NAFURIA (EL ORIGEN DE DIOS). MI NOVELA, MI ILUSIÓN, MIS ALAS PARA VOLAR

@abogadodelmar

Amado Nervo, el poeta mejicano, escribió esto:

Nos es lícito esperarlo todo de la vida. La vida es como un río lleno de posibilidades y le da lo mismo llenar un odre grande que un odre pequeño” .

Algo parecido cuenta  ese librito usado para trivializar la doctrina hermética, llamado El Secreto. Dice algo así como que al universo no le cuesta trabajo conceder cosas grandes. Lo hace sin ningún esfuerzo. El concepto es el mismo.

Una vez, hace tiempo, alguien me dijo que yo le recordaba al héroe de la novela de Paulo Coelho El Alquimista. La leí movido por la curiosidad sin encontrar parecido alguno, pero quedó grabada en mi memoria la frase recurrente cuando alguien tiene un sueño, el universo entero conspira para que lo consiga

Finalmente, cuando tenía un perfil en Myspace, mi lema era el elixir de la juventud, porque sabía y sé que el único secreto de la juventud eterna es no acabar de estar nunca completo, no llegar nunca a meta sin dejar de caminar hacia ella y no cambiar   nunca los antiguos ideales por cosas propias de adultos como la posición social, el dinero o simplemente el conformismo simbolizados en la resignación, las zapatillas y el sofá.

Va para cuatro años que un individuo que se llama así mismo médico anunció, a vista de mis lesiones (las más graves y crueles que cabe imaginar), que yo nunca más podría ni moverme ni volver a ser abogado. Pero, haciendo caso omiso de la profecía,  en este tiempo he tenido el privilegio de poder llevar consuelo a muchas personas que estaban sufriendo, de calmar su ansiedad y de continuar haciendo lo que me es posible y hasta donde puedo alcanzar en la lucha por la justicia.  Sin proponérmelo ni pensarlo, al mirar atrás me doy cuenta de que  he estado poniendo en práctica eso que dicen de cultivar una sana indiferencia ante lo imposible.

Y por eso estoy aquí. Yo creía  que ya no iba a poder escribir más novelas. Temía que el grave accidente me hubiera arrebatado el don de la elocuencia y que mis dedos nunca más fueran  capaces de acertar con las teclas, pero la primera  sólo estaba dormitando y a los segundos  los he sabido disciplinar.

En este momento en que noto el temblor de la emoción porque reconozco las vísperas de algo que aún no sé si será el éxito o una más de mis muchas decepciones, me vienen a la cabeza  recuerdos muy simbólicos. Uno es mi amiga Isabel, que en mi largos días de encierro se acercaba a mi habitación del hospital para que  le dictara artículos que publicar en mi  blog, porque en esa época todo intento de aporrear un teclado era en mí pura ilusión.

¿Cómo se paga eso? No tiene precio.  El único bien irreemplazable de que disponemos es el tiempo e Isabel me dedicó el suyo.

El otro es mi  también amiga Verónica,  una cantante de jazz que me regaló una canción con una frase única: Volarás con las alas que hay en tus sueños.

Yo, amigos, tengo la suerte de no ser un escritor profesional, sólo un aficionado al que cuando le da la gana, la Inspiración le viene a ver. Por eso nunca me ha agobiado el abismo de la página en blanco. Yo siempre sé lo que quiero contar porque lo que quiero contar es una emoción  vivida y experimentada dentro de mí, no un artificio compuesto con arreglo a la buena técnica.

Ni que decir tiene que escribo este artículo para molestar una vez más a toda la gente que me quiere y pedirles que compren, recomienden y difundan la novela. Sé de buena tinta que la Inteligencia Superior (de la que el libro habla constantemente) se vale de los humanos para llevar a buen fin sus propósitos y a veces sus milagros. Lo sé porque me ha tocado muchas veces (con perdón sea dicho) ponerme los arreos de ángel a fin de  liberar a los desamparados de las garras sucias de los poderosos. En esa tarea por cierto he encontrado  un aliado sobrentural en el santo sufí Mawlana, que después de hacer sonoros milagros en vida me está ayudando desde el otro lado en la defensa de los débiles, y al que he transformado en  un personaje más de la novela.

Ahora yo necesito una legión de ángeles para que me presten esas alas con las que he estado soñando.

Saldrá pronto. Gracias por leerme.

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ficha Nafuria

AUDIOS

José Ortega

2 comentarios en “NAFURIA (EL ORIGEN DE DIOS). MI NOVELA, MI ILUSIÓN, MIS ALAS PARA VOLAR

  1. Que se puede decir cuando está todo dicho ya. Alguna vez he podido oír que es muchísimo más difícil y arduo realizar un halago que una crítica, y es lo que ocurre en este momento, no se muy bien como complementar tus palabras, solo que pienso lo mismo que Susana, el que esté escrita esta novela es ya todo un éxito, y los que te seguimos y apreciamos, aparte de comprarla y leerla, haremos todo lo que esté en nuestra mano para hacerla llegar a cuanta más gente sea posible.

    Esperemos igualmente una pequeña ayuda y empujón de la IS(que como bien dices le cuesta muy poco, y el beneficio para todos sería enorme) para poder llevar a cabo el poner alas a este sueño tan bueno.

    Que sepas algunos estamos ansiosos por empezar a leerla.
    Un Abrazo
    Adrián

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