REFORMA DE LA CONSTI… ETC

 

 

@abogadodelmar

Hace unos años di una conferencia sobre mi proyecto de ley de reforma de la de la Constitución  en la Universidad de La Laguna.  A su conclusión, un estudiante me preguntó si en el texto había recogido alguna previsión para una futura independencia o autodeterminación de Canarias. La pregunta me pilló desprevenido pero creo que mi respuesta fue coherente. Le dije que una vez que la democracia fuera de verdad gracias a mi reforma constitucional, quedarían liberados los mecanismos para que se hiciera el deseo de la mayoría.
En todo caso, romper España  en trozos  pequeños no es mi principal afición.  Y en estos últimos meses resuena un persistente cacareo en torno a la reforma de la Constitución, pero por lo visto únicamente para cambiar el modelo territorial y no precisamente para mejorar la calidad de esta democracia que no lo es o no lo parece.
Bajo mi punto de vista (y se trata de una opinión fundada), la democracia española es un fraude y la protección constitucional de los  ciudadanos un completo cuento para niños. Hoy que se celebra el día de la cosa tendrían que preguntarles a  los amables diputados y senadores por qué diablos en 2007 tuvieron la santa desvergüenza de reformar el artículo 50 de la ley orgánica del Tribunal Constitucional a fin de introducir una nueva y causa de inadmiibilidad del recurso de amparo que resulta no sólo subjetiva sino propia de marcianos y que fue incorporada para dar carta blanca a eso que ni es Tribunal (porque sus vocales no son magistrados) ni constitucional (porque se pasa por el forro la inmensa mayoría de los recursos de amparo) a fin de permitirle cerrar sus puertas de forma arbitraria a los ciudadanos humillados y sedientos de justicia.
Esto lo escribe quien, después de más de treinta años de ejercicio de la abogacía y después de tener la paciencia de presentarse ante ese invento llamado Tribunal Constitucional , no ha conseguido una sola vez no ya que le estimen   un recurso de amparo, sino que se lo admitan a trámite.
No sé si os llegáis a hacer una idea de lo que significa esto en la práctica para los ciudadanos y sus consecuencias en el ánimo de un abogado que cree luchar por ideales y principalmente por el ideal de la justicia. Es totalmente destructivo. Por eso me burlo de las celebraciones por el aniversario de la Constitución y me avergüenzo de los brindis oficiales y todo eso.
Toda Constitución es principalmente una carta de derechos fundamentales de los ciudadanos con algunos añadidos como la forma de Estado y otras  cosas. Pero la almendra del tema son los derechos fundamentales.
Sin esa parte, la Constitución quedaría reducida a un armazón vacío,  y en España no es más que eso: Simple retórica. Y lo es porque los ciudadanos no tenemos derecho (de facto) o forma de  hacer valer nuestros  derechos fundamentales. La única vía para ello es el recurso de amparo. Pero esos enemigos   del pueblo que se sentaban en  las cámaras legislativas gracias a nuestros votos y nuestros impuestos, en 2007 añadieron como causa de inadmisión del recurso de amparo nada más y nada menos que el recurso careciera de relevancia constitucional. Eso quiere decir especial interés para la interpretación de la Constitución. Se trata, naturalmente, de una cuestión que interesa mucho a los catedráticos y magistrados  que escriben artículos doctrinales para su currículum y nada a los ciudadanos. En la práctica significa que la policía puede entrar en tu casa mediante patada en la puerta y si haces un recurso de amparo y a los señoritos no les parece de especial interés para la interpretación de la Constitución, por grotesco que resulte y por surrealista que te pueda parecer, el recurso de amparo no se admitirá a trámite.
¿Sabéis qué es esto? Es basura. Pura y simple basura. Las fotos de quienes votaron eso tendrían que estar por todas partes en forma de pasquines para que todo el mundo supiera quiénes son los responsables de que la Constitución sea un instrumento inútil como garantía de sus derechos fundamentales.
Eso, naturalmente. No lo dice el telediario. Te sofocan contando las glorias de la Constitución pero en su día no salió Ana Blanco a contar que el recurso de amparo se había transformado en una ficción.
Muchos saben que en agosto de 2012 yo también incurrí en mi propia deslinde vergüenza, que en este caso fue la de proponer un texto de 19 folios para la reforma de la Constitución.
Su intención era doble: De un lado garantizar una democracia merecedora de ese nombre y por otro situar al país en una órbita moderna en cuestiones medioambientales, tecnológicas y sanitarias, entre otras.
También saben muchos que en diciembre de ese mismo año, a vista de que los revolucionarios españoles eran incapaces de leer 19 folios, resumí el texto en una única página y la llamé manifiesto 2012. Al mismo tiempo, formulé la estrategia idónea para conseguir el aparente milagro de obtener las mayorías necesarias para la reforma constitucional (3/5 partes de Congreso y Senado).
Otros saben incluso que el texto se lo remitió un activista de Getafe a Don Pablo Iglesias, que ni se molestó en acusar recibo, y que yo mismo intenté trasladarlo a Podemos con el mismo resultado.
Como os podéis imaginar ya me he hartado de tirar del carro, lo que no resta calidad a las soluciones contenidas en mi proyecto de ley.
Creedme: La reforma constitucional que necesita España es ésta. Podrá ser desde luego enmendada o mejorada, pero sus contenidos fundamentales son valiosos.

PROYECTO DE LEY DE REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN 

 

 

 

José Ortega
ABOGADO
Derecho de costas marítimas
http://www.costasmaritimas.es