez anti económico y poco saludable.

Pero no es esto lo peor y más preocupante. Lo peor y más preocupante es la manipulación genética de las semillas para generar otras nuevas sujetas a patente. Éste es el entretenimiento preferido de Monsanto, y como también he escrito antes, llegará el día en que suplicaremos de rodillas que nos permitan trabajar durante catorce horas la jornada a cambio de un mendrugo de pan simplemente porque ellos serán los únicos propietarios no de los medios de producción como decía Marx, sino de los medios de supervivencia física de la especie humana. Y entretanto los consumidores, entretenidos por tele 5, parecen encantados por aberraciones antinaturales como la sandía sin pepita o la uva “sin hueso”, ignorantes de que ese hueso no es un hueso sino la semilla que permite nacer a toda una planta de vid. Ignorantes de esa milagrosa dádiva de abundancia proporcionada por la naturaleza. Ignorantes de que al aplaudir la uva “sin hueso” están abriendo las puertas a las semillas patentadas. Pero claro está que el NWO trabaja con coordinación y sinergia, y en este caso el trabajo no sólo de Berlusconi sino de los sumisos gobiernos nacionales consiste en ir introduciendo poco a poco el hábito de aceptar la uva “sin hueso” como algo estupendo y bienvenido.

Y ya puestos, quiero recordar que la decadente soberbia del ser humano está consiguiendo la gran hazaña de exterminar del planeta Tierra las abejas y que he oído por ahí que cierta empresa (que posiblemente sea Monsanto) está trabajando con prototipos de abejas mecánicas para sustituir a las de verdad.

Por si alguien no lo ha pillado, sin abejas no hay polinización y sin polinización no puede haber reproducción de las especies vegetales. Quizá sea ésta la turbia explicación final de las estelas que vemos en el cielo.

En la última novela que he tenido el gusto de escribir he recogido un pensamiento de la cábala según el cual no es cierto que Dios expulsara al hombre del paraíso sino al revés. Fue el hombre quien expulsó a Dios porque el paraíso era en realidad todo nuestro antes maravilloso e increíble planeta Tierra, un conmovedor milagro de vida en medio de un cosmos silencioso, eterno y helado. Y estamos a cinco minutos de arruinarlo.

En Nafuria (el origen De Dios) propuse la idea de la divinidad como esa gran inteligencia universal impersonal que regula cada pequeño proceso biológico del mundo manifestado. Quizá si fuésemos capaces de comprender la silenciosa y conmovedora maravilla de todo lo vivo, dejaríamos de intoxicar el mundo y no necesitaríamos el numerito idiota de fundar una colonia en Marte. Y quizá si esa inteligencia universal quisiera mostrarse algo más activa podría impedir el definitivo exterminio del paraíso. Pero me parece que por desgracia no es así como funciona.

Vivimos en un mundo, amigos míos, en el que unos científicos de Yale acaban de borrar la frontera entre la vida y la muerte recuperando determinada actividad neuronal en cerebros de cerdos que habían sido decapitados cinco horas antes.

Por eso la lluvia que fastidia un poco me tranquiliza. No pido ni aplaudo un tsunami ni un terremoto ni la erupción de un volcán. Pero estos pequeños contratiempos domésticos sirven creo yo para imponernos la lección de humildad que tanto necesitamos.

José Ortega

EXTASIS PRIVADO (CON PERDÓN)

@abogadodelmar

  

TENDIDO EN LA LONA

Haciendo memoria, recuerdo que tras escribir Gilgamesh y la muerte no tenia precisamente la idea de hacer otra novela nueva y mucho menos una trilogía, pero salió así.
Pues bien, cuando terminé Nafuria no niego  que pensara escribir otra. De hecho  estaba orientado a  una historia sobre hechos muy relevantes  que tuvieron  lugar en Estados Unidos cuando yo era pequeño.  Me estaba documentando y me disponía a iniciar los primeros y emocionantes golpes de teclado. Realmente tenía mucho interés en ese proyecto. Había fijado con claridad en mi cabeza  la estructura en tres partes y había tomado la decisión de elegir la forma narrativa epistolar, más o menos como hace Bram Stoker en Drácula aunque salvando respetuosamente las distancias.
Pero no llegué a escribir ni una línea ni a dedicar  un solo pensamiento más a aquel proyecto, y la culpa es de un seguidor de este blog llamado Adrian.  Un buen sábado me encontraba metiéndome un desayuno reglamentario en la cafetería La Andana  del Puig, bajo mi despacho, y me llamó Adrian o lo llamé, ya no me acuerdo. El objeto de la conversación era el libro de hierbas de Maria Treben, pero de forma imprevista le dio un giro a la conversación para hablarme de un misterio histórico consistente en qué es lo que pudo estar haciendo y aprendiendo  Jesús de Nazaret entre los doce y los treinta y tres años. Y tampoco recuerdo si me provocó o no para que escribiera al respecto porque debo  decir que caí a la lona total y absolutamente KO. La propuesta tenía todos los ingredientes que me estimulan, en especial  el extraordinario desafío de llenar todos esos años de forma histórica y filosóficamente coherente pero no sólo eso. La vida del personaje en ese período debió constituir una aventura estrictamente espiritual y por lo tanto interior. Eso  no es muy bueno para una novela con algo de acción que la haga interesante para el lector. Cuando hacía cine y presentaba algún guión al afamado director Juan Piquer, siempre se quejaba diciendo “pasan pocas cosas”, porque el cine o te atrapa o no vale.

RESOLVIENDO EL PRIMER DESAFÍO 
En cuanto a lo primero, me sorprendÍ a mí mismo reconociendo  que estaba en condiciones del hacer frente al desafío gracias a toda una vida de estudio de las materias relacionadas, básicamente lo que llamamos literatura oriental a través de obras recopilatorias como La sabiduría de Antiguo Oriente, de Evans Pritchard, las traducciones de tablillas mesopotamicas De Federico Lara, la edición del Libro de los Muertos de  la Editora Nacional, preparada y anotada por José María Blázquez y Federico Lara, o clásicos que no necesitan presentación como La Rama Dorada de Frazer, El Pensamiento Prefilosófico, de Henri Francfort y Thorkild Jacobsen, Las Máscaras De Dios,               de Joseph Campbell, Reyes y dioses, de Henri Francfort, Middle Eastnern Mitology, de S. H. Hooke y por supuesto esa joya y ese regalo  de los anglosajones al mundo del conocimiento en antropología comparada  y  la  historia de las religiones llamado Encyclopaedia of Religion and Ethics, de James Hastings. Es la obra que tantísimo consulté cuando redactaba mi nunca leída tesis doctoral, en aquellos años en los que mis pies no tocaban el suelo porque estaba muy, muy borracho de conocimiento. Se puede decir  que en ese tiempo  lo único de mi que permanecía en esta tierra era mi cuerpo. Lo otro volaba y llevaba una existencia paralela en los cielos.
Creo que el fenómeno es parecido al del segundo idioma pasivo, cuando crees que realmente no sabes inglés o lo que sea pero realmente lo llevas dentro, o al proceso de crecimiento de un niño. Si lo tienes siempre contigo no lo ves crecer pero está ahí. El niño crece. Llegado el momento crítico, te sorprendes a ti mismo hablando en inglés. Llegado el momento crítico, él ya-no-niño se casa. Llegado mi propio momento crítico, creo que pude responder al desafío que he enunciado antes, es decir llenar veintiún años de la vida del protagonista de forma no caprichosa, ni casual, ni forzada, sino coherente con el personaje y con la herencia histórica, cultural, filosófica y religiosa de aquel momento y aquel lugar.
RESOLVIENDO EL SEGUNDO DESAFÍO 

En cuanto a lo segundo, en mi primera novela, Gilgamesh y la muerte, Gilgamesh inicia y completa un viaje al reino lejano que resulta ser también un viaje interior. Pero el protagonista es una especie de héroe y por lo tanto sus luchas proporcionan una epidermis de acción si bien bajo ellas subyace la reflexión. Algo parecido sucede en Nafuria (el origen De Dios), historia concebida como aventura del espíritu en busca del concepto de divinidad que en principio nada tenía que ver con la aventura y por tanto amenazaba con el aburrimiento. Y sin embargo salió una historia tan intensa y épica que es un crimen no llevarla al cine.
En una historia  sobre los años perdidos de Jesús no era fácil embutir  la profundidad ética y filosófica dentro de una historia con interés suficiente para que el lector desee voltear la página, pero en este caso los límites eran mucho más exigentes tratándose de quien se trata. Puede entenderse, por ejemplo, que Jesús viaje pero no creo que nadie estuviera dispuesto a aceptar que lo hiciera a caballo, pongo por caso. Toda historia tiene sus referentes y estereotipos y opino que habría resultado patético confundir a Jesús de Nazaret con cualquiera de los heroicos jinetes encarnados por John Wayne.
Creo que puedo escribir con toda tranquilidad la expresión prueba superada.  En mi historia Jesús viaja, sí. Y viaja a donde yo personalmente y por razones fundadas estoy convencido de que debió viajar.  En el transcurso de su viaje vive aventuras, algo que en principio y en teoría parece impropio del personaje, o más bien de la idea que nos dolemos hacer de él.
¿Cómo transformar a Jesús de Nazaret en el héroe de una novela de aventuras sin que parezca un Capitan America en camisón, desmañado, con sandalias de cuero desgastado y cambiado de sitio? ¿En qué clase de lío podemos meter al hijo del carpintero que resulte coherente con su autoridad histórica, su simbolismo religioso y su dignidad divina? ¿Difícil?
En este punto debo pedir perdón no una sino mil o cien mil veces por mi falta de modestia, de la que soy muy consciente.

LA REALIDAD QUE ESTÁ AHÍ DELANTE

Esto es una novela histórica. No precisamente una crónica biográfica servil a los hechos y poco imaginativa, pues como ya sabemos se trata de rellenar de contenido un vacío de veintiún años, y no de un contenido cualquiera sino de uno que mueva al lector a saber más.
Y aquí entra la parte relativa a mi ostentosa falta de modestia.  Veréis, para escribir una novela histórica hay que documentarse. Esto suele ser una tarea mecánica y moderadamente tediosa que se puede asumir  con más o menos rutina y resolver con más o menos acierto. En un caso como éste es ilusorio tratar de documentarse con datos históricos (no los hay ni siquiera del Jesús evangélico) o incluso literarios (los evangelios no registran esta etapa) y entonces hay que acudir al contexto. Esto lo puede hacer estrictamente cualquiera. Cada uno de nosotros es libre de volver los ojos al pasado y buscar ahí cosas que le interesen. Confieso que juego con ventaja por todo lo que llevo a la chepa, como he adelantado, pero lo que importa es que en mi búsqueda lo que he encontrado es algo que literariamente guarda bastante parecido con un saco de diez o veinte kilos de oro molido. Mi antiguo profesor de arqueología Javier Garcia del Toro gustaba de aludir, mientras explorábamos yacimientos con material en superficie, a lo que él llamaba el ojo avisado del arqueólogo, es decir una suerte de educación de la vista para distinguir una punta de flecha en el suelo, como un pescador submarino capaz de descubrir un mero tratando de mimetizarse entre las rocas. Y ahí radica la almendra del tema: Muchos tendrán la punta de flecha junto a sus zapatos o el mero de,ante de los ojos, pero pocos verán una cosa y la otra.
Yo no tengo buena vista en el ámbito físico, pero en el campo del análisis la cosa es distinta. Mi amigo Miguel Márquez tiene el don de la sanacion y se dedica a recorrer el pais curando enfermos. También tiene puede  ver en el interior de las personas. Una vez le dije que de la misma forma que él tenía la capacidad de ver lo invisible en el ámbito de lo espiritual, yo la tenía como abogado simplemente porque era capaz de ver lo que no veía ningún otro abogado a pesar  de ser cosas que están delante de los ojos, como un mero o una punta de flecha.
Perdón por escribir lo que viene ahora porque sugiere que mi ego subió en globo y se perdió en la ionosfera o algo peor. Pero es la pura verdad que todos los abogados de Fuerteventura están locos por saber cómo hacía para detener los derribos de los poblados costeros en el último momento, cuando las máquinas ya estaban en ruta. Es la pura verdad que hubo un debate en una televisión local del Puerto del Rosario en el que el moderador se preguntaba en voz alta qué diablos hacía yo para detener los derribos cuando los demás abogados no podían. Es verdad también que una periodista francesa que se vino a mi despacho para hacer un reportaje para televisión sobre mi trabajo insistió en preguntarme cuál era el secreto. Y sin embargo todo estaba a la vista. Esto es lo glorioso del tema. No había secreto. Era suficiente con saber mirar, en este caso no la punta de flecha ni el pulpo, sino la ley. Cualquier otro abogado podría haberlo hecho igual o mejor que yo.
Algo parecido digo de mi proyecto de ley de reforma de la Constitución para conseguir una democracia auténtica. Se trata de un proceso de tres fases:
—Observación de la realidad.
—identificación  de las claves jurídicas, económicas y sociales que hacen que la democracia sea falsa.
—Propuesta de claves distintas plasmadas en una reforma constitucional para obtener un resultado distinto y mejor.
Esto no se puede hacer sin observar la realidad con pensamiento crítico y actitud  atenta e interrelacionando datos. Es decir, sin ver realmente aquello que tenemos delante de los ojos. De nuevo es algo que puede hacer cualquiera, abogado o no, porque los datos son gratis y todos tenemos orejas y ojos. Y de nuevo no hay nadie que lo haga.
Esa misma forma de observar la he utilizado en historia de las religiones. Es exactamente lo mismo: Lee (mucho), entérate (bien), relaciona datos y concluye. Es así como llegué a deducir  que el ritual funerario prehistórico consistente en romper la cerámica del ajuar funerario tiene su origen remoto en el movimiento de rotación de la Tierra sobre su eje, que el efecto de la distorsión del tiempo en el reino encantado, del que hablan las leyendas y los cuentos populares se debe al movimiento aparente del sol alrededor de la Tierra o que el mito de Isis y Osiris tiene su origen en un cuento popular presente en toda Europa.
Y después de este breve vuelo por mundos ajenos volvamos a la historia. Tengo el convencimiento (claro que sujeto a error) de que la aventura en la que he introducido al personaje es consecuente con su dignidad. Y sin embargo es una aventura.  Este acierto (si lo hay) lo he conseguido mediante el sencillo procedimiento de volver la mirada al pasado, estudiar lo que sucedió en torno al cambio de era y relacionar los datos esta vez no en forma de un ensayo histórico sino de un relato.
Desde luego no hay historia sin una mujer de por medio, y casi no hay historia sin sexo en ella.  Mi novela tiene lo uno y lo otro, pero nada de cotilleos de Tele 5 sobre si Jesús estuvo casado o si sobre fue amante o esposo de María Magdalena. Eso me interesa poco, pero no por desprecio sino porque mi novela está orientada a descubrir o a exponer los procesos vitales que impulsaron al protagonista a los planteamientos de bondad y mansedumbre que vemos en los evangelios canónicos. Esos procesos son los que he intentado reconstruir con apoyo en el contexto histórico y en esos datos que cualquiera puede ver pero no ve nadie.
¿Y qué pasa con la mujer?
Diréis que vaya aburrimiento tanta bondad y tanta espiritualidad. Creo que no. En esta historia hay una mujer, hay amor de corazón, amor carnal y excesos sexuales. El protagonista se ve envuelto en todo eso y sin embargo su figura no sufre y me parece que su conducta no ofenderá, o no debería,  a ningún buen cristiano.
¿Cómo diablos es eso posible? Para averiguarlo tendréis que leer la novela.

DISFRUTANDO
El día 3 de noviembre de 2018 inicié la escritura y la completé, incluyendo un doble repaso, en 113 días. Juro sobre el evangelio (y nunca mejor dicho) que el viejo y poco creíble tópico de los escritores ha vuelto a repetirse: La novela se ha escrito sola. Yo no sabía lo que iba a suceder en la página siguiente. Simplemente sucedía como una consecuencia lógica de lo anterior.
La primera versión resultó francamente plana, con muchos sucesos pero poco gancho. Entonces fue cuando reparé en uno de esos datos históricos y preparé un encuentro del protagonista con cierta persona. A partir de ahí todo cambió. La historia era otra.
Escribía sólo una hora al día, entre las once y las doce de la noche, y francamente echo de menos ese estado de embeleso y total y de absoluta delicia. Puedo decir que esta historia me ha proporcionado tal felicidad que cada palabra  escrita ha sido algo así como una vida vivida. Pero no sólo por el placer de contar unos hechos con más o menos ingenio, sino muy especialmente por su propósito. Porque ésta, amigos, es una historia sobre la bondad que aspira a difundir la bondad entre los lectores bajo el lema que tanto he repetido: Si hacemos cosas buenas, el mundo será bueno.

SECRETO FINAL
He hecho un book trailer pero no lo he publicado. La razón es simple. Cualquiera puede escribir una novela histórica basada en hechos históricos, incluyendo un relato  como el  mío. Pero la experiencia enseña que eso no sucede y estoy seguro de que de cada cien voluntarios para explorar el pasado quizá ninguno vería lo que he visto yo.
¿Habéis leído El licenciado Vidriera? Yo también soy de vidrio, pero no porque me rompa si me caigo al suelo, sino porque parezco invisible. Yo publicaré esta novela y se enterarán cuatro, pero si algunos escritores de carrera muy bien pagados que están en mi mente y quizá en la vuestra llegasen a conocimiento de los datos históricos total y absolutamente críticos y total y absolutamente áureos que revela el book trailer, sería mucho pedir que no dieran con la tecla y vendieran docenas de miles de ejemplares. Sería como si Pablo Iglesias recogiera mis descodificación de la realidad  para escribir una reforma de la Constitución melliza de la mía, o como si hubiese sido Belén Estaban la que firmase Nafuria, o como  si les dijera a los  abogados de Fuerteventura cuál es el artículo de la ley que me permitía parar en seco los derribos.
Así que de momento yo me quedo con mi transparencia y con mi insignificancia pero también con mi secreto. Ahora mismo no puedo hacer más porque estoy a punto de iniciar el lanzamiento de la segunda edición de Nafuria. Posiblemente esta novela  verá la luz en septiembre y hasta entonces, en contra de mi costumbre, voy a ser paciente.

AGRADECIMIENTOS
Querría hacer tres  menciones personales.
La primera es para Luisa Alba, la propietaria y directora de Corona Borealis. Quiero darle públicamente las gracias por la forma tan impulsiva e imperativa en que me contestó  cuando le conté lo que estaba escribiendo. Me dio a entender que bajo ninguna circunstancia estaba dispuesta a admitir que sacara el libro con otra editorial que no fuera  de la suya. Considerando que no había leído ni una línea, hay que reconocerle el valor y agradecerle su fe ciega (y no sé si fundada) en mi escritura.
La segunda es Maria José Daza, antigua presidenta del club de amigos del museo de Jerez, que además de haber repasado Nafuria muy concienzudamente tuvo la gentileza de leer el original de éste otro manuscrito y señalarme muy juiciosamente que las primeras diez páginas eran un coñazo hasta el extremo de no parecer mías, lo que me permitió meter la tijera y cargarme todo el primer capítulo con un resultado realmente bueno.
La tercera, faltaría más, es Adrián. Sin él ni existiría esta novela ni yo habría tenido ocasión de experimentar el estado de éxtasis en que viví durante esos 113 días. Como a las perturbaciones atmosféricas que se lo llevan todo por delante los denominan con gentilicios, tengo el gusto de reconocer haber sido barrido y llevado por el aire por el ciclón Adrián.

José Ortega
ABOGADO
Derecho de costas marítimas